Capítulo 1
La preparatoria no era tan mala como parecía, bueno no para alguien como yo que solo le importa el estudio y nada más. Aunque tener una amiga bastante alocada hacía las cosas más divertidas e interesante a pesar de obligarme a salir de mi zona de confort que consistía en un sofá, un libro y una taza de café. Si ,soy esa clase de chica, aburrida.
— El baile es de lo que todos hablan —escuché a Reachel mientras caminábamos a nuestra clase.
— Que bien —dije desinteresada.
— Por favor Sarah, es el baile de fin de año, es nuestro momento de brillar, dejaremos la niñez atrás y seremos adultos... —
— Dejé la niñez hace mucho —la interrumpí.
— Lo sé, pero solo será por ésta vez —me suplicó.
— Déjame pensarlo —dije pero era más que obvio que no iría. Prefiero ahorrarme el dinero del vestido y demás cosas, me harán útil cuando esté en la universidad.
Rachel me sonrió, me dolió mentirle a mi mejor amiga. Cuando volteo para continuar mi camino, veo a lo lejos a Augusto, el muchacho me ha gustado desde quinto grado. Pero él estaba saliendo, supuestamente ,con Ashley la niña mimada y popular. Aun así fantaseaba con solo su mirada. Pero eso cambió, ya no me gustaba como antes o simplemente dejé de pensar en esas cosas y me concentre en mis estudios. A fin de cuentas, él jamás me ha notado ni lo hará así que ¿para qué perder el tiempo?.
Entramos a la clase de Literatura, donde el profesor nos esperaba con una hermosa cara de culo. Mi amiga y yo nos ubicamos en nuestro lugares, cuando entra el director con un chico, quien me fascinó al instante.
— Huu chico nuevo —susurró Rachel emocionada. Yo solo lo observé, cabello oscuro, ojos azules, muy profundos y piel pálida, parecía esos chicos rebeldes.
— Él es Sam, será su nuevo compañero tratenlo bien —dijo sin ganas el director y luego se fue. El chico se ubicó delante de nosotras sin mirar a nadie. Rachel me hacía señas con sus cejas lo que me hizo girar los ojos desganada. Al terminar la clase ella se acercó de nuevo.
— Viste al chico, es muy lindo —comentó Rachel, pero sabía lo que pretendía.
— Por favor no, ya hemos hecho esto varias veces y sabes que no soy buena hablando con chicos lindos, además no quiero distracciones —hablé decidida.
— Vamos, te a gustado el mismo chico desde quinto grado no crees que carne nueva es mejor —dijo como si fuera una cazadora profesional.
— Eso es diferente, lo conozco desde hace años y aún así no puedo hablar con él sin tartamudear imagina hablar con ese chico —dije para que no insitiera. La verdad era que no quería conocer más gente.
— Si no lo intentas jamás sabrás —dijo como una sabía— además puede ser que esté soltero y necesite compañera para el baile —
— No veo que sea esa clase de chico que va a bailes —dije tratando de quitarlo de tema de conversación.
— Bueno Augusto si irá y escuché por ahí que terminó con Ashley —dijo con una sonrisita. La noticia no me interesó en lo absoluto.
— Verás que la próxima semana se reconcilia, son la pareja favorita —dije con ironía.
— Eso se escucha a celos —dijo riendo a lo bajo.
— Se llama desinterés, ya no me gusta de la misma forma que antes —confesé.
— Pero te sigue gustando —dijo con esperanza.
— Me gusta verlo de lejo —dije a lo que ella bufo.
— Está bien, una razón más para hablar con el chico nuevo ,tal vez te termine gustando —siguió.
— No insistas Rachel, ya dije lo que tenía que decir —me molesté.
— Perdón, es que me cansé de verte sola y amargada todo el tiempo —habló casi haciendo puchero.
— Gracias por preocuparte , pero estoy bien así —mentí. La verdad es que si anhelaba a alguien conmigo, pero no de esa forma. Rachel tenía otras amistades, pero yo no. Cuando se iba, prefería quedarme sola y esperarla, así de fiel soy. No comparto mis cosas con cualquiera y a Rachel la conozco hace años y a sido mi única compañía, bueno y los libros. Soy como dice mi amiga, amargada y cerrada.
— Bien solo creí que podía ser tu cupido —dijo resignada.
— Puedes serlo pero no el mío —