"Porque no sabe tratarte como a una mujer de verdad..." murmuró Carter, dándole otra nalgada a Avy en el culo. "Una zorra hermosa y sexy como tú..." "¿Yo... yo soy?" La voz de Avy era irreal, un tono que nunca había oído. Tan suave y seductora... ¡tan sumisa! Entonces se movió un poco y sus ojos captaron la enorme polla que colgaba entre las piernas de Carter, más larga y gruesa de lo que jamás hubiera imaginado. Esto era definitivamente un sueño, sin duda... nada podría ser tan grande. "Eres... Una MILF muy, muy hermosa..." murmuró el entrenador Carter, ahuecando la barbilla de Avy y levantándola por el cabello, haciendo que Avy se arrodillara sobre la mesa hasta que estuvo frente a él, "Mira esas tetas perfectas..." "Uhhhh... Avy..." murmuró Miguel, pero su voz se apagó y sintió que s

