Helena tomó el bloc de notas y la hoja impresa con la nota del día. Pasó media hora pensando en un mejor título para la noticia, pero la cabeza no le daba. ¿La razón? El viaje que tomaría en un par de días la tenía ansiosa. Desde niña ha tenido miedo a las alturas, así que la idea de subirse a un avión y estar allí unas horas, no sonaba a un plan agradable que digamos. Volvió a su puesto y fue a la cocina de la redacción. Allí estaban unos cuantos compañeros que miraban concentrados la televisión mientras hacían comentarios. Ella pasó por un lado, se sirvió una gran taza de café que mezcló con un chorrito de crema y se sentó en la pequeña mesa que estaba allí. Suspiró largamente y tomó un sorbo del brebaje. Por suerte, estaba caliente. La conversación de sus compañeros se terminó y ambo

