+Damián+
Sentí su llamado, una emoción parecida a la felicidad me invadía, no estaba seguro si era porque ella me llamaba o porque por fin cerraría el trato, así que me aparecí en el lugar que se sentía intimo para ella, al llegar vi una oficina, sonreí porque gracias a mi naturaleza lujuriosa no pude evitar imaginar a Camila sentada sobre su escritorio dispuesta a satisfacerme para llegar a un mejor trato, pero inmediatamente me deshice del pensamiento cuando recordé a que venia, a cumplir su deseo y así poder cobrarme el favor a la hora que se me antojara.
-Hola Camila, ¿lista para tu deseo?
Estaba preparado para cumplir cualquier tonteria banal que fuera a pedir, pero no esperaba lo que se venia, esta chica era todo un enigma para mi, cualquier otra me hubiera pedido ser la mujer mas hermosa, la mas deseada, millonaria, poderosa o famosa, pero no, tenia que complicar mi trabajo.
-Nada de eso, solo necesito hacerte unas preguntas, luego veré si pido mi deseo.
Se cruzo de brazos haciendo que su pecho perfecto se abultara casi mostrándose para mi en esa camisa de botones, desvié de nuevo la mirada a su rostro, no estaba molesta, era mas seria, sea lo que sea, entre el contrato esta prohibido que me pregunte quien soy, me reí internamente, pero que también la dejaba caer en la trampa, como si ya hubiera pedido el deseo, aun podía pedirlo, pero yo podía cobrármelas doblemente a manera de castigo por incumplir con una clausula que sabia que muchos rompían sin leer.
-Te escucho...- sonreí de lado sintiendo que ya tenia ganado este juego.
-¿Cual es tu nombre?- Fue solo suerte que no dijera lo que yo esperaba.
-Tengo muchos nombres pequeña, pera ti soy Damián.
-¿Que eres, una especie de genio de los deseos?
-No exactamente...- Estaba deseoso que hiciera la pregunta del millón.
-¿En que trabajas?
-En muchas cosas que te costarían la vida si lo averiguaras a fondo pequeña.
Todas sus preguntas estaban muy cerca de lo que yo quería escuchar, seguía meditando cuales serian las siguientes y probablemente se saltaría esa pregunta y lo descubriría por su cuenta, cada vez me sorprendía mas, probablemente si haya puesto atención a todas las clausulas que estaba en el contrato, toda esa palabrería habría cansado a cualquiera, quizás ella si pensaba bien las cosas aun que hubiera usado mi encanto en ella.
-¿Me estas mintiendo?
-Podría, pero no lo estoy haciendo, ¿algo mas que quieras saber?
-¿Que edad tienes?
-Muchísimos mas años que tu querida....
-¿Quien eres?
Mi sonrisa fue inmensa, casi me dolían las mejillas, mis ojos se abrieron aun mas, al parecer esta chica no era tan inteligente como creía, aun así no podía brindarle la respuesta a esa pregunta, solo iría directo al castigo, con un chasquido de mis dedos se le formo una especie de tatuaje en su muñeca, una pulsera de púas en la mano izquierda, cuando se torno rojo y después n***o, escuche un gemido de dolor por su parte, me causo algo de satisfacción, acaricio su nuevo adorno en la piel y siguió preguntando.
-¿Que es esto? quema....
-Oh pequeña, eso significa que rompiste una clausula, no debes preguntar eso de mi, ahora tendrás que pagar con tu voluntad... aun tienes por pedir tu deseo, cuando te llame, aparecerás a la hora que yo desee....
-No estoy entendiendo
-Esta bella marca en tu mano significa que me perteneces y harás lo que yo te diga y cuando lo diga, viene con un pequeño regalo, nadie va a tocarte cuando sienta eso... nada de este mundo ni del otro- tome su mano acariciando la marca que deje su piel.
Años atrás, hacia tratos como estos y tomaba humanos para mi diversión, pero me gustaba tanto hacer cualquier cosa, desde hacerlos culpables por asesinatos, jugar con posesiones y hasta tener relaciones de todo tipo que me pasaba mas tiempo del debido entre los humanos, eso molesto a muchos de mis sirvientes, los mas poderosos debajo de mi obviamente, algunos ha querido derrocarme, pero acaban en simples sueños y son castigados por siglos, o hasta que recuerde que están siendo castigados, cuando se deshacían de mis "juguetes" para que volviera fue que cree este tipo de protecciones, así cada vez que sentían dolor aparecía donde fuera para tener a mis juguetes intactos o al menos hasta que me pagaran.
Como ahora, la marca se ponía rojiza, la vi con intriga porque a Camila le hizo reacción enseguida, alguien estaba siguiéndola, alguien de mi reino, la marca comenzaba arder en su piel, esto no era bueno.... para ella; a mi solo me decía que alguien seria severamente castigado, nadie se metía con mi nuevo juguete y mas ahora que cayo tan fácilmente.
Mi pequeño proyecto persona era averiguar que imbécil quería arruinar mi diversión esta vez, me fastidiaba el tener que dejar asuntos por encargarme de este tipo de cosas, por algún motivo que desconozco y sinceramente no me interesa, esta vez me molestaba mucho más que quisieran acercarse a ella; tuve que llamar a Pandora, prácticamente la trataba mas como una sirviente que como mi asistente, ella hacia exactamente lo que le pedía cuando lo pedía, tuve que volver al infierno para hablar con ella personalmente.
-Buenas tardes señor, ¿en que le puedo servir?
-Hola mi pequeño eclipse -no es que le tuviera mucho cariño, pero a ella le encetaban las muestras de afecto de mi parte, acaricie la cima de su cabeza- quiero que me digas, ¿Quién no ha estado haciendo su trabajo estos días?
Fui directo a mi trono, cruce mis piernas esperando atentamente su respuesta, entrelace mis dedos frente a mi pecho mirándola fijamente sin parpadear, esto hacia que ella su pusiera mas nerviosa de lo habitual y no le diera tiempo de mentirme o evadir la pregunta, siempre tenia con ella una tablilla de piedra, lo que ella quisiera saber aparecía escrito en ella, así que sabia todas las respuestas que yo quería saber...
-A..Azazel, Caín, Esteno, Zafír y Amón.
-Dime ¿Quién de ellos ha salido del infierno?- mi voz sonaba mas dura, por lo que la vi temblar ligeramente.
-Amón y Caín y Esteno.
-Dile a sus lideres que iré tras ellos, que los busquen, si los encuentro primero los castigare a ambos, saben perfectamente bien que tienen prohibido salir de aquí, el único capaz de salir es Belcebú y eso es solo porque los humanos encontraron la forma de invocarlo, fuera de eso nadie mas puede salir, ¿hable claro?
-Transparente señor- aparto la mirada sintiéndose culpable y aun no sabia la razón.
No me iba a aquedar a averiguar el motivo de su reacción, algo estaba pasando aquí, no era estúpido, me puse a investigar donde estarían estos idiotas, para castigar al maldito que estuviera detrás de Camila arruinando mi diversión, después vería porque Pandora actuaba tan extraño.