Abro los ojos con pesadez, enfocando lentamente las cosas a mi alrededor, sin poder reconocer nada. Busco sin éxito mis gafas en la mesa de noche que se encuentra a mi lado. ¿Hasta cuando me va a pasar lo mismo? ¿Donde estoy? Me incorporo lentamente en la cama, ahogando un grito al ver a mi lado a un hombre profundamente dormido, que nunca había visto. No esta nada mal de físico, parece un Dios griego esculpido en marmol, a pesar de parecer de unos 35, quizás 40 años. No recuerdo como llegué aquí, pero trato de no entrar en pánico, me pasa todo el tiempo, incluso cuando despierto en mi propia cama después de una noche intensa de tragos. Supongo que mi memoria despierta unos minutos después que mi cuerpo cuando tengo resaca. Me levanto de la cama, dandome cuenta de que estoy completamen

