— Solo dime quiénes son tus padres y si eres mexicana — exigió él también nervioso, se sentía ridículo por hacer eso delante de sus trabajadores. — Sí, soy mexicana y mis padres son unos drogadictos, por eso viajé hasta aquí — le dijo finalmente Irene, quien solo deseaba acabar con todo lo que estaba ocurriendo, verse acorralada por un desconocido que la interrogaba le parecía algo demasiado peligroso, ella solo debía luchar por su hija, no debería importarle nada más que eso, y estaba haciendo totalmente lo contrario, al prestarse al juego de ese hombre desconocido —Ok, entonces te irás conmigo — dijo Hugo, intentando disimular lo que le provocaba haber escuchado que los padres de Irene eran drogadictos, porque precisamente él se encargaba de llevar drogas a ese país, aunque le pareció

