El ruido de una caminadora lo lejos de la habitación la despierta. Aún no amanece, apenas se ven destellos de luz filtrándose por las ventanas. Camina con sumo cuidado siguiendo el sonido sabiendo a ciegas de donde viene, si hay algo que Evelyn puede reconocer es el departamento de Alejandro. El ruido ha cesado, pero ella continúa su camino al gimnasio. Camina a hurtadillas cruzando de un lado al otro del departamento, al llegar a la puerta del gimnasio se queda de pie por un par de segundos en el filo de la puerta, cierra los ojos y William viene a su mente, su rabia, impotencia, molesta y sentirse una tonta al recordar su engaño, de inmediato su mente la lleva al día del accidente. El engaño de Alejandro, todo lo que paso despues y se siente muy mal por ello. Sacude su cabeza suave

