Empecé a bombear mi mano más rápido mientras intentaba no concentrarme en lo que me hacía en los pechos. Sus dedos grandes y fuertes eran tan ásperos... pero tan buenos apretando la suave carne de mis pechos. Contuve los gemidos que amenazaban con escapar de mis labios mientras mis pezones se endurecían bajo su toque. "Maldita sea... Estás tan jodidamente caliente..." gimió, continuando su toqueteo con una mano mientras la otra se deslizaba hacia mi falda, ahuecando mi trasero, "Vas a hacer que me corra muy fuerte..." "C-córrete... Córrete rápido, por favor", supliqué mientras lo acariciaba más rápido, sintiendo su enorme m*****o hincharse aún más en mis pequeñas manos al oír mis palabras. Mi palma estaba húmeda y resbaladiza por el extraño fluido que se escapaba de su punta. No tenía ni

