5. Una nueva princesa…

1747 Words
—¿Cómo te sientes, mamá? ¿Has podido dormir algo? —le pregunté a mi madre a través del vidrio—. No puedo creer que esto nos esté pasando... No te preocupes, madre, el abogado te sacará de aquí. —Saori, estoy bien, cariño —dijo ella con una sonrisa triste, pero intentando mantenerse fuerte. Sabía que estaba destrozada por dentro—. Mira cómo estás, ¿has dormido? ¿Estás siquiera comiendo? ¡Saori! Bajé la mirada avergonzada porque no había estado nada bien desde que mis tíos acusaron a mi mamá de haber asesinado a mi abuela al no darle sus medicinas. Ahora había una investigación acerca de eso, pero realmente no estábamos nada favorecidos y sabía que mi tía estaba detrás de esto. Habían pasado dos semanas después de aquello y sentía como si no hubiera descansado en cinco años. Las cosas no estaban nada fáciles y ahora las personas que vivían en mi vecindario me miraban prejuiciosamente, acusándome con la mirada, creyendo que realmente matamos a mi abuela. El dinero que tenía ahorrado se estaba acabando, ya no quedaba casi nada. Por supuesto, ahora que la investigación estaba abierta no podía utilizar ni un solo gramo de la herencia para ayudar a mi madre. Estaba casi en la calle, mi trabajo no daba para mucho y, sin decirle nada a mi madre, puse la casa a la venta. Por ahora, me importaba muy poco lo que pasara conmigo o dónde me alojaría a partir de ahora, lo único que tenía en mente era sacar a mi mamá de este horrible lugar. —Mamá, estoy bien. No te preocupes demasiado, soy fuerte, lo superaré —dije más para mí misma que para ella. —Saori, solo come bien e intenta dormir un poco. Me preocupa tu estado —respondió ella en voz baja—. Si sigues así moriré más rápido. —¡No digas eso! ¡Tú no vas a morir porque yo te voy a sacar de aquí cuésteme lo que me cueste! —exclamé furiosa y algo aterrada por las palabras de mi mamá. No podía dejar que ella muriera en este lugar. No… [...] —Puedes quedarte conmigo el tiempo que necesites, pero recuerda, aún tienes que conseguir ese anticipo que te está pidiendo el abogado —Jazmin sonrió con algo de pena y me guió hacia la habitación frente a la suya. Tres semanas más habían pasado y oficialmente me había quedado sin nada. El abogado era el único que se había beneficiado con toda la situación, todo lo que tenía había sido utilizado para costear sus honorarios, incluyendo el dinero que obtuve con la venta de la casa. Me había dolido tener que dejar el lugar donde crecí, pero mi madre era lo más importante. Ahora me encontraba viviendo con Jazmin Brown, una vieja amiga de la universidad con quien tenía mucho tiempo sin hablar, pero que no dudó en ofrecerme su ayuda cuando me la encontré casualmente en el supermercado. En este momento me estaba convirtiendo en su nueva "rooming," solo debía ayudar con los pagos de los servicios y otras cosas pequeñas. Afortunadamente, aún tenía algo del dinero que sobró de la venta de la casa, así que estaría bien por algunas semanas más. Aunque aún debía conseguir el dinero para la cuota de este mes del abogado y no sabía qué hacer. Mi trabajo en la librería no me alcanzaba para cubrirla, tampoco podía buscar un trabajo nuevo ya que el dinero lo necesitaba casi de inmediato, así que estaba perdida. [...] —Saori... ¿por qué lloras? —Jazmin se acercó a mí y se agachó para poder estar a mi nivel. Ella siempre me había tratado como su hermana menor, todavía recordaba cómo me ayudaba en la universidad a pesar de estar en otra carrera y en otro año. Es por eso que me alegraba de tenerla a mi lado en estos momentos tan duros para mí. —No sé qué hacer, Jazz —me permití descargarme con ella—. Necesito conseguir el dinero para el abogado pronto. El juicio final se acerca y de verdad pienso que podemos ganarlo. No quiero la herencia de mi abuela, solo quiero que mi mamá quede libre y poder comenzar de nuevo, pero... no tengo dinero y mi trabajo no me dará lo que necesito. —Saori... Yo... —se quedó callada un momento como si se estuviera planteando la situación seriamente. Al final simplemente suspiró y me miró fijo—. Mira... créeme que esto no te lo ofrecería si tuviera otra idea, pero dadas las circunstancias... creo que puedo tener un trabajo perfecto para ti. Sus palabras llamaron mi atención de inmediato y la miré con ojos bien abiertos y llorosos. ¿De verdad? —¿Qué dijiste, Jazz? Por favor, dime que no estás jugando. —No... Aff... Saori, no me gustaría verte ahí, pero... creo que puedes conseguir una vacante en el sitio donde trabajo, pagan muy bien y solo tendrás que trabajar de noche y, en algunos momentos especiales, durante el día —me dijo y yo no pude evitar dejar que la esperanza volviera a crecer dentro de mí—. Mi jefa está buscando chicas nuevas y... creo que tú podrías ser de su agrado. ¡Sí, claro que sí! —¿Es en serio, Jazz? —ella asintió y yo no pude evitar saltar a sus brazos completamente emocionada—. ¡Gracias! ¡Gracias! Prometo que daré todo de mí para que me acepten y así obtener el dinero que necesito... pero, Jazmin... ¿dónde trabajas? Nunca te lo he preguntado, solo sé que sales toda la noche y descansas durante el día... Aunque debe de ser un buen empleo, ya que tu departamento parece el sueño de toda chica. Porque sí, Jazmin Brown era la dueña del departamento. Lo había comprado con su propio dinero, estaba muy impresionada con todos los lujos con los que contaba. —Mmm, creo que es mejor que vayamos juntas y lo veas —me dijo ella con una pequeña sonrisa, para luego levantarse del suelo—. Eso sí, Saori Pierce, te recomiendo que mantengas la mente bien abierta... Puede que algunas cosas respecto a mi trabajo no te agraden, pero por ahora, es la mejor opción que tienes. [...] —¿Jazz, aquí es donde trabajas? —le pregunté sin poderme creer por completo lo que estaba viendo. ¡Jazmin Brown trabajaba como bailarina nocturna! A mi alrededor podía ver a todas las personas corriendo de un lado a otro con diversas escenografías, vestuarios, plumajes, vestidos, en fin... era un caos aquí. Frente a mí estaba el imponente escenario con varias bailarinas practicando algunas coreografías, las cuales no dejaban nada a la imaginación. Eso sí, todas esas mujeres eran hermosas. —Sí, trabajo aquí... Es un lugar seguro, no te preocupes... —¡Jazz! —un gritico nos hizo voltear de inmediato y en menos de un segundo teníamos frente a nosotras a una chica bastante joven en realidad, creo que estaba en sus veinte, pero al parecer Jazmin la conocía bien porque le sonrió con cariño y la saludó—. Espero que hayas descansado bien porque Madame Cutie no está de ánimo hoy... Creo que por causa de Sarah. —¿Rechazó a otro cliente? —le preguntó Jazz interesada y cuando la chica asintió, ella puso cara de fastidio—. Esa niña va a hacer que la jefa nos mate de cansancio algún día. ¿Eh? —Sí, aún no entiendo por qué sigue aquí si no quiere hacer nada... ¡Oh! ¿Quién eres tú? —la chica parecía estar bastante animada porque nunca dejaba de sonreír—. Soy Yaxha Klein. Interesante nombre… —Soy Saori Pierce, mucho gusto. —La traje para que Madame Cutie la vea... Ella podría ser un gran reemplazo para Hadassha —le dijo Jazmin y Yaxha eliminó la sonrisa de su rostro. Oh. —¿Crees que ella será la indicada? —preguntó no muy convencida y de pronto me sentí perdida en este mundo—. Podría costarte tu trabajo. Ambas comenzaron a hablar sobre ese tema; que si era adecuada, que me faltaba entrenamiento, un cambio de imagen y muchas cosas más que me dejaban en blanco. ¡Ni siquiera sabía cuál sería mi trabajo! —Confía en mí. Si Saori pone de su parte, en dos meses tendremos a una nueva princesa y nosotras un bono —las palabras de Jazmin me asustaron un poco ya que no sabía en lo que me estaba metiendo y el hecho de que fueran a lucrar conmigo me asustaba aún más—. Calma, Saori... No te haremos nada malo. Ven conmigo. Asentí con lentitud y me despedí de Yaxha mientras seguía a Jazmin por un largo pasillo para luego subir por unas escaleras hasta llegar a un segundo piso con paredes repletas de cuadros antiguos, fotos de mujeres muy hermosas y en poses sensuales que llamaban mucho la atención. Me acerqué hacia uno de los cuadros, uno muy reciente, de una hermosa chica de larga cabellera negra y ojos del mismo color que realmente podían traspasarte. Ella estaba vestida con un delicado vestido color crema con brillantes, su maquillaje igual de delicado que su rostro haciéndola lucir como alguien dulce, sexi y empoderada. Realmente era muy hermosa y eso me hizo sentir como alguien muy inferior de pronto. ¿Qué me pasa? Estaba por irme, cuando unas palabras inscritas en una brillante placa dorada llamaron mi atención. Entrecerré los ojos para poder ver bien lo escrito y me sorprendí por esas palabras: "Hadassha Church. Princesa de la dulzura y el deseo. 2016-2017." ¿Princesa de la dulzura y el deseo? ¿Qué es esto? ¿A esto se referían Jazz y Yaxha con lo de tener una nueva princesa? ¡¿En qué demonios me metí?! —¡Saori! —el grito de mi amiga me hizo pegar un brinco, así que me giré para mirarla con seriedad. —¿Qué es esto, Jazz? ¿Por qué hay tantos cuadros como este? —ella miró alrededor y suspiró—. ¿Qué es eso de princesa de la dulzura y el deseo? ¿Quiénes son todas ellas? —Ellas son en lo que te convertirás si todo sale bien —dijo con suavidad y me regaló una pequeña sonrisa—. Ven, acompáñame.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD