Aunque era innegable que estaba contenta por ello, también le afligía el no saber de su madre. Habían pasado varios días desde el accidente y deseaba con todas sus fuerzas poder decirle que estaba bien. La idea comenzó a ganar fuerza dentro de su cabeza, así que tendría que pedirle a Cedric que se lo permitiese… De lo contrario, ella buscaría la forma de hacerlo aunque eso representara lo peor. Terminó de comer y de limpiar, así que se levantó para terminar de acomodar la cocina. Después de eso, el plan consistió en buscar a Cedric o al menos un lugar en donde pudiera comunicarse con su madre. Recordó el estudio. Subió rápidamente las escaleras y observó las puertas que tenía frente a ella. Reconoció una que le resultó familiar. Se acercó lentamente y tocó con cierta debilidad. Esperó un

