Capítulo 19, Sensualidad y elegancia

1066 Words
Yuli estaba tratando de ablandar el corazón de su jefa y hacerla ver qué estando con Daniel le sentía bien. — He podido notar que no estás incómoda en la mansión y ya no hablas mal de él—Yuli la mira con picardía, conoce muy bien a su jefa y sabe que ya no es la misma de siete meses atrás. — La verdad es muy ameno convivir ahí, sus trabajadores son tan cercanos, hacen que me sienta en casa y él pues yo quisiera que...pero él..., es que yo, ay ya no se que digo Yuli, las palabras no me salen. —¿¡Quieres acercarte a él!?— Una gran sonrisa se dibuja en el rostro de Yuli—me gustaría que de verdad te des una oportunidad con él. — No te puedo mentir a ti, sí quiero disculparme con él, y ver la posibilidad de que dialoguemos ya no me gusta ser indiferente y sentir indiferencia de su parte— suspiró al decir esto. — Amiga de verdad quieres que eso pase, bueno hoy tendrás esa oportunidad aprovéchala—como siempre emocionada le decía estas cosas. — Bueno está bien, hoy hablaré con él, solo espero que me disculpe y que de verdad intentemos por lo menos ser amigos y llevarnos bien, sabes que no me gusta tener enemistades. Yuli se levanta de la silla emocionada y le dice. — Ya escojo tu ropa es algo muy formal así que debes verte muy regia, ¿te vas a maquillar tú o llamo a tu maquillista?. — Yo lo hago Yuli, no hay tiempo para que venga alguien. Mientras Yuli escogía los vestidos ella se sucumbía en sus pensamientos se sentía emocionada después de tanto tiempo iba a verle nuevamente el rostro y sus hermosos ojos a su esposo, solo esperaba que le aceptara las disculpas y poder llevar una mejor relación. Para Daniel pasaba igual después de tantos meses iba a volver a ver el rostro y esos hermosos e inmensos ojos café, se sentía un poco incómodo al no saber cómo reaccionaría ella. —Trataré de ser gentil, pero en la primera que saque su temperamento la dejo sola, hoy no estoy para pasar malos ratos. Alirio llegó a buscarlo como habían acordado. — Listo hermano mío, vamos a conquistar mujeres, ah no verdad que ya estás casado ja, ja, ja y con la reina del hielo. Alirio tiene los peores comentarios y chistes del mundo, pero él siempre anda riendo, nunca se ve molesto o preocupado tal vez sea es su mecanismo de defensa, pero la verdad es que también es un buen hombre y buen amigo. — No sé si reírme o molestarme eres tan malo con los chistes—Le dice Daniel mientras termina de arreglar la corbata que no termina de estar en su lugar. —Listo pasaremos por las chicas, por fin voy a ver a mi asiática hermosa— Alirio de verdad está enamorado de Yuli jamás se había visto así por ninguna otra. Salieron de ahí y se dirigieron a buscar a las chicas, Julián se estaciona y Daniel observa que vienen dos mujeres sumamente hermosas, pero definitivamente su mirada siempre está en Lía, le gusta. Le gusta su estilo elegante, pero sobrio nada extravagante, ni muy exhibidor realmente ella sabe el concepto de sensualidad y elegancia en una misma prenda, le gusta tanto, que lo hace poner nervioso y Alirio carraspea para hacerlo salir del hipnotismo que trae por Lía. Las chicas entran a la limusina impregnando todo con su exquisito perfume, Daniel se sentía un poco incómodo o intimidado por Lía , pero lo disimulaba muy bien, se mantenía sereno y tranquilo. — Buenas noches, señores, dice Yuli y luego Lía con su voz ronquita, le fascina, esa voz es muy sensual. Contestan el saludo y se queda muy serio mientras que Yuli y Alirio parecen dos adolescentes enamorados. En ciertos momentos hubo cruce de miradas, Lía la mantenía ella era la reina de la intimidación, así que se mantuvo con la mirada fija hasta que él, quitó su mirada para revisar su teléfono. No revisaba nada, solo pensaba que ella era perfecta en todo su esplendor, hermosa, inteligente y capaz, también notó que ya no estaba tan flaca, había ganado peso desde aquella vez en la habitación. Llegaron al evento y Yuli les habla antes de salir del auto. —Muy bien señores Blanchard, sé que lo de ustedes es un simple contrato, pero este evento está cubierto por todas las revistas, prensa, r************* , canales de televisión y todo lo que se puedan imaginar, entonces quiten sus caras largas, hablen entre ustedes y disfruten la velada, pero hoy deben ser los esposos que más se aman, ¿entendieron niños!?. Termina diciendo esta frase con una enorme sonrisa y toma de la mano a Alirio y salen del auto, todos ríen y luego salen los esposos. Al momento de bajar Daniel detalló muy bien a Lia, su hermoso rostro y cuerpo y la tomó de la mano, no tardaron las fotografías, los flashes de las cámaras los dejaban un poco ciegos, cuando estaban por entrar estaba una conductora animando el evento y abre muy grande su boca de la sorpresa que se lleva al verlos llegar. En seguida se acerca, los invaden a preguntas el empresario aprovecha y la atrae hacia su cuerpo tomándola desde la cintura, en realidad siente que ella está muy cómoda, sonríe y saluda con mucha carisma y naturalidad, quiere aprovechar cada momento para que los fotografíen en las mejores situaciones, Pero no era solo por eso, también quería tenerla muy cerca de él, era demasiado mujer, demasiado hermosa, para que se separara de el asi fuera por un instante. Les hacen algunas preguntas que responden con alegría y luego entran al evento, Daniel no quería perderse de ella así que la vuelve a tomar de la mano, esta noche la iba a presumir, no la soltaría ni para ir al baño. Esa mujer, de mal temperamento, lo estaba haciendo delirar, y es que sus características físicas e intelectuales, lo estaban enloqueciendo. Daniel estaba convencido que después de esa fiesta, ella volvería a ser la distante e indiferente Lía Thiago, pero ese contacto entre sus manos, sentir su cuerpo y su olor, había despertado esas ganas de mantenerla cerca de él así fuera por una noche.
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