(...) ¡Madre mía! Mis ojos se abren y lo primero que veo es el hombre de mis sueños a mi lado, desnudo. Hmmm… Que sexi se ve dormido, me encanta, lo malo que esto se ha acabado. Fue un buen sexo y estoy perdida porque ahora no quiero separarme de él, no quiero que lo que hicimos en la madrugada se quede ahí. Sí, ese tremendo m*****o que me ha dejado un poco adolorida. Ah, es que me ha partido en dos y no me importa sentir el dolor en mi entrepierna, pero si duele es porque ese animal valió la pena hasta hacerme gritar como una puta loca. —Mierda, me tengo que ir —doy un pequeño respingo al ver la hora en mi reloj de mano—. Todo estuvo fantástico, pero la fiesta ha acabado—salgo del sofá como un relámpago. No nos podemos quedar más tiempo aquí porque Louka nos puede encon

