Diego se quedó perplejo al verificar que el chico, lejos de contestar, dirigió su mirada hacia los pechos de su mujer. Es ese momento se fijó en la indumentaria que llevaba su esposa, percatándose de que solo llevaba puesta una especie de camisón de dormir, “haciéndolo sin sostén”. Tenía la bata de levantar a un lado colgando en el baño, signo de que se había desprendido de la misma, con la intención de no mojarla. Pero, el comisión estaba medio empapado de agua, y se traslucían los pechos de su mujer claramente. Por ello, el chico irremediablemente tenía los ojos fijos en los senos de su esposa. Tina conservaba unos pechos bastante firmes y algo voluminosos sin ser exageradamente grandes. No solo eran unos pechos hermosos y bien conformados, sino que remataban en unos pezones casi negros

