CAPÍTULO 3
Luego de un rato Nieve quedó lista para montar, así que me subo y hago un chisteo indicándole que comience a avanzar, pasamos por los grandes campos de arroz, maíz y otras especies.
¡Está todo cambiado!
Sigo dando el paseo y me encuentro con trabajadores a quienes saludo, siempre fue este nuestro camino cuando dábamos una vuelta por la hacienda me traía por el campo, luego cruzábamos el arroyo hasta que finalmente llego a la colina donde una vez me contó sobre su familia.
Desde ahí se lograba ver toda la amplitud de las tierras.
– Todas estas son nuestras tierras – dice papá señalando las tierras mientras me carga – hasta el arroyo
– ¡Son muy grandes! - me maravillo con tan hermoso lugar, se puede observar a lo lejos el arroyo, las cosechas y las personas como de forma diminuta ir de un lugar a otro.
– Este año fue difícil, pero verás como voy hacer crecer la hacienda hija... Yo amo esta tierra aquí crecieron mis abuelos, mis papás y ahora tu madre y tú - me bajo para acercarme un poco más y observar el lugar
– ¡Este lugar es el más bonito del mundo!
– Me hace muy feliz que ames a esta hacienda
– Claro papi, yo jamás viviría en otro lugar que no sea el Amanecer – aseguro y abrazo a mi padre
Siento pequeñas gotas que caen y me tallo los ojos para que no sigan bajando. Me desmonto de nieve y la ato para acercarme y ver todo el lugar.
– Te prometo padre averiguare que fue lo que pasó
***
Me dirijo de vuelta a la caballeriza para dejar a Nieve y desmontar la silla, para luego pasar por unas flores. En mi camino me cruzo con más trabajadores, pero también me encuentro con Cristofer, sigo mi camino sin embargo me detiene.
– Buenas tardes
– Buenas tardes - respondo al saludo y trato de seguir mi camino, pero vuelve a hablar.
– No la había visto nunca por aquí... ¿la puedo ayudar en algo? – ofrece dándome la mano – Soy Cristofer Quintana el dueño de esta hacienda
– La dueña de esta hacienda es Cristina Alcalá de Fuente – informó enojada – y ¡tal vez puedas engañar a los demás! hacer que te llamen patrón – baja la mano – pero para mí sigues siendo un usurpador que se convirtió en dueño sin tener derecho alguno solamente porque te casaste con mi madre.
– ¿Acalia? – se asombra
– Sí soy hija de Alfonso Fuente el verdadero dueño de estas tierras
– Acalia, lo siento... mira te ofrezco una disculpa y por supuesto que estas son tus tierras y las de tu mamá
– Y tú lo sabes mucho mejor que yo ¿verdad?... eras solo un trabajador de mi padre
– Acalia por favor no empecemos a pelear me da gusto verte y ahora que estas toda una señorita y lo hermosa que tú has puesto
– Ahórrate tus halagos que para nada me interesan
– Noo no lo hice para alagarte sino porque si es cierto – responde mirándome medio raro – es más te confieso que me asombro tu belleza además cuando eras niña nos llevábamos muy bien Acalia y me gustaría que volviera ser así
– Eso es imposible – contestó y trato de irme de vuelta, pero me detiene agarrándome le hago un gesto de que no me toque
– No va hacer mientras sigas en esa actitud porque si tú lo decides esto puede cambiar... –nos señala – ¡Vamos Lia!
– ¡No me digas así!
– No me niegues esta oportunidad ni tampoco a tu madre... vamos tu madre te echa de menos cuando estas lejos
– ¡Me fui por tu culpa! – contraataco – porque cuando mi padre murió te quedaste con mi madre, con la haciendo, pero conmigo no
– Te prometo hacer lo que sea para estar bien – trata de convencerme
– ¿Lo que sea? - preguntó dubitativa
– Lo que sea - afirma seguro de sí mismo
– Porque antes tú y yo nos llevábamos muy bien ¿Qué quieres que haga?
– Deja de disfrutar de todo esto como si fuera tuyo y renuncia a mi madre porque sé que tú no la quieres
– ¿Me estás pidiendo que deje a tu madre sabiendo que ella me ama? – pregunta enojado señalándose – No, tú no puedes hacer esto porque la felicidad de ella somos tú y yo – nos vuelve a señalar
– ¡YA BASTA! no sé porque estoy hablando de estas cosas contigo – mi madre se acerca interrumpiendo
– ¡Acalia!, ¡Cristofer! veo que ya se saludaron, ¿Todo bien? - pregunta mi madre mientras abraza a Cristofer
– Si mamá
Me alejo de donde están y voy por las flores para luego ir hacia el lugar donde se encuentra enterrado mi padre bajó las escaleras y me acerco a su sepultura, en el cual dejo encima las flores que traje conmigo.
– No sabes cuanto te extraño – comienzo a sollozar – por más que lo intento no puedo ver a ese hombre sintiéndose dueño la hacienda ¡tratando de ocupar tu lugar! – mis sollozos se hacen más fuertes – ¡tú sabes que quiero mucho a mi mamá!, pero no sé si podré soportar a ese tipo en casa y en los lugares donde siempre tú estabas – trato de calmarme mientras me levanto – No puede ocupar tu lugar – afirmo
Me acomodo y limpio mis lagrimas para salir del lugar cuando estoy por dejar las flores en un nuevo jarrón. Al lado veo un sobre igual al que recibí semanas atrás, lo comienzo abrir y saco el mensaje que se encuentra dentro.
"Veo que me hiciste caso niña. Solo busca en los lugares correctos"
Dejo el mensaje a un lado e introduzco mi mano dentro del sobre, se encuentran varias fotos de Cristofer en la reunión de exportadores saco las demás y son iguales solo que con diferentes personas como haciendo tratos.
¿Qué tiene que ver esta reunión con lo de mi padre? me pregunto a lo que vuelvo a guardar el mensaje y las fotos dentro del sobre.
Se que este anónimo sabe muchas cosas y juega conmigo como su peón no creo que lo haga gratis al mandarme estos mensajes para descubrir la verdad por eso le dije a Claudia que me ayudara a investigar ¿quién es?, dado que todo lo hace de la forma antigua es más complicado, ya que no deja huellas en las cartas quién sea que sea que manda estos sobres no es mi amigo, pero tampoco le agrada Cristofer así que debe estar aquí en la hacienda o en el pueblo.
¿A quién habrás hecho daño Cristofer? ¿Quién se quiere vengar de ti a través de mí? si es así no eres tan santo como has hecho creer a todos en esta hacienda. Ahora sé que tengo que investigar el pasado de Cristofer.
Me dirijo a la salida con el sobre en mano voy pensando en lo que el anónimo trata de hacerme saber hasta que escucho relinchar a un caballo, cierro los ojos esperando el golpe y caigo sentada en el suelo lastimándome la mano al tratar de parar el choque.
– Guo, guaoo calma Moca – mantengo los ojos cerrados, pero sé que está tratando de calmar a su caballo mientras me duele el cuerpo siento que se acerca – ¿Se encuentra bien señorita? – me pregunta tratando de ayudarme mientras abro los ojos y me topo con unos ojos cafés hipnotizantes.
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Quisiera saber sus opiniones, los estaré leyendo!!
¿Qué opinan de Cristofer?