ACEPTO EL RETO

1262 Words
*** STEVE DE LOER *** Al llegar al restaurante donde sería la reunión con mi padre, mi futuro suegro y su querida hija Sophia, siento que no puedo más con mis conflictos y decido agotar los últimos recursos para que esa mujer renuncie a esta locura en la que ninguno saldrá bien librado. El primero en llegar es mi futuro suegro, luego mi padre y yo, pero ninguna señal de la mujer, quien encima se nota que le encanta la impuntualidad. Después de unos minutos entra triunfal por la puerta corrediza del anexo privado que pedimos para poder tener hermetismo sobre los planes de mi padre, luce muy bien he de aceptarlo, quizás me divierta un poco con ella, pero no al grado de casarme, el escote que trae me dice que quiere que le vea, pero a estás alturas de mi vida poco me impresiona he salido con mujeres de la misma magnitud en belleza, su mirada me reta con esa dulce y fingida sonrisa mientras yo finjo delante de todos para no soltar mil verdades frente a todos. Mi padre la recibe con halagos y me presenta de manera oficial, soy lo mayor cortés posible pero me es difícil disimular mi rechazo a todo esto. Clavo mi mirada en Sophia y pienso en lo desagradable que debe ser para venderse de ésta forma por dinero, la gran ambición que debe tener y sobre todo el cinismo que tiene para estar frente a mí como si nada, nota mi análisis sobre ella y me cuestiona para saber si estoy bien, saco el actor que llevo dentro y decido comenzar a asustarla para que piense muy bien que hacer antes de cualquier cosa. Mi viejo habla sobre darle herederos pronto, no me sorprende pues desde hace ya varios años me lo pedía, sin embargo, Sophia se ha puesto más blanca que el papel, su sonrisa se borró de inmediato y quizás pensaba como contestar; reacciono rápidamente y le digo a mi padre que desde luego le daremos los nietos que deseé, su mirada nerviosa me hace evidente que no desea hacerlo y de ahí tomo valor para hacerla desistir por las buenas o por las malas. Ella se dirige al baño, minutos después también me levanto de la mesa y me dirijo al pasillo de los sanitarios, espero con las manos en los bolsillos recargado en el muro, cuando al fin sale, la sujeto del brazo y le exijo que detenga este absurdo compromiso, ella se rehúsa y me dice que mejor nos llevemos bien porque la unión es un hecho, ante tal reto le advierto que haré un infierno el tiempo que ella decida mantener está farsa y cuando estoy exhaltándome más de lo debido y un grupo de personas nos miran Sophia decide fingir que nada pasaba y regresamos a la mesa, me toma de la mano y solo quiero apretarla hasta que sus dedos duelan pero estamos en público y no me atrevo a tanto. Por último, nuestros padres anuncian que la boda será en quince días y que sólo debemos pararnos en el altar sin preocuparnos de los preparativos, el enojo invade mi cuerpo, tengo que hacer algo y entre más pronto mejor. Al fin se acaba la reunión más incómoda de mi vida y me despido de mi padre, no podía seguir más con él, me molestaba que quisiera obligar a su único hijo a vivir sin amor y atado a una mujer completamente materialista, no es que no crea en el matrimonio sólo por ahora no estaba en mis planes, aún tengo algunos logros profesionales por alcanzar antes de ello. Para olvidarme por un momento de mis agobios y despejar la mente llamo a Tucson pues ya acordamos con antelación salir a un club, de inmediato toma mi llamada -Hey, ¿que tal tú cena familiar viejo?- se burla -Anda siguente mofando de mi que tú pagarás por todo y voy a ser extravagante con las bebidas para que te arrepientas de hacerlo- aludo -No es para tanto, nos vemos en donde siempre, iré pidiendo mucho vodka para que superes esta noche y la pasemos genial- presume -Te veo alla- digo desajustando mi corbata dándome una apariencia más fresca. El chófer me hizo el favor de traer mi coche, un Cadillac clásico de colección color n***o, mi favorito, si él hablara sería testigo de muchas aventuras que me traen agradables y hasta candentes recuerdos. Llego al lugar y entrego las llaves del auto al ballet parking, pidiendo que sea cuidadoso con él; avanzo dentro y mi querido amigo Tucson ya se encuentra en la barra con un vaso de vodka en mano, sonriendo hacia un grupo de mujeres, lo cual es su pasatiempo favorito. -Se te va a congelar la sonrisa camarada- digo casi a gritos por el alto volumen de la música. -No arruines mis conquistas- exclama mientras me da una bebida Seguí mi mirada hasta ellas y mi amigo no había puesto mal la suya, todas son muy guapas y jóvenes, aunque no lo suficiente para ser demandados, también esboso una sonrisa y tomo de un sólo sorbo el contenido de mi vaso, pido uno nuevo y quizás unos dos más hasta que el duelo de miradas entre ambos grupos hace que las chicas se acerquen a nosotros buscando conversar o quizás algo más. Una de ellas de cabello rubio destaca a mi gusto, cruzo palabras con ella para descubrir que su nombre es Tifany, es de tez clara y ojos marrones claros, piernas voluptuosas y caderas anchas, de muy buena figura y sobre todo se ve abierta a muchas posibilidades. Mientras converso con ella en tono de coqueteo veo a entrar a la pesadilla de mi día, que va, la pesadilla de mi vida en una micro falda color n***o de vinil y una blusa sin mangas en tono vino que despierta la mirada de muchos hombres a su paso calzado por unas botas altas a juego con su falda, ella me ve al mismo tiempo y desvía su mirada ignorando mi presencia por completo, de todos los lugares que hay tuvimos que coincidir justo hoy que lo último que quiero es recordarla. Avanza acompañada de otra chica que me parece conocida pero no recuerdo exactamente de dónde, se sientan en una de las mesitas cercanas a la pista que tiene visita de igual forma a la barra donde me encuentro. Los brazos de Tifany rodeando mi cuello me sacan del trance en el que estaba -¿La conoces?- cuestiona sonriendo y mirándome a los ojos -Es mi prometida no deseada- contesto francamente -¿Y que la hace ser no deseada? ¿Te haz acostado con ella?- jugueteaba con mi oreja ante tal pregunta -Es una desconocida, le he conocido hoy apenas- rio -Entonces eso me pone en las mismas condiciones que ella- coquetea rozando mis labios -Es completamente diferente, nosotros podemos divertirnos y nunca más volver a vernos, solo pasar un buen rato- puse una de mis manos en sus glúteos- y quizás si me ayudas un poco más puedas irte con una cartera llena Ella sonrie y me besa súbitamente, mientras tanto la mirada expectante de Sophia observa la candente escena con una expresión indescifrable. Lo único que me importa es que vea que yo me puedo divertir a pesar de ella, que mi vida va a ser así sin importar que un papel nos una, que se retracte y olvide ser mi esposa y si no lo hace acepto el reto de fastidiar cada día de su vida.
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