Capitulo cuarenta y uno. La Koroleva de la Mafia Rusa. Uno de mis mayores temores se ha cumplido. Me tocaron a uno de mis niños. Mi ángel, mi pequeño príncipe. Alex se ha ido junto a Dimitri y un montón de hombres. Estoy en ascuas, necesito tener noticias. Necesito saber qué es lo que está sucediendo. Le pregunto al hombre que dejó mi esposo a cargo de nuestra seguridad sobre novedades y solo niega con la cabeza. Me voy a morir con esta espera. Clara y Rebeka se encuentran a mi lado haciéndome compañía. Aún no entiendo cómo pudieron burlar las defensas de mi esposo. Él no deja la seguridad de los niños al azar. Vive al pendiente de ello. Cada día cambia y estudia a los hombres que nos cuidan. Clara me prepara un té y mientras que me lo tomo, veo entrar a una muy apurada Hannah, que ar

