La llamada de mi hermana me tomó desprevenida, sobre todo por lo que conversamos. Porque sí, la llamada duró casi media hora. Hice todo lo posible para tratar de sosegarla y hacerle saber que todo estaría bien, aunque, ahora, estaba dudando un poco de eso. No me dijo porqué quería que llevase a Cerbero, mucho menos qué era todo eso del “trabajito” que tenía para él. Lo cierto era que a Fran mucho no le gustaban los animales y hasta el momento no sabía por qué. No era como si ella tenía un trauma o algo así, simplemente no era aficionada a los animales, por decirlo de alguna manera. Por lo tanto, no entendí ese empeño de requerir de la presencia de Cerbero. El caso, terminé mandándole un mensaje de texto a Eliot, resumiéndole la charla telefónica que tuve con mi hermana. Su respuesta fue

