CAP, 05.

2318 Words
ALEXANDER. Sabine no nos trata bien ni a mi hermano ni a mí, de hecho, nos da bastante miedo y es que a veces nos despierta a golpes. Queremos hablarlos con nuestros papás y ellos nunca están pero en secreto, Sabine es la mujer de nuestras pesadillas. Nuestro peor temor es hacer algo mal y que ella nos corrija porque lo que hará no será lindo. No entiendo qué pasa pero ninguno de mis amigos pasa por estas cosas. Me siento mal. Quiero llorar. No quiero temerle. Quiero que mami nos salve. Quiero que papi haga algo. Pero solo usan sus teléfonos. Solo nos ignoran. •ø• Dos tacones chocando contra la cerámica gris me hacen retorcer entero. ¿Como mierda entraron? Conociéndolas, hicieron hasta lo imposible para convencer al vigilante. Pienso en si MarieLu las va a detener pero sé que la respuesta es no, probablemente está en el mercado o de otra forma, no intentaría algo tan inútil. William tampoco es opción y sé que mis recursos se agotaron cuando los tacones empiezan a sonar en la escalera. No necesito verlos para saber que serán color nude, de aguja, quince centímetros y de alguna marca carísima, lo más probable, la suela roja. Pienso en que quizá cerré con llave pero también me equivocaría. Cleo me pidió agua en la madrugada, bajé a buscarla y como vine con sueño, se me pasó, obviamente no me imaginaba que las hermanas interrumpirían mi apartamento. ¿Qué hacen aquí? Quiero pararme y detener lo que sé, sucederá. Pero es un intento fallido, la insufrible duerme como un mono pegado a mí, tiene una pierna por debajo de mi espalda, la otra por encima de mi regazo y haciendo tanta presión, uniéndolas que parece una llave para inmovilizarme. Su cabeza reposa en mi pecho cubierto con una camisa, lo que me da el poder de oler su cabello, siempre es dulce pero nunca doy con la esencia. —¡Maldito!—Entra la primera, su voz chillona como ninguna y a parte, mandibulea demasiado. Cleo abre los ojos de golpe y se pega más a mí ante el grito, sin entender nada trata de enfocar la vista. Y pobrecita, no sabe lo que le espera. Yo si porque estoy acostumbrado y no es algo que me molesta demasiado, mentira sería decir que no las extraño. —¿Tienes a otra?—Entra entonces la que es más baja, Truth—, Pensé que con dos te bastaba, Alec—Mentirosas.... trato de hablar pero es imposible, estoy somnoliento y estas tres mujeres no pretenden ayudar. Tampoco es que quiera mucho. —¿Qué...?—Habla Cleo—Yo no sabía que tenía pareja...¿parejas? —Ah no claro, la otra nunca sabe nada. A mí no me vas a ver la cara de pendeja. —A mí tampoco—El acento marca la clase alta a la que pertenecen. Hacen una postura de lo más graciosa y tierna, poniendo sus brazos en puños sobre sus caderas, presionando sus vestidos sueltos y veraniegos. —Vengan para acá, fastidiosas—Les abro los brazos y se tiran sobre la cama, tumbándome en ella y haciéndome reír. Las amo y extrañaba tantísimo. Les reparto pequeños besos por sus cabecitas que huelen a frutos del bosque, aunque para mí, siempre olerán a bebé. Sus cabellos están todos revueltos, ninguna lo tiene largo como Cleo—la que por cierto, no entiende nada y está como si quisiese que se la tragase la tierra—, los de ellas son cortos y ondulados. Las dos se maquillan siempre igual, con cosas básicas pero poniéndole a sus labios bálsamos nude, que a parte se sienten raros en la cara. —Cleo, ellas son mis primas—Siento el alivio en su mirada, está pegada a la esquina de la cama, con el edredón gris sobre ella—, Violet y Truth. —Oh, un placer—Extiende su mano que tiembla por el frío del cuarto—. Cleo Relish. Las dos asienten, sin embargo, Violet baja de la cama y sale de la habitación excusándose con que quiere algo delicioso para comer. Las conozco, aquí pasa algo. Truth se queda hablando con la insufrible en la cama. Todavía recuerdo cuando a Eric y a mí nos dieron la gran responsabilidad. Era Diciembre y nuestros padres nos habían obligado a pasar las vacaciones con nuestros tíos, Beatrice Bianchi y Steve Mayers. La hermana de mi madre es demasiado dulce para mi gusto, siempre me quiere estrujar los cachetes y dice que quiere «comérselos». Todavía no estoy muy acostumbrado a los afectos, sólo se lo permito a mami Celine y mi papi Danilo. Nuestros únicos tíos viven el los Hamptons, Nueva York. Aquí es todo muy lindo y diferente a comparación de Inglaterra, hay grandes palmeras que se mueven con el viento, a pesar de que hace calor. Todos viajan en descapotables, normalmente rojos o negros, todas las familias tienen unos pequeños perritos que parecen ratas y las casas son extremadamente grandes, estilo español. La casa de mis tíos no se asemeja a la de nosotros en Londres, pero hay muchas parecidas y pudiese decir que más lindas. Esta es toda blanca, de dos pisos y me parece exagerado para una pareja. Mi tía tiene el cabello pintado de rojo y una pelota en el estómago, ¡si es que está gordísima! O bueno, estaba, de un momento a otro ella empezó a gritar y hacerse pis. Mamá nos obligó a quedarnos quietos en las sillas de cuero del Southamptons hospital. —Ya pueden pasar—Dijo papá, llevando de cada mano a uno de nosotros. Tenía sueño, muchísimo, ya eran como las tres de la madrugada. —Les tengo una noticia—Dijo la tía Beatrice que se veía bastante fea, pálida, con ojeras y sudando. Eric y yo no entendíamos nada, habían globos lila y flores por todos lados—. Vengan mis pequeños monstruos—Nos acercamos con cautela. El clima también nos estaba jugando sucio, resulta que el frío de este hospital es peor que el de Londres; es de ese que te deja la piel como de gallina—Los vamos a dejar solos en una habitación con la pequeña bebé de la familia. Es la primera niña, les otorgaremos el honor de que escojan el nombre y no lo cambiaremos, confiaremos en ustedes. ¿Está bien? —Si—Respondimos los dos en inglés y al unísono. Algunos dicen que somos como gemelos, aunque Eric se parece mucho más a mamá y me lleva un año. Yo no me parezco a Celine, claramente. A mi hermano y a mi nos bastó una mirada para saber como la llamaríamos «Simba». Todavía no habíamos visto a la criatura pero era obvio, esa es nuestra peli favorita. Antes de entrar al cuarto, mami nos interrumpió. —Hijitos míos—Se puso de nuestro tamaño y nos vio a la cara con aquellos ojos azules—. Por favor, llamen a la niña con un nombre coherente. No como alguna película de Disney, por favor—Los dos arrugamos el entrecejo—. No me miren así, créanme que será lo mejor que escojan algo que les salga del corazón, no de una película—Nos besó en la cabeza y se fue, caminando como siempre con aquellos zapatos altos. —¿Y ahora, Dani?—Me preguntó Eric. —Yo que sé. Solo quiero dormir. —Yo también, cuando la conozcamos escogemos uno al azar como "Zoe"—Hay muchas Zoe en nuestro colegio. Al pasar los dos nos sorprendimos, era la cosita más linda que jamás hubiéramos visto. Tenía los ojos cerrados, unos cachetitos gordos como nubes y que si provocaba tocar, era suave y delicada, se ponía a llorar cuando la soltabas y sacaba pequeños quejidos. Una enfermera de ropa blanca era la que la tenía en sus brazos mientras nosotros dos admirábamos a la cosa que iba cubierta con una manta lila, tenía un lazo del mismo color. Lo supimos al instante. —Hay que llamarla así. —Lila es muy básico—Dije yo—. Y purple suena fatal. —¿Violet?—Nos preguntamos después de mucho rato pensando y sonreímos orgullosos. La enfermera nos preguntó al menos mil veces si no queríamos que fuera "Violetta", negamos siempre y la cabeza me quedó doliendo ante el movimiento. Al salir del cuartito, fuimos a abrazar a papá el cual estaba en una llamada, yo fui a por su pierna izquierda, Eric a por la derecha, él se rió y nos removió nuestros cabellos rubios. Todos nos miraban expectantes y con intriga, excepto Beatrice, ella se ve que solo quería dormir. —Hoy doce de Diciembre de dos mil dos, a la una y media de la madrugada, nació Violet Mayers Bianchi—La enfermera la dejó en los brazos de Steve, todos se emocionaron y gritaron como locos. Papá nos cargó y nos dijo que estaba orgulloso, mami se le unió después. Con la segunda, fue un poco más de lo mismo... Ya no teníamos diez, sino trece y este había sido un año horrible. No pudimos ir a las nacionales de fútbol porque teníamos este fastidioso compromiso de venir a conocer a nuestra nueva prima. Vee ya tiene tres años, su cabello es castaño oscuro al igual que sus ojos, su piel es blanca y muy divertida, pero siempre quiere estar con nosotros y no nos deja en paz. La vemos seguido, pese a que vivimos muy lejos y cada vez está más grande y preciosa, al igual que mi tía. Se embarazó de nuevo y aquí estamos, otra vez , en el hospital. The Hamptons no es divertido para dos jóvenes como nosotros, lo que podemos hacer es muy limitado y se reduce al colegio puesto a que nuestros padres nos sacaron a mitad de curso para venir a conocer a la nueva Bianchi. Pasó lo mismo que la otra vez, nos dieron la "dicha" de ponerle el nombre a la que se había tardado como veinte horas en salir, una niña complicada. Esta vez fue diferente porque nuestra primita estaba en una incubadora, era diminuta y se veía tan indefensa, con algunos mechones de cabello oscuro y un lazo rosado, también una mantita del mismo color pero no la llamaríamos "Rose" eso si que no. —La llamaré March. Solo para pensar que algo bueno pasó este mes—Siseé queriendo tocarla y sentir esos cachetitos como los de Violet. —Vamos a llamarla April. Como nuestro nuevo comienzo, no todos los meses serán malos y menos si pudimos conocer a una nueva Bianchi. —No me gusta April, me gusta Truth. Siento que puede ser como nuestro punto. Siempre que nos perdamos sabremos que acá está nuestra verdad. Dos de Abril del dos mil cinco, nace Truth Mayers. Al ser las únicas niñas en la familia, siempre las cuidamos demasiado y protegimos ante todo. Hicimos ese papel de "hermano mayor" a distancia. Por eso, supe inmediatamente dónde estaría Vee. Mi pent house tiene tres pisos aunque el último es solamente una terraza bastante pequeña, ni siquiera le encuentro su utilidad pero ahí la medio decoré con dos tumbonas y una mesa de vidrio. —¿Qué pasa, Vee?—Volteó a verme y su rostro estaba inundado de lágrimas—. Mi princesita...—Fui a abrazarla y se acunó en mí. Al sentir el calor de mi cuerpo se rompió mas y empezó a abrazarme con más fuerza. Vee es la fuerte de las hermanas porque por su contrario, Truth sufre demasiado y es algo que todavía no sé muy bien porque todo lo que me entero es por encima pero han sido infinitas las veces en las que me han llamado llorando. El mayor problema de Truth es el colegio que en pocas palabras no se le da y yo le digo que no se acompleje, pero es difícil con tanta expectativa. —Perdóname... por favor Alec—Pide entre sollozos, su voz chillona totalmente entrecortada. —¿El qué?—Mis primas no son mal portadas, o bueno, son unas adolescentes regulares. —Me acosté con el novio de tu novia—Mi cerebro trató en entender. —¿Con quién te acostaste, Violet? —Bruno White—Maldita sea. ¿Este tipo encuentra todos los días la forma de caerme peor? Ni siquiera lo conozco y ya perdí la cuenta de todas las veces que he querido tomar un vuelo hacia Nueva York—. Yo... sabía que tenía novia, por Dios, todo el mundo habla de Cleo y su relación tóxica con Bruno... pero yo no sé, él es lindo y tiene el cabello negro... caí como una más, perdí mi virginidad con el idiota más idiota jamás creado. Queríamos viajar para Oxford para hacer el recorrido de universidades y a parte despejar mi mente y quisimos hacer una visita pero... de haber sabido que ella era tu actual novia, no lo hacía. Debemos irnos ya, no puedo mirarla a la cara, Alexander. Quería detenerla y a su vez entendía su posición porque mirar a la cara a Cleo se le debe de estar haciendo difícil. Si, quiero pasar más tiempo con mis primas porque las extraño horrores, pero ahora mismo la situación está complicada en demasía y lo mejor es que hasta que no se tome una decisión con ese hombre, estemos de lejos. A Violet le pueden hacer daño, a ella no la puedo controlar porque no soy su responsable y pese a que me estoy haciendo cargo de Cleo, sé que en el fondo no es suficiente, que se sigue sintiendo insegura y para menos no es. —Todo saldrá bien...—Le prometí calmándola a ella o a mí, todavía no sabía muy bien.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD