No puedo dejar de ver su cara, algo en él me parece aterradoramente familiar, aparte de esta mañana, creo que lo he visto antes. Su perfume varonil, sonrisa perversa, mirada penetrante, además un aire autoritario, que intenta parecer amable, pero se que es una farsa. Siento que lo conozco de antes, mi cuerpo reacciona a su toque, de una forma que me asusta, pero mi mente sigue bloqueada. -Tienes tres segundos para alejarte o te dejaré sin descendencia - amenazo con los dientes apretados. -Agresiva y guapa, todo un demonio vestido de Ángel - sonríe con suficiencia - Nunca me desepcionas, gatita. Frunzo el ceño, mirándolo con odio. -Estoy tratando de hacer un espectáculo en mi boda, pero si me vuelves a decir gatita, te arrancaré los dientes aqui mismo. Abre la boca para intentar dec

