5. Juny y Hebert (Lobos de oro)

1737 Words
La pelea entre ambos miembros de la manada era eminente, ambos lobos se miraban amenazantes, enseñando sus colmillos y gruñendo amenazante. Helid no sabía que hacer, tenía que evitar esa pelea no quería más problemas y menos meter a Axel en un problema mayor, ya suficientes problemas le habían dado. Al final ella se puso enfrente de Axel y lo miro a los ojos, el copio su accion mirando la mirada preocupada y triste que le daba su amiga, se calmó un poco. Helid negó, dándole a entender que no valía la pena, que él se terminara lastimando o metiendo en algún castigo por culpa de Nicol y también un poco por su culpa. — Awww que lindos— Dijo Nicol con tono burlón, ambos voltearon a verla con caras molestas, aunque Axel estaba furioso— Quien diría que el cuento en donde todo adefesio encuentra a su príncipe, si aplico para ti primita. — Quien diría el gran Axel rebajándose a la escoria de la manada— Dijo mirando al joven hombre lobo de pelo n***o, el cual le frunció su ceño molesto— el futuro gran beta de la manada Blue Moon, rebajándose a crear un escándalo, por la escoria y la basura de la manada— Dijo con una sonrisa burlona, pero Nicol usaba su tono despectivo— que diría el honorable Beta Alexander, o mejor dicho tu padre— amenazo. Axel gruño furioso y enseño sus colmillos, molesto, estaba a punto de atacar a Nicol, después de todo ya había rebasado los limites desde que lastimo a Helid, la cual, aunque para la manada solo era un estorbo y error, eso no le quitaba que fuera de linaje Alfa. Helid detuvo a Axel, poniendo sus manos en su pecho, logrando la atención del pelo n***o, el cual bajo la mirada para encontrarse con la de Helid, estas, suspiro, pesada y negó con su cabeza. — Tu problema es conmigo, Nicol— Helid miro a Nicol con un semblante serio— a Axel déjalo fuera de todo esto. — Uhhh que miedo, la pequeña, asustadiza, estúpida y sin lobo de mi primita se enojó— Dijo con burla y desprecio en sus palabras, Nicol— Entiende de una maldita vez que no eres y nunca serás nadie, estúpida— En el tono de Nicol era palpable el rencor y el odio, así como en su mirada. Nicol comenzó acercarse a Helid, otra vez amenazante enseñando sus garras y colmillos, sus ojos oscureciéndose mostrándose intimidante. Axel trato de ponerse enfrente de nuevo de Helid, pero ella no lo dejo. En cambio, Helid miraba a Nicol con una expresión fría e imperturbable dándole a entender a Nicol que no le temía. Axel miro a Helid con preocupación, la pelo marrón de ojos negros solo le dio una mirada de reojo. No te metas> dijo con seriedad Helid atreves del vínculo mental que tenía con Axel. ¿Pero?>Protesto Axel, pero no lo dejaron continuar. Nada de peros, esta es mi pelea y no permitiré que te metas en más problemas por mi culpa> Dijo con un tono muy remarcado de autoridad, ese tono Helid casi nunca lo utilizaba, era algo así como su tono de Alfa no tan alfa. Axel no sabía cómo explicarlo, pero sabía que cuando Helid hablaba con ese tono lo mejor era obedecer antes de que la cosa se pusiese más feas. Nicol se posiciono delante de Helid, mostrando su lado amenazante Nicol superaba un poco en tamaño a Helid además de que sus tacones altos le ayudaban, ella gruño tratando de someterla. Sin embargo, Helid solo la miro con una mirada fría e inexpresiva, esa mirada parecía que te mataba un millón de veces, era una mirada que daba terror y una que Nicol nunca había visto. Nicol se sintió algo intimidada, pero se negaba a que el resto de la manada lo viera así que para ocultar su leve flaqueo de miedo, volvió a gruñir y levanto su mano para darle otra cachetada a Helid. Sin embargo, esta reacciono y paro su mano tomándola de su muñeca, todos jadearon sorprendidos de que Helid, la más débil, frágil e inútil de la manada le respondiera a Nicol normalmente ella solo bajaba la cabeza se callaba y se iba. Nicol miro a su prima menor con sorpresa, pero no le dio ni tiempo de procesar cuando Helid le planto dos buenas cachetadas, a Nicol que la hicieron tambalear, ella se sorprendió. Desde cuando esta idiota tiene tanta fuerza> Pensó Nicol, mirando a Helid con una mezcla de sorpresa y odio. Los demás miembros de la manada que habían presenciado todo el alboroto jadearon sorprendidos y murmullos comenzaron a escucharse. Axel miro con sorpresa, pero al mismo tiempo una sonrisita orgullosa se formó en su rostro. Nicol estaba por responder cuando un gruñido enfadado paro todo— SUFICIENTE— gruño la voz con claro enfado. Todos voltearon a ver, encontrándose con el director de la preparatoria, el señor Wilson, un viejo hombre lobo de pelo rubio canoso, y ojos marrones, era alto y un poco musculoso, era el fósil andante de la preparatoria o así todos le decían. — Todos regresen a sus salones ahora— Ordeno con severidad, todos obedecieron de inmediato, Axel tomo la mano de Helid para tratar de escapar mientras podían, Nicol también intento lo mismo— No tan rápido— Gruño cerrándoles el paso a los tres jóvenes— Dowarts, Dogerts y Ellis, a mi oficina ahora— sentencio en un tono severo. Helid y Axel asintieron con vergüenza bajando la cabeza, mientras que Nicol solo se cruzaba de brazos y rodaba los ojos irritada, era una engreída y en su mente estaba el firme pensamiento que solo ella tenía la razón en todo. Los tres siguieron al Señor Wilson, a su oficina al llegar, les ordeno sentarse en los asientos que estaban enfrente de su escritorio, solo había dos así que Nicol tomo uno y Axel le cedió el otro a Helid quedando él de pie atrás de asiento que ocupaba su amiga. El señor Wilson comenzó a darles una sermoneada a los tres jóvenes, Helid escuchaba todo con cabeza baja, Axel parecía avergonzado y Nicol; bueno ella estaba sentada con brazos y piernas cruzada con un semblante irritado y serio. — Creo que esto es un error, señor Wilson— dijo Nicol interrumpiendo el sermón de su director— yo no debería estar aquí, en todo caso los que deberían estar recibiendo esta platica son solo ellos dos— Señalo a Helid y Axel, los cuales la miraron con molestia. — Se equivoca señorita Dowarts— El señor Wilson contesto con seriedad tanto en su voz como en su rostro— Usted también formo parte del alboroto que formaron en la biblioteca, además agredió a su prima— Señalo a Helid la cual tenía el rasguño visible en su mejilla. — Ella se lo merece— Grito molesta levantándose Nicol— No, sabe respetar su lugar en esta manada y en la vida, además ella también me agredió— refuto con odio mirando a Helid, la cual suspiro pesada. Estaba harta ya de la situación del odio de su prima, estaba harta de toda su vida en realidad. — Si...pero a diferencia de usted, la señorita Dogerts lo hizo en defensa propia— el señor Wilson, miro severo a Nicol, él era conocido por ser justo y nunca le intereso de si alguien poseía o no lobo para él lo que valía era la inteligencia, en la cual Helid destacaba notoriamente— Además señorita Dowarts en esta escuela no, nos importa la popularidad del apellido o pasión familiar que tenga el alumno— contestó con seriedad y una serenidad que daba algo de miedo— y en todo caso aunque nos rigiéramos por eso usted tendría las de perder, desde el principio— Advirtió. Nicol lo fulmino con la mirada, mientras apretaba sus puños a cada lado de su cuerpo, no soportaba cuando alguien le recalcaba que Helid en cuestión de apellido y familia en la manada era mucho más superior que ella. El señor Wilson, no le dio importancia a la mirada de odio y muerte que le lanzaba Nicol, mientras que Helid simplemente tenía una mirada cansada, en cambio Axel miraba con burla a Nicol. — Señor director— Entro la secretaria de Wilson, la señorita Chue— Sus excelencias, están aquí— Aviso con tono calmado. Helid y Nicol se tensaron al escuchar esto, acaso habían llamado a sus tutores, si fue el caso estaban en serios problemas y más Helid. Axel se preocupó y miro a Helid, pues si eran quienes pensaba, entonces se avecinaba un tormento para ella. — Gracias, señorita por llamarlos— dijo con tono formal— Hágalos pasar por favor— Ordeno y su secretaria asintió. A los pocos segundos entraron dos hombres lobos, o bueno uno era un hombre lobo y la otra una mujer loba. Ambos compartían características similares, ojos de color marrón, piel algo blanca, el hombre se miraba musculoso, tenía cabello n***o, era alto midiendo aproximadamente 1,98 mts, mientras que la mujer tenía cabello castaño, era baja talvez midiendo unos 1,59 mtrs, se miraba refinada y delicada, pero al mismo tiempo su presencia emanaba una fuerte aura de fuerza y poder, ambos se miraban como lobos de aproximadamente entre los 21 a los 25 años de edad. Ambas jóvenes al verlos suspiraron aliviadas, igualmente Axel se relajó un poco pero no del todo ya que si esos dos estaban allí tampoco era algo bueno. — Juny y Hébert Dogerts– Dijo el señor Wilson levantándose y extendiendo su mano saludando a ambos lobos— es un placer volver a verlos... Ambos lobos aceptaron el saludo, sonriéndole al viejo lobo y director de la preparatoria donde ellos estudiaron hace un tiempo. Helid suspiro pesada, no sabía que pasaría de ahora en adelante, talvez sus padres no se presentaron, pero de algo estaba muy segura y es que para que Juny y Hébert Dogerts, sus hermanos mayores se presentaran solo significaba dos cosas. La primera sus padres estaban demasiados ocupados para acudir al llamado del director o dos sus hermanos mayores querían tener algo para chantajearla o amenazarla. Después de todo no entendía porque los dos lobos de oro se molestarían por la paria y error de su hermanita, la que mancho a su perfecta familia.
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