UNA VIDA CASI, PERFECTA
꧁ ÁNGELA ꧂
Mi vida era perfecta, con un padre amoroso una madre cariñosa donde sus atenciones eran exclusivas para mí, mi padre un hombre respetado y entregado al trabajo logro hacer una fortuna a través de los años, para darnos una buena vida, estoy por entrar a la universidad, estoy tan emocionada por este gran logro, mi sueño es convertirme en una excelente empresaria financiera, mi padre dice que soy buena en los números, eso hace que me anime más.
Mis amigas del alma son Juana y Gina, con ellas comparto todo, ellas me saben comprender, me escuchan cuando estoy frustrada, sin ellas mi vida sería solitaria, con ellas salgo de compra y nos divertimos a lo grande, muy pronto se aproxima mi cumpleaños estoy contenta porque mi padre alquilará uno de los hoteles más elegante de la ciudad, ya elegí mi atuendo, pronto cumpliré mis diecinueve años.
—Chicas subamos a mi habitación, quiero mostrarles mi vestido de cumpleaños.
—¡¡Qué padre, quien como tú que te das estos lujos!!
—Soy la consentida de mi padre.
Ambas chicas son de clase media, no viven tan mal, pero hay cosas que no están a su alcance, en esa parte soy bendecida, pasamos la tarde entre bromas y platica, ellas son especiales para mí, ya quiero que llegue ese día, tengo un calendario en la pared que voy tachando los días con una x anhelando que llegue ese momento.
Solo faltan tres semanas, solo tres semanas, mi corazón se acelera cada día que pasa, mi madre ha pasado muy ocupada con los preparativos, ella quiere que todo sea perfecto, mi padre está de viaje, sin embargo, me prometió que para ese día estaría aquí sin falta, me estoy arreglando porque hoy conoceré mi universidad.
—Hija, date prisa. —Mi madre gritándome desde la sala.
—Voy. —Mi cabello es ondulado si no los defino mi cabello se verá hecho un desastre.
—Date prisa, tengo otros mandados que hacer.
—Si mami, ya vámonos.
Ella me besa la frente, mi madre es la mejor del mundo, después de unos veinte minutos llegamos a la universidad, es hermosa creo que estudiaré con entusiasmo en este lugar, nos enseñan el complejo y las aulas, me encanta, mi madre me matricula de una vez al verme emocionada. Al regresar a casa me dice que saldrá a comprar unas cosas que hacen faltan para la fiesta, pareciera que la fiesta fuera para ella, qué más puedo pedirle a la vida lo tengo todo, no puedo quejarme.
—Señorita, su padre llamo.
—¿Qué dijo?
—Solo pregunto por ustedes y dijo que les envía saludes, tratara de llamarlas más adelante iba hacia una reunión —Mi padre es tan responsable con su familia, no nos llama muy seguido por las múltiples ocupaciones, pero se ve que nos tiene muy al pendiente, lástima que no estábamos para poder hablado con él.
Los días pasan y yo cada vez más feliz, hoy es miércoles, el sábado es mi fiesta, parce mentira, no obstante, el día está llegando, ya sé que peinado luciré y el tipo de maquillaje, todo está listo, mi padre viene el viernes, estando él aquí todo está perfecto. Cuando salgo de la habitación un golpe fuerte me sobresalto al escucharlo, me apresure para ver de qué se trata, miro a mi madre sentada en el suelo, llorando.
—¿Madre, que te paso? ¿Quiénes son ustedes? —Le digo a dos uniformados que están junto a mi madre.
—Señora, trate de ir hoy a la morgue para que identifique el cadáver. —Los idiotas me ignoraron y ¿De qué cadáver hablan?
—Iré. —Ellos se marchan, ayudo a mi madre a ponerse de pie y la siento en el sofá, ella me mira con lágrimas en sus ojos, no sé qué le pasa— Hija, Tengo algo que decirte.
—¿Por qué lloras mami?
—Cariño, no sé cómo decirte esto.
—¡¡Mami, solo dilo!!
—Tu papito, está muerto. —Esa palabra retumbó en mi cabeza "Muerto" — Iré a la morgue para saber los detalles, ¡Lo siento mi amor! —Mi mente quedó en blanco no supe que decir ni que hacer, nada más sentí que todo dio vueltas mareándome y cuando menos acorde todo se oscureció, mi padre ha muerto.
Desperté en mi cuarto, un silencio profundo hay en mi habitación, al parecer me desmaye, o será que únicamente era un sueño, si eso es solamente fue un mal sueño, mi padre está por venir, ha de ser los nervios por la fiesta que me hace tener pesadillas, me levanto con los ánimos arriba, entro en la ducha, me baño rápidamente y me visto, salgo del dormitorio contenta, ya casi es el día, en eso escucho personas llorando en la sala.
Un dolor en mi pecho se instala, bajo con temor, miro mucha gente la mayoría familia, en eso miro a la tía Sandra ponerse de pie y abrazarme, ella está inconsolable, no sé cómo actuar, no quiero reconocer que lo que estoy viviendo es real, puede que también sea un loco sueño.
—Sobrina cuanto me duele.
—Tía...
—Cuentas conmigo para lo que sea, eres mi sobrina querida.
—Gracias. —No puedo llorar, todos lloran y yo no puedo llorar.
—Hija, ¿Estás bien?
—Mamá, esto no es real, dime que no es real.
—Ven aquí, preciosa. —Mi madre tampoco está llorando, será que ella también está igual que mi, que no cree esto— Sabremos salir adelante, todavía me tienes a mí.
Mi madre me mostró una vasija, ahí está mi padre, mejor dicho, sus cenizas, no puede ser, mi padre se ha ido y me ha dejado, no tuve la oportunidad de hablar con él, ese día llamó y no estaba para contestarle, me duele fuerte el pecho, en eso siento que algo quema mis mejillas me las toco, es agua caliente la que sale de mis ojos, caí al suelo llorando amargamente, culpándome por la muerte de mi padre, me sentí una mala hija.
—Ángela, que dices.
—Mi padre murió por mi culpa, soy una mala hija.
—No cariño, eso no es así.
—Mami, me duele el pecho, siento gran dolor.
—Mi amor, cálmate, tenemos que ir al cementerio para dejar reposar sus cenizas.
Mi madre me abrazo hasta que me calme, después nos fuimos al cementerio, en el columbario se colocó el recipiente y luego fue sellado, él no volverá a nosotras. Ahí estuvimos un buen rato, mi madre me abrazaba, ambas lloramos, luego regresamos a la casa, ya nada será igual.
—Mami ¿Por qué está bebiendo? —Bajé por un poco de agua, mi madre está tomando licor en la sala.
—Hay mi querida hija, si supieras.
—¿Qué tengo que saber?
—Tu padre no era ningún santo, el desgraciado tenía una amante.
—¡Una amante! Eso es imposible, él amaba su familia.
—La mujer que murió en el accidente con él fue identificada como su novia de hace dos años.
—Mami, eso no puede ser, estás equivocada.
—La policía me dijo eso, cuando fui a la morgue a identificarlo, también miré a la mujer que lo acompañaba.
—Debe haber un error.
—Tu padre tenía una doble cara, nos engañó todo este tiempo.
—No te creo, mi padre no era ese tipo de persona.
—¡¡Es verdad!! Fui una estúpida en considerar que me amaba.
Desde ese momento mi pesadilla comenzó las cosas no volvieron a ser igual, mejor dicho, se pusieron peor, mi madre cambio totalmente, ya no era la mujer amable y cariñosa conmigo, ella tomó el control de los negocios de mi padre, viajaba mucho casi no nos veíamos, mi fiesta quedo en el olvido, ni yo tenía ánimos para eso.
Estoy completamente sola, ahora no sé que rumbo tomará mi vida, llamo a mi madre todos los días y con quien termino hablando es con su asistente, ella me está ignorando, ¿Por qué mi madre está actuando de esta manera? Un día que pensé que sería igual que los demás, desperté con la sorpresa que mi madre había regresado, cuando la mucama me lo dijo baje de inmediato, en pijama, para mi sorpresa ella no regreso sola.