Ella hacía esfuerzos por no mirar, pero pronto observó a través del espejo, como el muchacho igualmente se desprendía de su slip y lo dejaba en la cesta de la ropa. Lo hizo de espaldas a ella, por lo que aún no había visto sus partes íntimas, salvo las nalgas del joven. Nico, sumamente nervioso por la situación, aunque algo excitado entró en la ducha como pudo y se colocó de espaldas a la mujer. Tina se dirigió a tomar la regadera de la ducha para poder ducharlo. Al hacerlo, lo hizo tratando de no mirar hacia los genitales del joven. Comenzó a extender el agua por su espalda, enjabonando sus amplias espaldas, sus brazos, y la parte anversa de sus piernas. Ver caer el agua por el cuerpo desnudo de aquel joven la excito sobremanera, ya que estaba contemplando las anchas espaldas de este, los

