(5)
-Después de una obra-
Después de ese encuentro en el camerino, no tuvimos tiempo de estar juntos otra vez. Yo me quedaba tiempo extra en la escuela y él se quedaba hasta tardé con la orquesta, así que nuestros itinerarios jamás coincidieron.
No puedo negar que ya estaba harta de arreglar la escenografía de la obra, estuve día arreglando hasta los mínimos detalles de la obra, que es llamada: "El lenguaje de las sirenas"
La obra se lleva a cabo en Lima, bajo la amenaza de un tsunami. Amenaza que no impide que una familia baje sin preocupaciones a un balneario exclusivo. Y es allí, en una playa nublada, con el viento que corre helado y las olas enormes, donde esta familia irá sacando sus intrincados problemas y complejos después de que aparezca – varada en la playa solitaria - una sirena que habla en quechua.
Tratar de hacer un tsunami y una cola de sirena no es fácil, pero termine todo un día antes de la obra. Y justamente está noche se presentaría la obra en el gran auditorio de la universidad.
Y quizás se preguntarán sobre el paradero de Will. Tenía que estar completamente concentrada en la obra, así que me quedé en donde Maddie, ya que sabía que si me quedaba con Will, no haría nada más que tener relaciones sexuales con él, así que necesitaba un descanso bien merecido de él.
Así que hoy viernes y toda la universidad vendrá a ver está obra. Otras universidades cercanas también fueron invitadas, así que el teatro está repleto. Por mí parte yo estoy en cabinas, donde tengo un audífono en mi oído mientras daba las comandas, como un capitán de barco.
Todo era estresante tras del escenario, vestir personas y ver que los actores no chocaran con la escenografía que tarde en hacer horas y días, es demasiado difícil.
Al terminar la obra.*
La obra fue elogiada con éxito, después de la función. Supongo que en esta escuela tenemos a los mejores actores y diseñadores de todo Londres. Después de la obra, todo el equipo y los actores nos juntamos, para celebrar en un restaurante italiano.
Todos pedimos todo lo que había en el menú, puesto que el maestro de artes pagó todo por suerte. Así que no pudimos evitar brindar con cerveza en mano, después de esa función tan exitosa.
-Por Rosé, sin ella la obra hubiera sido una porquería.-Dijo un chico de cabello castaño que es actor. Él se llama Marcus Lein y tiene una buena figura, así que siempre le dan los papeles de dioses griegos o reyes imponentes.-Gracias Rosé.-Yo solo levanto un poco mi cerveza, mientras todos se levantan y gritan mi nombre.
No puedo negar que estoy bastante avergonzada, ya que todos ayudaron mucho.
-¡Bravo!-Me abraza Maddie ya en la influencia del alcohol.
-Calla, que tú también hiciste demasiado.-Le golpeó en su hombro, mientras que puedo ver las inversiones del tal Marcus, al proclamarme la responsable de la obra, cuando no lo era.
-Mentira, solo mire al maestro de teatro colgar los cables, mientras veía su trasero que es hermoso.-Maddie es realmente honesta cuando está en sus cinco sentidos, pero cuando esta ebria dice todo lo que jamás diría consciente.
-No lo negaré, su retaguardia es genial.-Le contesté mientras no puedo evitar mofarme con ella, ya que también estoy un poco ebria. Pero aún que sé que comer es lo mejor que puedes hacer, cuando las copas se te suben, no lo hice, estaba tan cansada que me ahogue de alcohol y deje la comida para otra ocasión.
Pero de pronto, se puede escuchar una música bastante buena, dándonos cuenta de que estábamos al lado de un club, así que no dudamos en ir a festejar.
*
Maddie y yo bailamos entre las luces moradas del lugar. No era el mejor club de Londres, pero teníamos alcohol y buena música, eso era lo único que necesitábamos los universitarios para después volver a nuestra rutina de siempre.
Así que muy alocada, me quite mi suéter que tanto cargue en la obra, y me quedé solo con una camiseta sin mangas blanca. Mis brazos están en lo alto, mientras escuchamos las canciones de Calvin Harris. Pero el chico llamado Marcus de teatro, me toma del brazo mientras Maddie sonríe e intentar dejarme sola con él. ¡Que perra!
-¿Podemos bailar?-Me pregunta con su sonrisa de diez mil dólares, pero antes de que Maddie se alejara de mi vista, la tomo del suéter y la traigo de vuelta.
-Claro, todos podemos bailar.-Estaba ebria, pero no era idiota. Maddie quiere dejarme con este tipo para hacerme creer que los hombres son bueno, pero en realidad no estoy buscando nada con nadie.
Al principio pensé que todo sería incomodo, pero después me di cuenta que las miradas de Maddie y Marcus se juntaban más de una vez. Mi querida Maddie se enamoró. ¡Vaya, buena hora de enamorarte Maddie!
"Marcus y Maddie"
Sus ojos parecían los de un par de perritos enamorado. En ese instante me di cuenta lo estúpido, ignorante e inesperado que es el amor. Sabía que tenía que irme, no quería molestar a este par, que parecen llevarse bien de la nada. Así que dejo la pista de baile y me voy directamente al bar.
Al estar enfrente de la barra, llamo la atención del bartender.
-Una más.-Grité mientras el bartender me da una cerveza ya abierta, mientras me sonríe con sus dientes bien blancos.
-Toma.-Quiero darle el dinero, pero él solo niega con su cabeza.
-Es gratis.-Me contesta luciendo un poco extraño, pero era una bebida gratis, no podía solo rechazarla. Así que solo sonreí y acepto la bebida. Pero antes de poner mis labios en la cerveza, veo como Marcus abraza a Maddie en una canción lenta.
-Amor de idiotas.-Mofe poniendo mis labios en la botella, pero está se me fue arrebata y cayó al suelo. Solo pude ver la cerveza escurriendo por el suelo de color café. Después miro a la persona que acaba de arrebatarme mi cerveza, y esa persona es nada y más y nada menos que Will.
-¿Por qué no avisas?-Le gritó entre todo el ruido y el humo de los cigarros, mientras que su presencia me ha sorprendido.
-Estabas apunto de beber una cerveza con una pastilla.-Me comenta, sin notar que mi corazón late al mil por hora.
-¿Qué?-Preguntó sin entender.
-¿Por qué crees que te la dio gratis?-Me dice mientras alza una ceja. Así que yo volteo a ver al chico del bar, quién me mira con detenimiento.-Él quiere cogerte duro, así que intenta drogarte.-Ahora se acerca a mi oído.-Yo solo puedo hacerlo.-Lo remarca mientras yo veo lo traicioneros que son los hombres, para llevarse a una chica a la cama.
-No lo digas así como así.-Le regañe nerviosa, mientras sé que alguien puede llegar a escucharlo.-¿Qué haces aquí?-Le pregunté molesta, mientras me doy cuenta que luce bastante deseable con su ropa negra ajustada, mientras las venas de sus brazos me hacen querer explotar.
-No has venido a dormir ni nada, supongo que me preocupe.-Murmura sin siquiera lucir preocupado. Will era una persona bastante extraña, no podía ni siquiera ver lo que siente, aun cuando lo está diciendo.
-Pues estoy bien.-Pero tambaleo y eso claramente significa que no estoy muy bien del todo. ¡Maldito alcohol! Ni siquiera puedo fingir que estoy sobria.
-Eres una mierda.-Comenta mientras me ve balancear de un lado a otro.
-¡Y tú un maldito idiota!-Grité sin sentido alguno, mientras todos me escuchan. Y ahora todos nos miran, mientras Will se mofa de esta situación, así que se acerca a mi oído, para decirme:
-Eres la chica más envidiada del club.-Yo solo ruedo los ojo y me alejo un poco de él.
-Eres un idiota que solo se ama así mismo.-Él solo alza los hombros.-Solo déjame estar aquí.-Le digo molesta, mientras intento ir a bailar, pero casi choco con una mesa de platico.
-No.-Me acerca una vez más a él y me susurra al oído.-Eres la chica más candente de éste club, no puedo dejarte seguir bailando sola.-Yo una vez más me alejo de él para mirarlo a los ojos. Estoy nerviosa y algo confundida, creí que yo lucia como una mierda.
-¿Por qué no te callas?-Lo empujo con fuerza, poniendo mis manos en su pecho, pero él atrapa una de mis manos y me jala a la pista de baile.
-No, no quiero.-Le dije mientras me arrastra entre toda la gente.-No, no no.-Niego querer bailar con él. Pero de la nada, la ambientación cambio mientras la canción de BoB ft Hayley Williams-Airplanes- empieza sonar.
Los colores de las luces son tenues, pero puedo ver a Will bastante bien. Él entrelaza sus dedos con los míos y lentamente escuchamos la voz de Hayley y el rap de BoB. No puedo negar que con este cambio de ambiente, se me ha quitado lo ebria. La mirada de Will es realmente imponente, pero su mirada puede llevarme a un mundo sin igual. Él sin duda tiene algo que nadie puede igualar. Incluso aun cuando he vivido en una de las ciudades más pobladas del mundo, nunca he visto una mirada tan pura como la de él.
-Hace años que no escucho esa canción.-Le comentó mientras él mira hacia el techo, mientras vemos aeroplanos dibujos en techo del lugar. ¡Vaya que el hombre de los efectos especiales, está haciendo un buen trabajo!
-Empieza a volar entonces.-Lentamente sus labios se juntan con los míos. Sé que no puedo culpar al alcohol de todo lo malo que haga, pero aun así sigo con sus besos, mientras su saliva se pasa por toda mi boca y garganta. La música hace de este ambiente el más romántico, mientras paso mis dedos por su torso y espalda, tocando todo su cuerpo.
Incluye está canción me hace pensar en la vida que he tenido. Nunca he sido famosa, pero recuerdo esos viejos tiempos en que hacía arte solo por mí, y también recuerdo cuando saltaba sobre los protectores del metro, porque no me alcanzaba el dinero para ir a la escuela, pero mis pensamiento son nublados por mi comentario: "Su lengua sabe tan bien, ¿eso es posible?"
Estoy recordando y besándolo al mismo tiempo, pero sé que tengo que detenerme, ya que todos los de mi clase, están en el lugar y ellos no pueden ver esto. Así que lo empujo y lo alejo un poco de mí.
-No me beses en público.-Limpio mis labios y salgo del lugar enfadada. El aire en Londres es igual al de New York, ya que el clima es bastante caprichoso, así que ahora en esta noche fría, decido caminar a mi casa/habitación.
-¿A dónde vas?-Escucho a Will salir tras de mí. Él me sigue mientras el tacón de mi bota derecha se rompe de la nada. Desgraciadamente mi bota ya tenía bastante tiempo. Así que no pude evitar que esto arruinara mi salida triunfal. Mis mejillas una vez más se enrojecen, no quiero que él me vea con lástima. Estos zapatos los tengo desde hace mucho tiempo, supongo que su ciclo acabo.
-¡Demonios!-Maldigo con fuerza, pero aun así intento caminar.
-Idiota.-Le escuchó decir, mientras se quita su chaqueta negra y la pone encima de mí.
-¿Qué haces?-Le pregunté al sentir la tela fina de su saco n***o.
-Eres una idiota.-Dice de mí mientras suspira mirando mi pie.-Eres un desastre.-Dijo moviendo la cabeza de un lado para otro.
-¿Te burlaras de mí ahora?-Él solo sonríe y asiente con la cabeza, mientras yo maldigo dentro de mí. Pero después suspiró, dispuesta a irme con el tacón roto, pero veo como Will se acerca a mí, una vez más quitándome el aliento.
-Idiota.-Murmura burlón otra vez mientras me muestra su lengua rosada, en forma de burla.
Y de la nada me carga, dejando mi trasero al aire y mi cabeza en la parte trasera de su cuerpo.
-¡Bájame!-Grité con fuerza, pero él empezó a caminar más y más.-Bájame.-Grité por más de treinta veces seguidas, pero no pareció funcionar en nada.
*
Y cuando llegamos a nuestra habitación, me baja a pesar de que estuve gritando todo el camino de regreso.
-Te pedí como treinta veces que me bajaras.-Grité enojada, mientras golpeo su pecho con fuerza. Él por su parte, solo ve mi altura tan desproporcionada sin uno de mis tacones. Él no puede evitar mi desgracia.-¿Por qué todo el tiempo te estas burlando de mí?-Le grite mientras lo golpeo otra vez en el pecho.
-Solo lo hago porque verte ebria es bastante divertido.-Ahora suspira profundamente mientras se quita lo guantes y los deja en la entrada del lugar.-Pero no puedo evitar ver lo tierna que eres al enojarte.-¿Qué? Estaba actuando como un Agry Bird, ¿por qué dice que soy linda?-Eres una vergüenza.-Dice sin más.-Tus botas y tu ropa son un asco.-Yo estoy a punto de reventarle la cara, pero él sigue hablando.-Por eso me tomé la libertad de...-Él camina hacia su closet y saca unas bolsas.-Toma.
Yo no sé qué es, pero cuando las abro veo que es ropa, zapatos y ropa interior. La última me hizo estremecer.
-¿Qué demonios te pasa?-Le pregunté aventándole la bolsa.
-No tienes ropa bonita, tus calzones son los de una niña y tus zapatos tienen hoyos.-Dijo con tanta tranquilidad, mientras yo aferraba mi puño en mí.
-Es mi maldito problema, no tienes porque hacer esto.-Estoy sacando fuego por los oídos.
Él por su parte, levanta todo lo que está en suelo.
-Lo vas a necesitar.-Me dice una vez más, mientras acomoda las bolsas en la entrada.
-¿Por qué dices eso?-Pregunté mientras él ve las cajas que no he desempacado. Así que yo me aproximo a ellas, para abrirlas y darme cuenta de que mi ropa no estaba.
-¿Qué hiciste?-Grité desesperada al no ver mis cosas.
-Regale tu ropa a la caridad.-Ahora si estaba más que enojada, así que corro hacia él e intento darle una cachetada, pero él es más rápido y atrapa mi mano. Ahora tengo dos cosas por las cuales estar enojada, así que le escupo.
-¿Qué demonios crees que hacías? No soy tu hija, no tienes que cuidarme, ¿por qué?-Tenía coraje, así que las lágrimas salen de mis ojos, pero de inmediato las ocultó con su chaqueta.-Dijimos que esto no iba a ser amor.-Sollozo del coraje.
-Nunca dije que fuera amor.-Lo dice tan cruel, pero es lo que tengo que oír y resignarme.-Lo compre porque no puedo dejar que una escultura que es hermosa, no sea reconocida.-Yo volteo a verlo fijamente, mientras que mis lágrimas cesan.
-¿Qué?-Pregunté confundida y al mismo tiempo sorprendida.
Él simplemente se va hacía su escritorio.
-Tener una compañera de arte es fascinante.-Yo misma no puedo evitar caer en sus palabras, con su hermoso acento británico.-En la música uno no puede ver la música, solo escucharla. He aprendido a reconocer colores y saber de lo bueno y lo malo a lado de ti.-Ahora suspira profundamente.- Es por eso que no dejare sola a una escultura de arte.-Él ahora se levanta y empieza a abrir su camiseta.-Tan hermosa y bella.-Su camiseta cae al suelo.-Sexy, ardiente y hermosa, ella luce como una reina.-Mis labios arden, mientras veo su cuerpo desnudo.
Él sabe que su piel con tatuajes me hace querer lamerlo, como si él fuera una paleta. Él pone sus manos en mis caderas, mientras me susurra.
-No te amo, pero quiero hacerte el amor.-Nuestro labios se juntan, estremeciendo todo mi mundo. Su lengua se pelea con la mía, mientras el sonido de nuestros besos inunda la habitación entera.
Él me lleva a la cama y me desviste de inmediato, besando mis pezones sobre mi sostén, mientras que con una de sus manos abre mi pantalón, y antes de sacármelo, mete su mano en mi pantalón para darme algo de placer. Yo gimo con fuerza mientras sus dedos hacen que me corra, así que intentó detenerlo.
-¡Basta!-Le pedí arrebatándole su mano y subiéndome encima de él.
Él me quita el sostén, masajeándome los pecho y poniéndolos rojos, mientras yo paso mi lengua por su pecho hasta llegar a su estómago bien trabajado, luego llegó a la abertura de su pantalón de mezclilla. Con los dientes bajó el cierre, lo que hace que él se mofe de mí. Así que saco su pene de la pequeña abertura que tiene el calzoncillo de hombre.
Lo meto en mi boca, mientras él hace su cabeza para atrás, dejándome ver su boca abierta, por el placer.
Succiono y le hago masajes para excitarle. Oírle gemir es como oír un canto de ángel, jamás creí que me gustaría oír a un hombre gemir así, pero él lo hizo, inundo mis oídos de un hermoso sonido.
Después de darle placer, él toma de mi cuerpo y rompe mis pantaletas en dos.
-A la basura.-Dijo riendo mientras yo sólo niego con mi cabeza. Él abrió mis piernas, no antes de ponerme una almohada en la cabeza.-Es mi turno.
Mete su lengua escurridiza dentro de mí, mientras yo me agarro de la misma almohada y gimo, mientras succiona de mí. Mis caderas se mueven con su lengua, moviéndose dentro de mí.
Yo lo alejo de mis partes y lo dirijo a mi boca. Lamo sus labios y su lengua lame la mía, nuestra saliva es una escena del crimen, hay mucho ADN para ser llamados culpables.
Él me toma entre sus brazos y me pone de espalda, donde lame mi trasero y me levanta un poco, haciendo que mis codos se recargarán sobre la cama.
Will lame mi parte íntima, mientras de inmediato siento algo frio, pero sin duda se siente tan placentero que me succione. Y después siento su m*****o meterse en mí, mientras yo gritó con fuerza.
Nuestros aparatos reproductivos truenan con fuerza, mi sudor estar cayendo en la almohada, mis ojos se salen de órbita por el placer, mientras mis manos solo quieren mantenerse en su espalda ancha.
Después él cambia de posición, yo encima de él. Él ahora tiene una mejor visión de mis pechos y cuerpo, así que sonríe glorioso.
-No me mires así.-Murmuré mientras yo me monto en él y me empiezo a mover. Mi cabello es largo, así que se acomoda en mis pechos perfectamente.
-No puedo dejar de verte, eres tan hermosa. -Me comenta mientras me mira con mucho deseó, para luego decir:
-Picasso es un idiota, debió de pintarte a ti.
Yo cierro los ojos mientras me doy placer, pongo mis manos por su piel trabajada y él pasa sus dedos, desde mi ombligo hasta llegar a mis pechos palpitantes.
-Esto se siente....-Trato de decirle algo pero él me levanta de la nada, y se pone encima de mí, tomando de mis rodillas y poniéndolas a la altura de mi estómago. Él mete su pene en mí, mientras mi v****a es más estrecha en esta posición. Los dos sudamos mientras nos vemos detenidamente, es la primera vez que no dejo de moverme, quiero más de él y él de mí.
Él saca su m*****o de mí justamente cuando se corre. Yo le veo c******e, pero no sé porque demonios hice lo que acabo de hacer. Paso mis labios por su pene erecto, lamo de su producto y lo paso por mi boca. Él está sorprendido al ver mi acción. ¿Acaso actuó como r****a? ¿Está bien hacerlo?
Él sonríe y me lleva a su cara, poniendo sus brazos en mis hombros desnudos.
-Estás demasiado ebria que actúas como una fiera, me encanta que lamas de mí, pero sé que si estuvieras en tus cinco sentidos no lo harías.-Yo me mofo, ¿cómo puede conocerme tanto?-Me gusto.-Dice lamiendo mi boca.-Me encanto, incluso jamás vi eso sexy, pero solo verte hacerlo, quiero que lo hagas todos los días, solo tú.-Yo me desmayo un poco, pero aún sigo medio despierta.
Él toma de las pantaletas nuevas y de la ropa, para vestirme como si fuera una muñeca.
Para después depositarme en la cama.
-Duerme, yo haré música.-Sabía que estaba inspirado, así que solo cierro mis ojos y duermo.
Dejaré que él haga la mejor música, pensando en mí.