El patrón se limito a mirarme de pies a cabeza, yo agache la mirada intentando de manera desesperada tratar de encontrar alguna manera de escapar de aquí o zafarme de este desagradable pedido. ¿Cómo se supone que iba a lograrlo? En verdad no sabia como seducir a un hombre, lo que hice antes para poder anestesiarlo había sido solamente resultado de mi desesperación, además el estaba amarrado, no había manera de que se defendiera o metiera las manos, no podía hacerme daño, ahora estábamos hablando de un hombre que es un salvaje que toma lo que se le antoja sin preguntar, alguien acostumbrado a tener poder en sus manos y peor aún, que ya espera algo de mí, es decir, esa vez lo tome por sorpresa, de que manera el patrón puede creer que confiará en mi lo suficiente para volverlo a engañar y ma

