En la casa de la familia Pier Yeli se había vestido con jeans negros, unas converse negras y una camisa a cuadros de color rojo con n***o, su cabello iba recogido en una cola alta, no utilizaba ninguna clase de maquillaje, su labios rosados y sus pestañas largas la hacían ver hermosa. No era la chica más femenina, pero gracias a Mady, Yeli había cambiado su forma de caminar, de comportarse y hasta de combinar la ropa. Matthew la abrazo desde la espalda – Te ves hermosa mi amor. – Gracias, – dijo con una sonrisa, mientras Matthew seguía abrazándola y susurrando al oído algunas chicas llegaron a la casa. Yeli levantó la mirada y se encontró con la mirada de las chicas que venían con vestidos ajustados y maquillaje perfectamente colocado, se podían ver la intenciones del grupo desde una

