Alina regresaba a casa el sol comenzaba a meterse detrás de las montañas el tiempo estaba cambiando se sentía un viento fresco señal de que pronto caería una buena tormenta.
A lo lejos le había perecido ver a Yohana montando cerca de los pastizales seria mejor si la hacia regresar a casa las tormentas eran peligrosas.
Disidió tomar un atajo justo a tiempo para salir al encuentro de Yohana, ella la reconoció al instante se emparejo a la camioneta.
- ¿Alina que pasa?
-Nada malo pequeña es solo que no tarda en desatarse la tormenta aprieta el paso por favor iré detrás de ti.
Yohana asintió soltó la rienda y el caballo entendió salió al galope cruzando rápidamente las tierras de cultivo, Alina la seguía en la camioneta el cielo comenzaba a tronar con furia.
Alina se sentía más tranquila había visto a Yohana cerca de las caballerizas ella decidió tomar el camino para llegar directo a casa.
Yohana había llegado a las caballerizas antes de que comenzara a llover, pero no se había podido bajas de su caballo, Sue parecía haberla estado esperando y estaba tomando a su caballo por el freno, el animal comenzaba a ponerse nervioso.
-Por favor Sue, déjame bajar.
-No has sido una buena persona Yohana, Mateo quiere que me valla y estoy segura que tu se lo has pedido.
-Claro que no Sue, por favor deja tranquilo al caballo, necesito bajarme.
Sue no estaba razonando Yohana estaba comenzando a sentir pánico, trataba de pensar en una opción para tirarse del caballo, pero desde donde estaba a cualquier lado que lo hiciera saldría lastimada.
El caballo de Yohana ya no resistió más la molesta actitud de Sue, se jalo hacia atrás parándose de manos Yohana sabia lo que aria a continuación así que no tuvo otro remedio que tirarse del lado contrario a la caída del animal.
Al tirarse Yohana dejo caer todo su peso sobre un solo pie el cual resintió al instante provocándole un fuerte dolor dejándola un momento fuera de combate, el caballo había aprovechado el momento para huir del lugar despavorido.
Alina había permanecido esperando a Yohana muy cerca de los establos sin percatarse de lo que sucedía dentro, pero de pronto la sobresalto la estampida del animal, al instante se dio cuenta que se trataba del caballo de Yohana, sintió mucho miedo saliendo en corrida para buscar a su hermana.
Alina no podía ver a Yohana el corazón le palpitaba muy rápido.
-Yohana donde estas, háblame pequeña.
Yohana escuchaba la voz de Alina muy lejos los oídos le zumbaban, el dolor de la pierna era insoportable aun así podía sentir la preocupación en la voz de su hermana e intento levantarse casi lo lograba cuando volvió a caer, pero fue lo justo para que Alina la viera y corriera a su lado.
- ¿Pequeña que te ha pasado?
-Me caí del caballo creo que me lastime una pierna.
-Crees poder apoyarte en mí.
-No lo creo Alina el dolor es demasiado.
-Tranquila pequeña iré por ayuda.
Alina salió a toda prisa de las caballerizas, pero no veía a nadie era tarde lo mas seguro es que la mayoría de los trabajadores ya se hubieran ido a casa, no había visto la camioneta de Fernando suponía que andaba fuera, su único recurso seria traer su camioneta meterla a las caballerizas y ayudar a Yohana a subir en ella.
Yohana escucho una camioneta acercarse se asusto un poco pero ya cuando la tenia casi encima se dio cuenta que Alina bajaba de ella a toda prisa suponía que no había encontrado ayuda.
-No te preocupes pequeña yo te levantare solo tendrás que ayudarme con un poco de impulso cuando yo te diga.
-Bien.
Alina tomo por los brazos a Yohana la camioneta estaba demasiado cerca solo era un brinco para que Yohana se montara en ella, Alina lo hizo tan rápido que fue momentáneo el calambre que sintió Yohana.
-Estas bien pequeña.
-Si Alina, lo hemos logrado.
-Pues vamos en el camino le hablare a Camilo es lo mas cerca que tenemos espero que se encuentre en casa.
Alina sintió alivio al escuchar la voz de Camilo al segundo timbrazo, él había quedado en tener todo preparado por si era necesario el enyesar el pie de Yohana.
Al llegar a casa de Camilo este salió de inmediato cargando a Yohana en brazos, Alina los seguía muy de cerca, Camilo coloco en una camilla a Yohana para revisar su pie.
-Tiene fractura Camilo.
-No Alina, pero si se lo disloco tendré que acomodarlo.
-Le dolerá mucho.
-Tengo una muy buena técnica para que no sienta mucho dolor, pero será mejor que nos esperes en el consultorio estas más nerviosa que ella.
Alina obedeció a regañadientes, era verdad que estaba muy nerviosa las manos le temblaban, no podía estarse sentada, comenzó a caminar a lo largo del consultorio que no era muy grande, escuchaba del otro lado de la puerta como Camilo le platicaba algo a Yohana ella parecía contestarle muy tranquila, de pronto un tronido acompañado de un gritito.
- ¿Esta todo bien?
-Tranquila Alina solo le vendo el pie y estaremos contigo.
Alina sentía el corazón a mil, no quería que Yohana sufriera, respiro con profundidad trataría de calmarse parecía que todo terminaría pronto, camino hacia atrás para sentarse en la silla que estaba cerca de unos estantes, pero al dejarse caer movió el estante y de este cayeron algunas carpetas, Alina se apresuró a recogerlas.
Una de las carpetas llamo su atención por el nombre que tenia en la parte superior, volvió a leer el nombre sin comprender por que una carpeta en el consultorio de Camilo tendría el nombre de su esposo.
Sostenía la carpeta en su mano indecisa en si debería o no abrirla, sabia que si le preguntaba a Camilo el diría que estaba pasando, pero Camilo no salía, la incertidumbre la consumía, decidió sentarse de nuevo en la silla y revisar la carpeta con calma.
Camilo estaba dándole los últimos toques al vendaje de Yohana ella se había portado muy bien, le había dado medicamento para desinflamar y un analgésico.
-Te sientes mejor Yohana.
-Si, gracias Camilo.
-Y que fue lo que paso, que yo sepa eres muy buena para andar a caballo.
Yohana decidió no decir nada de la actitud de Sue, no quería que su odio hacia ella fuera en aumento.
-Fue un accidente.
-Si, supongo que eso fue, será mejor que vallamos con Alina ella parecía muy mortificada.
Camilo tomo en brazos a Yohana y se dirigió con ella al consultorio, al entrar observó que Alina estaba muy pálida tanto que dejo a Yohana en un sillón y camino hacia Alina esta parecía a punto de desmayarse.
-Ya paso todo Alina mira Yohana ya está mejor ¿dime te sientes mal?
-Mejor dime tu, porque no me habías contado que Fernando esta, enfermo.
Camilo se quedo pasmado él estaba seguro de haber guardado todas sus carpetas que había pasado, vio los estantes las carpetas estaban mal acomodadas.
-Tu revisaste mis cosas.
-Se cayeron, pero eso no es lo importante, tu no me contaste, se supone que eres mi amigo.
-Pero también soy doctor Alina, debo de guardar su privacidad.
Alina se quedó observando a Camilo con enojo, después dirigió la vista hacia Yohana que parecía a verse puesto muy nerviosa.
-No me digas que tú también lo sabias pequeña.
Yohana parecía avergonzada, Alina le dolía el corazón.
-Fernando le pidió ayuda a Mateo para que le ayudara con la hacienda mientras él, sabia de que estaba enfermo, Mateo se desahogo conmigo yo le dije que no estaba de acuerdo en que se te ocultara la verdad, tampoco Mateo, pero Fernando le pidió que le guardara el secreto.
-Cuando se enteró Fernando que tenía un tumor.
-Alina eso debes de preguntárselo a él, esto es algo que ustedes deben arreglar en privado, ni Mateo, ni Yohana o Yo tenemos algo que decirte solo estábamos tratando de ayudar a Fernando.
Alina se sentía devastada pero Camilo tenía razón, el que la había sacado de su vida era Fernando, pero ella ya no sabía si quería alguna explicación Fernando había tenido la oportunidad para contarle la verdad y no lo había querido hacer.
-Debemos irnos Yohana.
-Alina espera está cayendo una tormenta.
Alina se sentó junto a Yohana en el sillón, observaba por la ventana la tormenta que se desataba afuera, Camilo acerco una silla junto a Alina y se quedó viendo la tormenta.
-No me vas a preguntar que pasara con Fernando.
-Ahorita me siento muy dolida Camilo no se si quiero saber.
-Esto es muy delicado, podrías perderlo Alina.
-Tengo meses perdiendo a mi esposo Camilo.
-No dejes que tu orgullo sea mas fuerte que el amor que se han tenido tu y Fernando él te necesita.
Alina comenzó a derramar lagrimas de sus bellos ojos azules, Camilo la abrazo con ternura diciéndole al oído palabras de consuelo.
Yohana se sentía muy mal ella sabia que su hermana sufriría mucho cuando se enterara de la enfermedad de Fernando, pero el verla derrotada le partía el corazón.