Dentro de la mansión Daniela no habló solo subió a la que era su habitación y comenzó a destrozar todo, rompió algunas fotografías colgadas en la pared, el espejo que tenía al frente. Luis entró corriendo al escuchar el sonido de los vidrios caer, vio a Daniela sentada en la orilla de la cama con la mirada perdida sin una sola expresión en su bello rostro. Se acercó a ella y la abrazo nuevamente, acariciando su espalda y su cabello tratando de apaciguar su furia. —Tranquila mi princesa, ahora todo estará mucho mejor yo si soy tu hermano y te juro por mi vida que siempre estaré a tu lado, siempre serás mi princesa. —¿Porque Luis? Yo si era su hija. —Nunca fue una buena persona, tu fuiste mucho para ella, siempre fuiste una luz que nunca se apagó a pesar de todo lo malo que te hacían. Ja

