Capítulo 23, Tiempo libre

1320 Words
Lía y los inversionistas estaban en el restaurante esperando la comida, estaban conversando muy amenos cuando Yuli se aleja para contestar una llamada los inversionistas hablaban en su idioma y Joaquín aprovechó la oportunidad para cortejar a Lía . —Sabes no importa si es en esta situación pero estoy feliz de por lo menos almorzar contigo— con su sonrisa pícara como siempre. — No estás almorzando conmigo, estás almorzando con todos nosotros.  Lía respondía de manera tajante pero Joaquín era demasiado insistente. — Pero hoy podemos concretar una cita para la cena, anda ya deja de rechazarme a caso no soy guapo para ti. se acercaba de una manera muy atrevida y sugerente y esto incomodaba mucho a Lía quien no encontraba cómo salir de esa situación. —Te recuerdo que yo estoy casada... La interrumpió secamente. —Con un hombre inseguro, con baja autoestima, arrogante, prepotente y caprichoso y del aspecto físico bueno ya sabes no hay mucho de qué hablar porque todo está a la vista. —Qué manera tan burlona de expresarse de alguien y de tu supuesto amigo. Esto causó gran molestia en Lía jamás toleraría las burlas hacia otra persona por su físico o situación emocional por la que esté pasando, pero antes de que Lía reaccionara a tales críticas son interrumpidos por los inversionistas que comienzan a dialogar sobre negocios. La conversación era amena con los inversionistas, pero Joaquín siempre decía algo con picardía o adulación para Lía, esto la ponía más incómoda, quería quitarlo de su lado. —Joaquin te exijo que te comportes y me respetes, estoy casada con Daniel tu socio. El hambre que había sentido Lía se le quitó con tan mal momento que estaba pasando junto a Jesus, la comida llegó, pero ella solo esperaba el momento de que los demás terminaran de comer para irse del lugar y poder enfocarse en los negocios. Alirio y Daniel llegaron al restaurante y enseguida fueron llevados a la mesa de Lía , al verlo ella sintió como su corazón se aceleró, pero a la vez no entendía qué hacía allí. — Buenas tardes tengan todos, ¡buen provecho! disculpen que haya llegado tan tarde—Con una hermosa sonrisa saludó Daniel a los comensales quienes respondieron el saludo muy amable, ya que lo conocen desde hace mucho tiempo. —Daniel qué gusto verte, pero por favor acompáñanos, la comida está exquisita— Daniel da una mirada rápida y puede ver como Joaquín se incomoda y carraspea, el inversionista se arrima para que coloquen dos sillas más a la mesa, pero Daniel de una vez comenta. —Disculpen de verdad mi atrevimiento, pero no suelo comer separado de mi esposa. Por la mente de Lía pasaron muchas cosas inclusive la de seguir con la actuación con tal de quitarse de encima a Joaquin, pero también reía para sus adentros "nunca hemos comido juntos que mentiroso" pensaba. Estas palabras de Daniel hicieron que Joaquín cambiará su semblante y lo mirara fijamente, pero se levantó dejando el puesto libre a Daniel y se ubicó al lado de Alirio. — Hemos visto las noticias, son la pareja del año y ya veo que es cierto—dijo uno de los extranjeros. Tanto Daniel como Lía se sonreían y se miraban a los ojos. — ¡Si lo somos! Y admitimos, todo lo bueno que sale ahí—sonriendo Daniel se pone cómodo y enseguida le toman el pedido a lo que él simplemente dice. — Quiero lo mismo que mi esposa, ¡por favor!. Observando que la comida de Lía estaba intacta—le dice en susurro cerca del oído— ¿Por qué no has comido?. — Esperaré a que traigan tu comida—Con una media sonrisa Lía disimulaba que le agradaba tener a Daniel a su lado. Joaquín lo miraba con rabia, estaba muy serio comió en total silencio a su lado estaba Alirio que como siempre hacía malos chistes y trataba de incomodarlo más. Cuando llegó la comida de Daniel Lía también comió, pero poco y su esposo se atrevió incluso a limpiarle la boca a Lía , haciendo que ella se sonrojara, a Daniel le gustaba verla así, le gustaba estar cerca de ella. Todos comieron y después de eso se quedaron hablando de negocios, en ese aspecto Daniel era un maestro y junto con Lía lograron concretar el negocio del año. Después de allí se fueron a la empresa de Lía a celebrar, todos estaban muy contentos, hicieron un pequeño brindis, luego los inversionistas fueron llevados al hotel donde se hospedaría, Yuli había organizado todo para que Lía se pudiera quedar a solas con Daniel así que les hablo a Joaquín y a Alirio. — Señores Alirio y Joaquín serían tan amables de acompañarme, se debe finiquitar algunas cláusulas del contrato de negociación—Alirio con una gran sonrisa comienza a caminar en dirección a Yuli, pero Joaquín se quedó inmóvil no sabía si ir o quedarse y que fuera Daniel al fin y al cabo él había concretado el negocio. —¡Joaquin qué esperas vamos!—haciendo una seña Alirio le habló para sacarlo de su indecisión. Al fin se quedaron solos, Daniel llevaba una copa en una mano y la otra en el bolsillo, su semblante era sereno, serio, tomaba de la copa mientras hacía recorrido por el salón. — ¿Quieres más champán? Daniel volteó para encontrarse de frente con Lía . — ¡si, por favor!. Mientras Lía llenaba nuevamente la copa de Daniel él observó su lindo rostro, la luz que entraba en el salón permitía ver hasta las pequeñas líneas de expresión, pero que eran hermosas para él. — Señores Blanchard, los llevó a la oficina necesito firmen unos documentos—dijo Yuli revisando su agenda, Lía colocó la botella sobre la mesa y Daniel tomó un trago más, juntos comenzaron a seguir a Yuli. Llegaron a la oficina de Lía y firmaron los documentos, la asistente comenzó a explicar el itinerario de la tarde. —A las 16 horas recibirás llamada internacional para concretar algunas condiciones que quedaron pendientes del viernes. — A las 17 horas, tienes videoconferencia. — A las 18 horas, puedes adelantar algo de trabajo de mañana. — A las 19 decides si cenaras aquí o en el restaurante, así que desde ahora tienes exactamente una hora libre para conversar con tu socio, prestamista y esposo el Sr Blanchard, si desean algo estaré en mi oficina Bye se les quiere. Yuli era una experta en llevar la agenda de Lía y había hecho todo lo posible en sacarle algún tiempo para que ellos pudieran conversar un breve momento sin que nadie los interrumpiera. Cerrando la puerta sale Yuli con una sonrisa pícara a encontrarse con Alirio esa hora libre también la aprovecharía. — ¡Vaya! Quiero una asistente así, ¿dónde la conseguiste?. —Ja, ja, ja, en un restaurante— Lía se encogió de hombros cuando dio la respuesta y sonrió al ver el ceño fruncido de Daniel. — ¿Por qué no trajiste tu copa?. Estaba intrigado porque había notado que en ningún momento ella tomó. —Yo no tomo nada que contenga alcohol, siempre recibo la copa por cortesía, pero nunca tomó de ella—El asintió con su cabeza le pareció sincera la respuesta.  Lía está en su escritorio muy concentrada, él comienza a ver la lujosa e inmensa oficina, era un espacio abierto de paredes de cristal, desde la oficina de Lía se podía ver todo el piso de presidencia, no había una oficina a la cual Lía no viera desde la suya y ni hablar del hermoso paisaje urbano, los imponentes rascacielos, coloridos anuncios e increíbles construcciones modernas, Daniel estaba muy sorprendido de esa hermosa oficina; sin embargo, un pensamiento caliente llegó a su mente"nunca podré hacerle el amor en esta oficina, todos nos verían", luego parpadeó y sonrió pícaramente.
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