Capitulo 5

1475 Words
Le doy un beso en la frente y me incorporo para sacar el móvil del bolsillo, marco el número de Samuel y este responde al primer tono. -Señor- -Necesito que estés aquí mañana- -De inmediato- termina la llamada y vuelvo junto a Alexis. -Puedes quedarte aquí todo el tiempo que necesites- alza el rostro y me mira con sus preciosos ojos brillantes –Pero a cambio tendrás que vivir en otro lugar, buscare una casa y la adecremos- -No estoy muy convencida de eso- -No tienes otra alternativa cielo, es eso o te arrastrare a ti ya nuestro hijo de nuevo a Seattle- asiente haciendo una mueca y refunfuña algo entre dientes - Yo me quedare con ustedes todo el tiempo que decidas quedarte aquí- me mira con los ojos muy abiertos. -No creo que sea una buena idea- -Yo decido si es buena idea o no- -No me trates como una niña- -Te comportas como tal, así que no esperes un trato diferente- -Lo que tú digas- pone los ojos en blanco –Ahora serias tan amable de irte, Ángel y Hana regresaran pronto- me quedo estático. -Exactamente a que regresaran- entrecierra los ojos. -Ellos viven aquí Brandon- el aire abandona mis pulmones. -Olvida lo que dije, nos vamos ahora mismo a mi hotel- -¿What? ¿Por qué? - -No permitiré que mi mujer y mi hijo estén solos con dos tipos que no conozco- -Pero yo si los conozco- me interrumpe –Ellos me han apoyado desde que descubrí que estaba embarazada- -¿Descubriste? - -Sí, me di cuenta cuando tenía casi tres meses de embarazo- suelta con total normalidad. -Eso quiere decir que cuando te fuiste no lo sabias- -No- -No te creo- la sostengo por los hombros. -No es mi problema si me crees o no- -No pienso discutir sobre esto ahora, empaca tus cosas- -Dije que no me iría- -Perfecto entonces me quedo yo- -No puedes quedarte, no hay lugar- chilla histérica. -Si pueden vivir tres adultos aquí hay espacio para uno más, recogeremos mis cosas del hotel y pasare la noche con ustedes- -No hay sitio- -No me importa tener que dormir en el suelo cielo, no me iré a ningún lado- -¿Por qué haces esto? Simplemente vuelve mañana- -No me arriesgare a que intentes huir de nuevo y menos con mi hijo- -Desde cuando eres tan paternal- -Desde aproximadamente una hora cuando supe de la existencia de mi primogénito- -¿Seguro que es tu primogénito? No dudaría que tuvieras más hijos por ahí- apreté los puños eh inhale profundamente tratando de calmarme. -Siempre fui cuidadoso con respecto al sexo- -Al parecer no tanto- su tono comenzó a molestarme. -Contigo fue diferente, eres mi esposa- la miro directo a los ojos –Se suponía que tendríamos hijos, quizá no en tan poco tiempo, pero sucedió y en cuanto lo supiste saliste corriendo- -Te dije que no lo sabía cuándo me fui y por si no lo recuerdas la última vez que estuvimos juntos yo no estaba en control natal- -Te refieres a la noche donde me confesaste todo eso, en la cual me abandonaste, esa noche- -Vete al infierno- -Este lugar se le parece- -Deja de insultar este lugar, por si no te has dado cuenta esta es mi casa y también la de tu hijo- -No por mucho, puedes estar segura de eso- le doy la espalda y camino hasta la habitación, abro la puerta con sumo cuidado evitando hacer cualquier ruido y la entrecierro detrás de mí, me acerco al pequeño bultito que duerme tranquilamente sobre la cama y me siento junto a él, es simplemente precioso. ⚪⚫⚪ -No entiendo que hacemos aquí- la miro por encima del hombro antes de sonreírle. -No pienso dejarte sola en ningún momento- rueda los ojos y se acerca hasta quedar a mi lado, se sienta en la orilla de la cama y mece a nuestro hijo que sigue durmiendo como si no hubiera un mañana. Guardo la última de mis camisas dentro de la maleta y la cierro antes de colgármela del hombro, tomo las llaves y ayudo a Alex a incorporarse antes de salir de la habitación, llegamos a recepción y pago la cuenta antes de salir del hotel, cruzamos a la acera de enfrente y desbloqueo el auto antes de guiar a Alexis a la puerta del copiloto. -¿El auto es nuevo?- me mira antes de sentarse. -Lo alquile antes de venir aquí- asiente sin decir más y cierro la puerta para dirigirme al lado del conductor -¿Hay algún lugar donde podamos comprar algunas mantas, cojines o cualquier cosa que necesites?- -Hay una tienda en la esquina probablemente encontremos todo ahí- asiento y enciendo el auto. Avanzamos solo un par de metros antes de detener el auto, bajo rápidamente para abrirle la puerta, la ayudo a bajar, le coloco una mano sobre la espalda y la guio al interior de la pequeña y modesta tienda. -Buenas tardes- nos saluda una mujer de entre cincuenta y sesenta años sentada detrás de un mostrador de apariencia rustica. - Señora Davis- contesta Alexis enérgicamente. -En que puedo ayudarles- -Necesitamos algún colchón inflable, mantas, almohadas y una cuna o algo en lo que mi hijo pueda dormir cómodamente.- -No creo que la cuna sea necesaria- giro para mirarla. -¿Por qué no?- -Jonathan duerme conmigo, es muy pequeño- asiento a regañadientes al recordar la incómoda cama. -Entonces solo mantas, un par de almohadas y el colchón- nos repasa con la mirada antes de brindarnos una sonrisa y nos guía a través de la tienda, me acerco a uno de los anaqueles y tomo algunas de las cobijas de mal gusto junto a varias almohadas, me incorporo y antes de volver observo una caja con una mantita color azul, tiene algunos conejitos blancos dibujados así que la tomo sin pensarlo dos veces y vuelvo junto a Alexis. Pago y cargo todo en la camioneta, conduzco hasta el edifico de Alexis y bajo rápidamente para ayudarla, me mira con cara de pocos amigo pero la ignoro antes de tomar mi maleta y las compras. Terminamos de subir las escaleras y tomo nota mentalmente de evitar que la nueva casa tenga escaleras, se ve agotada y apenas puede abrir la puerta principal, cierro detrás de nosotros y maldigo al ver a los dos sujetos cómodamente tirados sobre el sofá. -¿Y todo eso?- apunta uno de ellos a las bolsas que llevo en manos. -Algunas compras- asiente no muy seguro y repasa con mucha lentitud el bolso de viaje que llevo en el hombro –Brandon dormirá aquí hoy- murmura Alexis después de un rato –Se quedara en mi habitación- -Podemos hablar un momento- dice a la vez que se incorpora. -Tal vez luego, me siento cansada- vuelvo la vista rápidamente hacia ella y me acerco hasta ponerle una mano en la espalda. -Vamos a tu habitación- asiente comenzando a caminar y la miro con los ojos bien abiertos, ¿obedeció así, sin más? extrañado me apresuro y la sigo a paso rápido. Cierro la puerta detrás de nosotros y espero a que Alexis deposite a mi hijo sobre la cama. -Te ayudare a preparar todo- -No, lo hare yo, te ves agotada, solo recuéstate y descansa un poco- -Quisiera tomar una ducha, llevare a Jonathan con Ángel, él lo cuidara- -¡No! Lo cuidare yo, dúchate tranquila- -¿Alguna vez has cuidado un bebe?- -No- -Llamare a Ángel- -Confía en mí, prometo que no voy a moverlo o despertarlo y si comienza a llorar llamare a ese sujeto- me mira dudosa antes de soltar el aire y comenzar a buscar un cambio de ropa. -Ahora vuelo- asiento y comienzo a preparar mi improvisada cama sin despegar en ningún momento la mirada de mi hijo, coloco tres mantas sobre el suelo y arrojo una almohada sobre estas, tomo un par más y las distribuyo alrededor de mi bebe, me siento en la orilla de la cama y lo contemplo silenciosamente. Si alguien me hubiera dicho un año y medio atrás que yo terminaría casado y con un hijo me habría burlado en su cara y lo creería un loco, ahora sin embargo estoy aquí, en una horrenda habitación contemplando a la personita más hermosa y perfecta del universo. -Ciertamente se parece un poco a ti- sonrió sin poder evitarlo. -Claro que sí, es muy guapo- -Espero no sea un engreído- suelto una risita y me giro para mirarla, lleva puesta una fea pijama rosa chillón con un simio en el frente. -Lista para dormir- me burlo antes de ponerme de pie, camino hasta una esquina donde está mi maleta y la abro hasta encontrar un pantalón de chándal y una camiseta a juego, me incorporo y comienzo a desvestirme. -¿Qué crees que haces?- me mira con las mejillas sonrosadas. -Me preparo para dormir- -Puedes cambiarte en el baño- -Podría pero no quiero, no es nada que no hayas visto antes cielo- se gira bruscamente y se adentra a la cama, revisa que todo esté bien y se gira dándome la espalda. La imito y me tiro sobre mi cama improvisada, intento algunas posturas para sentirme cómodo y termino por acostarme de espalda. -¿Por qué Jonathan?- pregunto después de un momento. Espero paciente una contestación y me permito mirarla un minuto más antes de cerrar los ojos e inhalar profundamente –Descansa cielo y tú también angelito- -Descansa- abro los ojos de golpe.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD