capítulo 18, Ya deberían hablarse

1313 Words
Al ver a Lía con Julián con mucha confianza se incomoda un poco y se pone muy serio, ella simplemente sigue caminando sin siquiera saludarlo; sin embargo, Julián si lo saludo, se sentó a desayunar como de costumbre. Desde ese día Lía comenzó a bajar temprano y desayunaba con todo el personal muchas veces Daniel desayunaba temprano y desde el comedor escuchaba la tertulia que había en la cocina, sabía que ella estaba allí y esto le causaba una sensación de tranquilidad, de alegría, escuchar su risa, su voz ronquita y sexy, era algo que le agradaba mucho. En la empresa Lía seguía trabajando muy duro, estos meses los usaría para concretar negocios y así ver el fruto a corto plazo, poder estabilizar la empresa y poder pagar el dinero a Daniel . La distancia entre ellos era cada vez más larga, ya casi ni se veían, todo trato o negocio, eran informados por Joaquín a quien no le molestaba en lo absoluto ir hasta donde Lía y trabajar con ella, él quería llegar a ella de otra manera. Joaquín mantenía contacto con Lía por los futuros negocios y no dudó en coquetear con ella e invitarla a almorzar o cenar con la excusa de hablar de negocios, pero Lía no era ninguna tonta esas tácticas no funcionaban con ella, además ella tenía muy claro su papel de esposa y por su mente jamás pasaba el coquetear con otros, o ser infiel eso jamás, ella era muy correcta así fuera un contrato lo de ella con Daniel , lo iba a cumplir a cabalidad. Cada noche Lía llegaba sonando sus indiscutibles tacones y pasaba justo frente al salón que daba vista al lujoso comedor que solo usaba Daniel y ella ni siquiera notaba que él estaba allí, Cada noche revisaba los historiales de los empleados, Eduardo le hacía seguimiento para verificar que la información fuera correcta, allí estaban reflejadas sus vidas, si eran casados, solteros, si tenían hijos, el tiempo de trabajo en la mansión, su historial de conducta, ella se memorizó el historial, de cada uno de los empleados y las declaraciones que dieron el día de la muerte de Eva. Vio los vídeos una y otra vez al parecer hasta los momentos todo estaba perfecto no había indicio de que alguno de ellos fuera el asesino, pero Lía y Eduardo seguían sus averiguaciones, ella le daba información a él de cada movimiento que hacían los empleados, o si tendrían alguna actitud sospechosa, Lía creía que tal vez alguna empleada estaba enamorada de Daniel y por eso envenenó a su hermana, pero todas eran mujeres mayores, la más joven era Livi. Ella era madre soltera tenía una linda niña y trabajaba muy fuerte para darle lo mejor a su hija, Lía sabía inclusive la marca de pañales que usaba la bebé, pero no la veía capaz de hacer algo así además sabía que se echaba algunas miraditas con uno de los chicos de seguridad, solo le faltaban algunas carpetas eran de los familiares cercanos de Daniel su hermana, su cuñado y dos sobrinos, estos los dejaría para después por el momento solo se iba a enfocar en lo más cercano que eran los empleados. Por otra parte, Daniel se mantenía distante de su esposa, él se enfocó cada día más en buscar inversionistas y mantener su empresa en el top de las mejores colocando la de Lía en el último puesto era como una competencia interna que él hacía. Así estuvieron varios meses y él la esperaba llegar cada noche solo para verla desde lejos, mientras tanto Lía estaba enfocada en resolver el caso de su hermana. Él fue notando la cercanía de Joaquín con Lía y como él se expresaba de ella, se notaba que le gustaba y al parecer según lo que percibía Daniel ella no le era indiferente, al principio se dijo que no importaba al fin y al cabo ellos se divorciarían en un futuro y ella quedaría libre de hacer su vida junto con Joaquín, no le vio nada malo, aunque muy dentro de él, esto le molestaba, le dolía porque consideraba a Joaquín más que su socio, su amigo y a Lía ya no podía sacarla de su mente, y esas palabras melosas que mencionaba Joaquín al referirse a Lia lo hacían estallar de rabia y celos. La empresa Thiago se fue levantando, sin embargo la prensa estaba cada vez más atenta a los movimientos de ellos como esposos, empezando a especular sobre una relación ficticia, ya que en unos seis meses de casados nunca los habían visto juntos en ningún evento o en algún sitio público. Las noticias no tardaron en llegar a Daniel quien se preocupó y de una vez llamó a Alirio —Haz leído lo que está sacando la prensa y revistas— lo dijo en un tono bastante preocupado y pasando su mano por su frente. —Te lo dije, te dije que hablaras con Lía ofrecieras disculpas y se dejarán ver en público, pero tu más terco que una mula no quisiste— En un tono de burla le recalca el abogado sus consejos. —Prepara algo, ayúdame con esto tengo que hacer que esto se vea creíble, en un evento o algo donde iremos con Lía. — ¿¡Iremos!? Estás loco, yo no seré chaperón ni niñero de nadie— hizo una pausa y luego habló—o bueno pensándolo bien si va Yuli su asistente si soy capaz de acompañarte. —Ella no suelta a su asistente, de seguro si estará—Daniel estaba preocupado, pero sabía que Alirio lo ayudaría. —Ok, perfecto ya busco algo y te aviso, oye y ¿Por que no le dijiste a Joaquín?, él es tu socio y está más empapado con estas cosas, además es quien habla con ella. —Haz lo que te pedí Alirio, y no preguntes más nada, ya será el momento que te cuente. Alirio averiguó sobre un evento grande donde acudirían muchos empresarios y famosos, este sería un buen lugar para mostrar a los esposos Blanchard. El se contactó con Yuli para organizar la salida ella se encargó de dar todos los detalles a Lía quien no mostró ninguna molestia. —Yo no me opondré a eso Yuli, total es parte de mi contrato de matrimonio con él— le dijo sin dejar de hacer su trabajo. — Muy bien, estoy sorprendida, pero por lo menos ya deberían de hablarse y dejar de ser tan inmaduros en ese aspecto— Yuli se sienta para que Lía la mire mientras le habla y lo logra. —¡La verdad es que sí!, creo que debo hablar con él, sin embargo, siento que me evita a toda costa, entonces qué más da Yuli ya dentro de poco pagaré su dinero y el divorcio no tardará—Lo dice en tono triste. A pesar de que ni siquiera han tenido una conversación en meses, a Lía le gusta estar en la mansión, le gusta pasar los fines de semana ahí por qué él se levanta de buen humor y bromea con sus empleados, sobre todo con la nana, la carga, la besa le hace cosquillas ella solo se ríe a carcajadas y eso le agrada a Lía, escucharlo reír a carcajadas, sentirlo tan sereno y maduro, es como si él fuera otra persona, ella había notado que Daniel tiene una calidad humana tremenda, mostraba respeto y lealtad de sus trabajadores, ellos llevan toda su vida trabajando con él, todos son de un pueblo lejano, cuanta lealtad le tienen, siempre hace actividades de recreación para los trabajadores en una oportunidad ella estuvo presente fue atendida como la señora de la casa; sin embargo, él se mantuvo alejado en todo momento. En varias oportunidades habían coincidido en la mansión, pero ni una sola palabra habían cruzado desde aquella pelea.
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