- Disculpe, señora, no quería asustarle, - me pidió perdón la pobre mujer en inglés, ha sido más bien por el susto, y cayó de rodillas frente a mí. Me sorprendió porque primero no era su culpa, que yo tuve la pesadilla, segundo porque hablaba en inglés y el tercero porque también como yo era rubia y su apariencia era la imagen típica de los habitantes del Albión. - ¿Usted es inglesa? – la pregunte en su idioma. - Si, soy de Gran Britania, - contesto ella. - ¿Qué estás haciendo aquí? - Pregunté y la levanté, adivinando que no era la dueña de esta casa. - Soy una costurera, mi nombre es Lisi Corn, y me enviaron a usted para tomar las medidas. - Ella respondió. De repente en la cabeza me entro el nombre de la famosa costurera de Moscú, Miss Corn. - Por si acaso, ¿no tienes una hermana

