Febrero 10 del 2020, Lunes
Anna
- Bue...
Mis palabras quedan al aire al sentir como sus labios se unen a los míos. Sonrío mientras entre cierro mis ojos para no perderlo de vista y tampoco dejar de disfrutar aquel beso.
El había sido demasiado rápido, tan solo necesite estar enfrente de su escritorio y él ya se encontraba abalanzándose sobre mi. Lo único que él me estaba demostrando era que, no importaba lo que hubiese enfrente de nosotros, nada iba a impedir que nuestros labios se juntaran.
- Buenos días - pronuncia al momento de separarse de mi
Aun mirándolo de aquella manera, suelto una risita mientras tomo asiento en una de las sillas.
- Te extrañe toda la noche - dice sin dejar que un silencio inunde la habitación
Me gustaba que la oficina estuviese en silencio cuando los dos trabajábamos, ademas que me hacia sentir cómoda y tranquila, pero me gustaba aun mas poder escuchar su melodiosa voz.
Sonrió de lado mientras apoyo mis manos sobre el escritorio para poder recostar mi mejilla sobre ellos.
- No creo que lo hayas echo mas que yo - contesto mientras cierro mis ojos
Escucho como el ríe por unos segundos hasta que suelta un suspiro. Aquella electricidad que aparecía cada vez que algo bueno pasaba, volvió a mi al sentir su mano toca mi mejilla provocando que mi sonrisa se agrandara aun mas.
- No lo creo - pronuncia en un susurro
Abro mis ojos al escuchar lo que pronuncia. El se encontraba mirándome de nuevo con aquellos ojos llenos de melanconia con una mezcla de amor y arrepentimiento.
Al ver de nuevo aquellos ojos, por alguna razón me sentí triste y decepcionada. Con ello un apretujon en mi corazón apareció haciendo que la corriente se mezclara con un dolor al recorrer mi cuerpo.
- ¿Quieres ir a pasear? - pregunto mientras ladeaba su rostro
Asentí en silencio. No pensaba contestar ya que sabia que aquel sentimiento haría que rompiera en llanto si es que pronunciaba alguna palabra.
¿Que era este sentimiento? ¿Que era lo que había sucedido para que este sentimiento nos inundara a los dos?.
....
John
- Con cuidado - digo mientras sostengo su cintura
Ella solo asiente en silencio mientras se deja ayudar por mi. Siento como una brisa golpea mi espalda haciendo que me sienta aun mas relajado.
El agua, la arena y el simple echo de estar en estos momentos con ella, hacían que mi día fuera agradable, relajante, tranquilo y hermoso.
Fueron pocas las veces que nosotros pudimos salir a divertirnos o ha caminar. Ahora que los dos estábamos juntos, ya no me importaba si tenia que estar en estos momentos trabajando o terminar alguna junta ya que ahora mi prioridad era ella.
Ya lo había decidido, ya no quería perder mas de mi vida y tiempo, haciendo estupideces y estando dentro de la oficina. Había alguien afuera de todo eso que siempre esperaba por mi y que me amaba demasiado para poderme dejar, esa mujer era nada mas y nada menos, que Anna.
Ella siempre estuvo y siguió conmigo a pesar de todo, ahora era mi turno de estar con ella a pesar de todas las dificultades que estaba teniendo. Pero yo, las iba a poder confrontar si la tenia a mi lado.
- ¿Que hacemos aquí? - pregunta mientras ladea su rostro
- Quería ver el mar con una linda mujer - contesto mientras me encojo de hombros y sostengo su mano
Anna me mira por unos segundos hasta que se suelta a reír y negar.
- Hay muchas mas mujeres lindas, señor John - dice desviando su mirada pero sin quitar aquella sonrisa
- John - pronuncio ignorando lo que acababa de decir
Su sonrisa cae en segundos. Apreté su mano un poco al sentir un miedo empezar a inundar todo mi cuerpo al ver su reacción.
- John - susurro sin dejar de mirar al frente - John - volvió a pronunciar mientras volteaba a mirarme
Una electricidad recorrió mi cuerpo al verla sonreír mientras pronunciaba mi nombre de nuevo. En ese momento recordé muchas cosas, cosas de las cuales había olvidado por un momento. Anna siempre seria aquella mujer que robaría mi corazón con un simple suspiro.
Ahora mas que nunca pude resistirme. Quería sentir sus labios, sus manos sobre mi rostro, quería estar dentro de ella. Lo quería todo. Yo no era su salvador, ella era mi salvadora. Por esa razón, yo no podía simplemente dejarla sola yo tenia que seguirla a donde sea que ella estuviese.
- No me dejes - susurre a unos cuantos centímetros de sus labios
- No lo haré -
Mi sorpresa no fue el escuchar de inmediato su respuesta, tampoco el sentir sus labios sobre los míos, sino, aquella confianza y firmeza en sus palabras y rostro.
Definitivamente ella era mi mujer.
....
Anna futuro...
Hago una mueca mientras rasco mi pecho un poco. De nuevo aquel sentimiento que me causaba picasón por dentro.
No sabia que era este sentimiento, pero sabia que esto tenia que venir por parte de Anna. Era la segunda vez en sentir esto y me causaba picasón. Picasón que por mas que intentara rascar sobre esa área nunca se iría ya que aquel sentimiento estaba dentro de mi y no fuera.
Solo esperaba que esto terminase pronto y que nada de lo que tenemos destinado tenga que suceder.
- ¿Anna? - pronuncia el chico a lo lejos
- En la cocina - contesto parando de rascar mi pecho
Lo menos que quería era que el me viese rascando mi pecho con tanta fuerza para que el terminase preocupándose.
- Hola - dice John al entrar a la cocina
- Hola - contesto mientras frunzo mi ceño al ver que este sonríe sin ánimos - ¿que pasa? imagine que vendrías mas tarde por eso es que aun no empiezo a preparar nada.
Empiezo a caminar una vez que lo veo detenerse al llegar a la isla. Su rostro se veía decaído y serio por alguna razón y aquella sonrisa aun seguía inundando su rostro.
- El tiempo en estos momentos es muy valioso ¿no lo crees? - contesta mientras ladea su rostro - deberíamos de aprovechar lo mas que podamos y lo poco que nos queda - dice para después soltar un suspiro
- ¿De que hablas? - pregunto sin aun entender por que el decía todo aquello
Un miedo empezó a recorrer mi cuerpo y con ello aquella sensación regreso, haciendo que la mezcla entre ellos fuese aun mas espeluznante.
- Decidiste hacer todo aquello sin consultarme, pensaste que si hacías aquello yo también olvidaría todo, no voy a negarte que por poco lo logras - dice mientras empieza a apretar sus puños - pero nunca contaste con que yo pudiese lograr recordar todo, nuestra verdadera historia, nuestro futuro y sobre todo, a aquellas dos chicas.
El camino era corto entre nosotros para que pudiésemos estar juntos, pero aun así yo pude hacer que en ese corto camino y en los pocos pasos que pude dar, se formara una gran distancia entre nosotros.
- Pero tu te veías tan decida haciendo las cosas por ti sola que no quise mencionar nada, pero he llegado a milite - suelta un suspiro mientras se separa de la isla - te he escuchado, he escuchado todas las estupideces que has escuchado.
Sentí como todo el aire salio de mi al escuchar aquella risita en seco que el soltó mientras retrocedía un paso. De un momento a otro pude ver como sus venas en su cuello se empezaron a saltar.
- ¿¡Por que lo hiciste!? - exclamo en segundos, haciendo que yo saltara en mi lugar
Lo mire atónita por todo lo que me estaba confesando y por lo que yo creía que él nunca iba a poder a recordar de nuevo.
Un sollozo inundo la habitación lo que ocasiono que mis bellos se pusieran de punta al saber que aquel sollozo no venia de mi.
- ¿Por que lo hiciste? - vuelve a repetir mientras dejaba caer unas cuantas lagrimas - ¿acaso no pensaste en mi? - eleva sus cejas - ¿en nuestros hijos?.
Abro mi boca un poco para contestar a aquellas pocas preguntas pero este me detiene elevando su mano y negando.
- Aun no termino - pronuncia para después sorber de su nariz - ¿cuando pensabas decir que estabas de nuevo embarazada? - pregunta mientras limpia sus mejillas - ¿acaso cuando estuvieras apunto de morir? - eleva sus cejas de nuevo - no lo puedo creer - suelta una corta risa
Siento como en mi garganta se empieza a formar un nudo y mis ojos empiezan a picar indicándome que pronto empezare a llorar.
- Lo siento - pronuncio en un susurro
- Lo sientes - pronuncia con una sonrisa burlona - ¡las dos morirán! - exclama de nuevo haciendo que esta vez yo solo cierre mis ojos y deje escapar algunas cuantas lagrimas
- Eso no pasara - contesto abriendo mis ojos de inmediato. John me mira con su ceño fruncido - si tan solo ella recupera la memoria - digo mientras extiendo mi mano hacia él
John me mira por unos cuantos segundos hasta que pasa a mirar mi mano. - ¿Y que si no la recupera? - pronuncia elevando sus mirada de nuevo - ¿Que si ella no recupera nada y tu aun así tienes que morir? ¿Que pasara con nuestros hijos? ¿Que pasara conmigo? ¿Que pasara con nosotros? - dice mientras deja caer de nuevo mas lagrimas
- Lo siento - vuelvo a repetir - no podía dejar que ella sufriera sola.
- Pero pudiste sacrificar nuestra felicidad - dice para después soltar un suspiro - pudimos hacer que esto fuera diferente, que ella no tuviese que pasar por esto y nosotros tampoco. Pero preferiste mentirme y no confiar en mi.
Pude ver como sus ojos se empezaron a volver mas oscuros de lo normal y como en ellos se desprendía aquel odio mezclado con arrogancia. Aquellos eran los mismos ojos con los que lo había conocido, los mismos ojos con los que siempre intento humillarme y con los mismos con los que tuve el descaro de burlarse en mi cara.
- John - prenuncio
Este niega y empieza a retroceder para darse una media vuelta en segundos. En el momento que vi su espalda, pude ver como todo se empezaba a romper dentro de mi. Yo estaba perdiendo a mi destino, al amor de mi vida.
- John - vuelve a pronunciar dando un paso
Sin aun dejar de tener mi mano elevada intento sujetarlo pero aquel pequeño dolor detuvo mi siguiente paso.
Sentí como mis lagrimas pararon y mi cuerpo se paralizo por unos largos segundos. Aquel fuerte dolor recorriendo todo mi cuerpo volvió y con ello un fuerte ardor provocado por el collar.
Intente dar un paso mas pero mi cuerpo me lo impidió haciendo que cayera de rodillas. Podía empezar a sentir como aquel aire que había salido desde hace un tiempo atrás, empezaba a hacerme mas falta.
Sostuve el collar tratando de jalar lo suficiente de el para poder sacarlo de mi cuello, pero aquel sufrimiento ya me había invadido demasiado para que yo pudiese tratar de hacer algo.
- John - gruñí en un susurro dejándome caer por completo al piso
Esta fue la primera vez que sentí como mi vida esta vez si estaba acabando. Aquellos segundos fueron demasiado largos y aquel sufrimiento demasiado lento para mi gusto. Esta vez no había un culpable en mi muerte, esta vez yo era la única que estaba muriendo por que quisiese.
- No me dejes... - pronuncie al sentir el aire volver a mi
Era tarde, para mi, para él, para nosotros.
....
Anna
Mi día estaba pasando de maravilla, aquella brisa golpeaba mi rostro y cuerpo cada vez que podía o que las olas lo quisiesen. Todo estaba yendo de maravilla, por esa razón no entendía por que este dolor me estaba invadiendo de nuevo.
Llevo mis manos a mi pecho sosteniendo un poco de mi vestido mientras me acuclillo antes de que yo caiga por si sola.
Podía sentir como toda mi fuerza empezaba a irse en cada segundo en el que aquel dolor daba otro recorrido por mi cuerpo. Parecía como si yo fuese una montaña rusa y aquel dolor, un tren del cual tenia que recorrer el camino cada vez que alguien mas subía en el.
Me hubiera encantado que todo esto no estuviese pasando en estos momentos, no cuando ahora me encontraba completamente sola y sin la protección de él.
Tan solo necesitaba aguantar un poco mas para que el regresase de comprar aquellos helados. Si tan solo yo lo hubiese acompañado como el me lo había pedido.
Escucho como suelto inconscientemente un sollozo y con ello a los segundos mis lagrimas cubrir mi rostro. Gruño mientras me inclino aun mas haciendo que llegue a tocar mis rodillas y que esta vez estas si toquen la arena.
- ¿Señorita?
Pronuncian. Abro mi boca un poco pero las palabras no salen, en vez de eso un gruñido sale en respuesta.
- ¿Le duele algo? - pronuncia aquel chico mientras toca mi hombro - ¿el pecho? - pregunta en segundos de pegarme mas a mis rodillas. Solo asiento. - tranqu... ¡Ayuda!.
Pude escuchar como sus palabras fueron cambiadas al instante de que yo caí por completo a la arena.
Empezaba a sentir dificultad para respirar y aquel dolor intensificarse aun mas haciendo que punzadas en mi corazón aparecieran como si se tratase de cuchillos clavándose en el.
Estiro un poco mi mano derecha mientras que pego aun mas mi puño izquierdo al pecho.
- John - pronuncio en un susurro
Solo esperaba que él no tardase demasiado.