Capítulo 8

1659 Words

Eran las once de la noche y Alia no paraba de beber sangre de cuervo en su habitación. Cada vez estaba más sedienta, y la sangre de los pajarracos ya no la calmaba en absoluto.  ¡Necesitaba más! Sus brazos estaban lastimados, y llenos de marcas rojas por todas las veces que había incrustado las uñas. La luna ya estaba posicionada en el cielo lejano que ingresó de forma hermosa por su ventana. Faltaba poco para sus dieciséis, muy poco. Ya estaba preparada para lo peor. Se había abrigado, pero no lo suficiente, por si las dudas. Travis se encuentra en su habitación, mirando la chimenea, pensativo. —¿Estás lista? —Más que lista, pero necesito que cumplas con tu juramento. —Alia si puedo salvarte lo haré.—le masculló, ya perdiendo la paciencia. —No lo hagas, déjame morirme Travis.—le su

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD