*Narra Alex*
Bajé y me acerqué a Mónica.
── era mejor que no subieras, ¿verdad? -preguntó.-
── le he pedido que nos llevemos bien al menos delante de ti, pero está difícil que eso pase, tu hija es... algo complicada.
── ¿algo complicada? ¿de verdad? si solo fuera algo complicada, no habría problema -suspiró.- debí dejar a Julio y no engañarlo, a lo mejor a ella no le hubiese afectado tanto.
── son cosas que pasan Mónica, fallaste y su padre te perdonó, tienen buena comunicación los dos, lo que pasa es que Lila no lo quiere aceptar, y es posible que no te perdone nunca si no sale de ese bucle. Mira como me habla a mí y yo no le he hecho nada, solo soy tu novio, ni siquiera engañaste a su padre conmigo y me detesta.
── tal vez nosotros... no sé, deberíamos dejarlo.
La tomé de la barbilla haciendo que me mirase.
── que lo dejemos no hará que ella deje de hablarte así, y me niego rotundamente a dejarlo, así que no pienses en eso, ¿sí?
── pero -la interrumpí.-
── cariño, por favor.
── está bien.
Me acerqué a su boca y la besé. Cuando nos separamos la miré.
── seguro que cuando Lila y yo hablemos más, nos llevaremos mejor.
── eso espero.
*Narra Lila*
En la noche estaba tumbada en la cama viendo una película. Escuché ruido en la habitación de Mónica, que está justo al lado de la mía. Bajé el volumen y me concentré en escuchar mejor.
Cuando escuché el gemido de Mónica casi me da algo.
── ay no -me paré rápido y cogí mi móvil y los cascos. Me los puse y le subí el volumen al máximo. Cerré los ojos y me concentré en la música.-
.
Me cepillé los dientes y me lavé la cara. Bajé, él estaba sin camiseta, tenía solo la parte baja del pijama.
── buenos días -dijo Mónica.-
── serían buenos si no tuviese que haber dormido con los cascos puestos para no escuchar nada de lo que hacían anoche -abrí la nevera y saqué la leche.-
── Lila, yo... lo siento, la próxima vez tendremos más cuidado -dijo ella. Rodé los ojos. Eché cereales en una taza y luego la leche, cogí una cuchara y volví a mi habitación.-
Supuse que él se fué en la tarde porque escuché la puerta de abajo.
Ni siquiera bajé a comer, estuve haciendo los deberes para mañana.
En la noche me hice la cena y volví a mi habitación.
.
Al día siguiente me arreglé, cogí la mochila y salí sin desayunar, escuché a Mónica hablar, pero no le presté atención.
Cogí un bus hasta el instituto. Al llegar fuí directo a mi clase ya que llegaba un poco tarde, el profesor me dejó pasar igual.
Me senté al lado de Madison y la miré.
── ¿qué tal? -me susurró.-
── estoy enojada.
── ¿por?
── el novio de Mónica -me callé porque el profesor me interrumpió.-
── ¿encima de llegar tarde, distrae a su compañera? al pasillo las dos.
Rodé los ojos, me paré y salí seguida por Madison. Salimos y nos sentamos en un banco que estaba en el pasillo.
── ¿qué pasa con el novio de Mónica?
── pasa que parece su hijo.
── ¿qué? ¿a qué te refieres?
── tiene 19 años, parecen madre e hijo.
── wow, ¿en serio? ¿le gustan maduritas o qué?
── eso parece, a él le gustan maduritas y ella es una asaltacunas.
── madre mía, nunca me lo habría esperado de Mónica.
── ¿tu crees que yo sí?
── bueno, ¿y qué? ¿está guapo?
── la verdad es que no me he fijado mucho en eso por estar enojada.
── pero es casi de nuestra edad, solo nos lleva dos años, ¿crees que podría fijarse en ti? bua, ¿te lo imaginas? que él se enamore de ti siendo novio de Mónica, y que luego Monica te odie por haberle seguido el juego a él, se enfadaría contigo, y lo más seguro es que ella no quiera volver a verte -sonreí.-
── gracias amiga, acabas de darme una idea.
Me miró.
── ¿qué? ¿de qué hablas?
── haré que Alex se fije en mí y engañe a Mónica conmigo, para que así ella sienta lo que es que te pongan los cuernos.
── estás loca, yo solo te dije que lo imaginaras.
── no tengo porque imaginarlo, será así.
── ¡ay no! ¿quién me manda a estar de bocota? no hagas eso.
── ¿por qué no? hace mucho que quiero joder Mónica, ¿así que qué mejor que con su novio?
Suspiró.
── no pasará nada del otro mundo, tranquila.
── ¿y si te enamoras de él por estar con el jueguecito?
Me reí.
── deja de estar imaginando cosas Madison. Lo voy a enamorar, haré que deje a Mónica y luego le diré a ella que la dejó por mí, eso es todo.
── luego no digas que no te advertí.
── ajá.