CAPÍTULO 4

1275 Words
CAPÍTULO 4 Desde que era pequeño mi padre siempre me trató diferente que a mi hermano, solo porque no estaba de acuerdo con algunos ideales que él tenía. Recuerdo la vez en la que nos encontrábamos en una pelea de gallos que se organizaban en la casona del pueblo, mi padre nos llevaba para apostar, mi hermano era el más entusiasmado, ya que era la primera vez que venía. Por lo que apostaron por el gallo más fuerte, el Ejecutor, era el gallo con más peleas ganadas hasta el momento. Me negué a participar, ya que no me gustaba ver cómo utilizaban a los animales para satisfacerse a sí mismos. También trate de excusarme diciendo que iba por unos refrescos, pero mi padre me detuvo y me obligó a ver la pelea. – No, tú te quedas aquí eh – puso una mano en mi hombro para detener mi avance, se acercó donde mi hermano y le dijo – Tú si estás aprendiendo lo que es bueno, mi hijo – lo alzó para que se acomodara y pudiera ver mejor la pelea – En cambio tu hermano... ¡si los traigo aquí es para que se hagan hombres! – sigue hablando enojado – Ya va a comenzar la pelea pa – interrumpió mi hermano, ellos se acercaron a los hombres que organizaban la pelea y le entregaron los billetes, tuve que quedarme hasta que terminara la pelea los pobres gallos ya estaban todo maltratados cuando terminó la pelea ganando así el gallo por el que apostó mi familia. Cuando volvimos a casa luego de horas escuche como mi padre renegaba por asuntos de unas tierras que quería adquirir, pero no me quede y me fui directo a mi habitación. Ya por la noche teníamos una cena a la que no quería ir así que le dije a mi madre que me sentía mal y me escabullí para ver que decía mi padre. – Fernando no va a venir con nosotros – avisa mi madre mientras se acerca dónde está mi padre y mi hermano – ¡Ay que delicado!, como siempre ¿Qué raro es Fernando no? – habla mientras se acerca a mi hermano y la hace un gesto de aceptación – no como tú que eres igualito a mí, ven pacá – ¡Ya vámonos!, le voy a contar a Acalia que fui a una pelea de gallos, pa – le dice mi hermano emocionado. Siempre fue así para mi padre, mi hermano era su orgullo mientras que yo era un débil. La única que me entendía era Acalia y en cierta parte mi madre, pero me alejé de ella para no ocasionarle problemas y por petición de mi padre no quería hacerlo, pero no tuve opción. *** Pasaron días luego de esa cena y me enteré que el padre de Acalia había fallecido cuando pasaba por la curva del diablo lo que sé es que hubo un deslizamiento de rocas y las cuales cayeron encima del señor. La puerta principal se abría y entraron mis padres que habían ido a ver a la familia de Acalia, yo estaba en la cocina por lo que no se percataron que estaba ahí, me acerqué y pude escuchar lo que conversaban. – Tienes que estar cerca de Cristina y convencerla de que lo mejor es que me venda su hacienda – le decía a mi madre – ¿Qué? ¿Por qué me ves así? - le pregunta – ¿Por qué llegaste tan nervioso ayer? ¿Y llegaste ensuciado de tierra? – le pregunta mi madre – ¿Qué estás insinuando? ¿eh? Haber contéstame – se enfurece mi padre – Bueno pues yo solo quiero saber – le responde hablándole atropelladamente – ¿Te enojaste ayer con Alfonso por qué no te quería vender la hacienda? – ¡Pues sí!, él solo es un niño rico de la capital que no sabe nada de tierras – contesta – de haberme vendido no hubiera tenido ese accidente – dice como sin nada y no creía lo que escuchaba, que mi padre pudiera ser quien ocasionó ese "accidente" – ¿Qué dices? Entonces es cierto que tú... – SHHHH cállate, cállate - la silencia mi padre – Si se murió es porque estaba en el lugar equivocado en el momento equivocado... De haberme vendido no hubiera tenido que ir a buscar a ese veterinario diendo por la curva de diablo sabiendo lo peligroso que es – refuta mientras habla enojado No sé qué hacer con lo que acabo de escuchar no puede ser que mi padre hubiera hecho eso no digo que sea el mejor papá, pero asesino no es, se escucha el timbre y me alejo del lugar salgo por la puerta trasera hasta que pase un tiempo para volver a casa sin que me sienta llegar *** Así pasaron los meses nos enteramos que la madre de Acalia se iba a casar con un trabajador de la hacienda, no la habían vendido cosa que mi padre no le gusto lo que sé es que ese trabajador no dejo que mi padre comprará la hacienda y hasta ahora está cada vez mejorando. Me encontraba en mi cuarto cuando se comenzaba a escuchar gritos por la casa y sabía que mis padres estaban peleando de nuevo. – NO, NO y NO – me sobresalto por los gritos de mi padre – ¿TÚ VISTES COMO ME TRATO ESE PEÓN CUANDO CRISTINA SE NEGÓ A VENDER? ME TRATO COMO SI QUIERA ROBARLE – PUES SI DE VERDAD QUERÍAS AYUDARLE HUBIERAS HECHO LO QUE HIZO CRISTOFER – ¿ACOSTARME CON ELLA? Y ¿ADUEÑARME DE SU HACIENDA? ¿ESO HUEBRAS QUERIDO? – siguen gritando luego poco a poco regulaban sus voces, pero igual se seguía escuchando – No hables así, tú sabes a qué me refiero... A mí tampoco me hace gracia que se case con ¡ese muerto de hambre!, aunque reconozco que ha cambiado el otro día me lo encontré y no lo reconocí – ¿Te vas a poner de su parte? – cuestiona mi padre – No, no no – niega mi madre – Cristofer jamás va a poder cambiar su origen por más que estudie, por más que se prepare, pero no podemos estar peleados con ellos toda la vida. Cristina es mi única amiga - se escucha el sonido como si se alejaran cosa que no permite que siga escuchando por lo que regreso a hacer mis deberes. *** Luego de años regreso de nuevo a mi casa, estos años estuve en el extranjero me gradué en negocios para hacerme cargo de las finanzas de mi hacienda o la de mi padre. Estudié la carrera por él no permitiría que un hijo suyo estudiara arte, pero igual siempre que podía dibujaba y pintaba, aunque fuera en secreto era lo que me mantenía cuerdo. Ya estaba en el pueblo más de un mes, me había acoplado bien ahora me encontraba cabalgando cerca del cementerio cuando de la nada Moca se altera y veo el por qué una chica se había cruzado en nuestro camino trato de calmarlo para que no me bote y él no se lastime y tampoco lastime a la chica, cuando ya está algo calmado me desmonto el caballo y me acerco a la chica – ¿Se encuentra bien señorita? - pregunto acercándome y tratando de ayudarla cuando abre sus ojos la reconozco y se quién es Acalia. ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ ♥♥♥♥♥♥♥ Uwu este fue un capítulo diferente, espero que les haya gustado Quisiera saber sus opiniones, los estaré leyendo!!
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD