Al llegar mi desayuno me dispuse a comerlo, en verdad estaba muriendo de hambre y el aroma me había hecho sentir aún más dispuesta a comer. Al destapar el platillo me encontré con unos alimentos conocidos y otros no tanto, el mesero al ver mi rostro me indicó de que se trataba: - Es un especial de la casa señorita, huevos con chirmol, que no es otra cosa que una salsa de tomate molcajeteada, acompañado de una porción de frijolitos refritos con chile de Simojovel y un tamalito de chipilín con queso. Espero disfrute de nuestra gastronomía local. Buen provecho. Si bien eran algo diferente a lo que había estado comiendo últimamente, se veía completamente apetecible así que me dispuse a comer hasta saciar mi apetito. Justo había terminado de asearme tras concluir de desayunar cuando

