Daniela, había contraído matrimonio con Ramón, y del que había tenido tres hijos varones. Habían intentado en todo momento poder engendrar una hija, pero sus buenos deseos no se hicieron realidad. Cuanto ya habían renunciado a tener más hijos, Daniela se vio envuelta en un pequeño idilio con un compañero de trabajo, la cual la convenció durante una fiesta de la empresa, manteniendo relaciones con al mismo. Al mes de aquel idilio, que no volvió a repetirse más, Daniela observo que dejó de bajarle la regla, con lo cual, tras la pertinente prueba, comprobó aterrorizada que se encontraba embarazada. Ante ello, estuvo tentada de evitarlo, pero luego de arrepintió y decidió tenerlo, aunque ocultando todo a su marido, el cual siempre ha seguido creyendo que era suyo. De esta forma Daniela tuvo a

