—Bueno, cuéntame ¿por qué estabas llorando? soy tu madre confía en mí —. Dice tiernamente, mi madre abre la puerta del baño, echa un vistazo y entonces la cierra, frunzo el ceño interrogándola con la mirada. —Escuché voces. —Se encoge de hombros. —Estoy sola. —Ya vi. Y dime ¿Por qué estabas llorando? Odio tener que mentirle a mi mamá, pero no puedo decirle que había sido por culpa de Liam, que es un profesor y es un vampiro. Además, de que él está aquí y ella no puede verlo. —No es nada, solo que estas noches he tenido pesadillas con esos hombres que intentaron abusar de mí. —Desvío mi mirada de la suya —Ya cariño, eso pasó. Ahora todo estará bien —. Dice dedicándome una cálida sonrisa. —Sí, mamá —. Musito forzando una sonrisa. —Bueno, ahora te dejo para que te cambies y bajes a

