Lizy. Mis ojos examinan cada parte del hombre frente a mí. Ojos tan azules que dudo que no se trate de una alteración genética, cabello dorado oscuro y una sonrisa que he visto en revistas. “Y cuentos de hadas” Me ofrece la mano diciendo algo que ignoro porque estoy aturdida, no tardo mucho en volver a la normalidad. -¿Estas bien?.- pregunta con un hilo de voz gruesa empujando en mi dirección su aliento agradable, fresas y una nota de café ligero con una alta probabilidad de haber colocado un poco de fernet. Estiro mi mano aferrándome a la suya sintiendo una especie de conexión, siento que lo he visto antes… no es desagradable solo que… extraño, una alerta se enciende en mi mente, si lo conociera ya lo sabría, solo debo estar convirtiéndome en una paranoica. -Si, si… lo siento

