Una vez dentro ella la pregunto, aunque sabía la respuesta: ¿no está tu madre?. -No. salieron a visitar unos familiares, y creo que hoy y mañana estaré solito en casa. -le contesto con picardía. Berto no dejaba de mirar descaradamente la entrepierna de su cuñada, por lo que esta se excito. En un momento dado le dice: - joder Berto. ¡¡Me estas mirando otra vez mis partes!!. Que pasa… ¿se me marca el coño? -Ya te dije que ese pantalón te queda de puta madre. Pero me gusta más “desnudita”. Le dice descaradamente tocándose el lugar donde se localizaba su pene. -eres un sádico. ¿Así que quieres volverme a ver desnuda? Y mirándolo a los ojos le dice con mucha sensualidad. Pues te aseguro que no me he lavado, y estoy sucia y sudada de la gimnasia. -¿entonces tendrás todo el coñito sudado? ¡Q

