Layla giraba jugueteando con su hermoso vestido de novia, mostrándoselo a su hermano mayor, sus ojos despedían una felicidad y una emoción inusitada.
_ ¡¿Dime qué opinas?! _ le preguntó a Glen sonriendo de oreja a oreja _ ¿Te gusta?
El se levantó del sillón en donde permanecía sentado y fue hasta ella.
_ Nunca he visto una novia más hermosa _ le dijo dándole un beso en la frente _ ¡Ese desgraciado de Ryan tiene mucha suerte!
_ ¿Oye que es tu mejor amigo! _le dijo riendo Layla
_ Por eso mismo, me está robando a mi hermanita del alma _ bromeó él.
Isabella los miraba expectante, en ese vestido se estaba jugando mucho, casi diría que su futuro como diseñadora.
_ Entonces... ¿Estoy aprobada? _bromeó ella _ usted tiene cara de ser muy exigente _ bromeó.
Glen la miró sonriendo de manera extraña.
“Te he aprobado apenas te vi” pensó divertido, mirándola con deseo.
_ ¡Me encanta Bella! Este vestido es todo lo que soñé y más _ le dijo Layla dándole un gran abrazo a la joven _ desde ahora, te convertirás en mi diseñadora. ¡Eres única!
Isabella no pudo disimular su felicidad.
_Gracias Layla... no sabes lo que significa esto para mi _ le dijo emocionada _ tu voto de confianza es muy importante.
La chica se retiró para sacarse el vestido mientras Isabella se secaba las lágrimas, Glen se quedó parado mirándola.
_ Me alegro de que mi hermana le haya confiado su vestido para la boda _ le dijo acercándose más a ella.
Ella asintió.
_ He luchado mucho para lograr mi sueño _ dijo la joven sonriendo _ Layla ha sido un regalo del cielo para mí.
El le tomó suavemente la mano, y sin pensarlo se la besó, Isabella se sorprendió, pero no se animó o no quiso sacársela, el roce de los labios de él en su piel hizo que se estremeciera de inmediato.
_ Tiene unas manos mágicas, me alegro por usted pero también por mi _ le dijo sonriendo de manera intimidante _ si mi hermana no la hubiese elegido no la hubiese conocido.
Ella sintió un cosquilleo que le recorría la espalda. Definitivamente ese hombre la estaba seduciendo sin pudor alguno.Isabella pensó divertida que nunca en su vida había vivido algo así. Lo de Andrew más un que coqueteo fue una simple ¿persecución? ¿Insistencia? Lo que fuera, nunca fue coqueteo ni mucho menos, un mero acto de seducción.
Isabella no quiso tratar mal al hermano de su clienta y amiga, así que tomó la decisión de salir por la tangente.
_ Nunca se sabe señor, quizás lo hubiese conocido igual _ le dijo retirando con delicadeza su mano, mientras le sonreía amablemente _ en un tiempo podría estar diseñándole el vestido a su novia.
Glen se volvió hacia ella, quedando frente a frente, sus respiraciones se entremezclaban de lo cerca que habían quedado uno del otro, se miraron a los ojos, él se estaba acercando peligrosamente a los hermosos labios femeninos. Era innegable que la atracción instantánea era mutua.
_ Isabella ...yo ... _ le dijo él con voz ronca _ quisiera volver a verla...
De repente se escuchó un ruido que los sacó de su abstracción.
_ ¡Mami... mami! _ los gritos de los chicos los interrumpieron.
_ ¿Pero que hacen los dos aquí? ¡Eva quedamos en que me escribirías antes! Eva... Eva... _ llamaba a la chica, pero ella estaba perdida mirando a Glen.
_ Andrew nos trajo porque queremos una foto con Layla _ le dijo Alex.
_ ¿Quieres sacarte una foto conmigo Glen? _ le decía Eva haciéndole ojitos al actor.
_ ¡Eva! _ la reprendió Isabella.
_ Claro, pero tú después me sacaras una con tu mamá _ le dijo descaradamente Glen _ ¿Qué dices?
Eva por una foto con Glen vendería su alma, así que aceptó enseguida.
_ ¡Bella, ahora ponte al lado de Glen que te saco una foto _ le ordenó la chica _ ¡a ver un poco más cerca... más cerca Má ! Sino no sale bien.
El hombre sin decir nada, la tomó de los hombros y sonrió. A Isabella no le quedó otra, por dentro estaba maldiciendo toda esa situación, pero no quería hacer una escena delante de los chicos quienes estaban muy entusiasmados con la presencia de Glen.
_ Buenas... ¿Qué está pasando aquí? _ dijo Andrew mirando a su esposa y a Glen frunciendo el ceño.
El actor soltó enseguida a Isabella quien rápidamente fue a saludar a su esposo.
_ Hola Andrew _ le dijo dándole un leve beso en la mejilla _ aquí los chicos aprovechando a sacarse fotos con Glen y Layla.
El actor observó el saludo tan apocado de la pareja y se sorprendió.
“Definitivamente este hombre es un idiota. Si yo fuera su esposo ya la estaría apretando contra la pared devorándola a besos “pensó el hombre.
_ Soy Glen Austen, mucho gusto _ le dijo estrechándole la mano a Andrew.
El médico lo miró sin una pizca de simpatía.
_ Andrew Carter, soy el esposo de Isabella _ dijo tratando de fijar su posición, miró a su esposa _ Vine a buscarte para que vayamos a cenar.
Podría tener cara de tonto, pero no lo era. Se había dado cuenta de cómo el actor miraba a su mujer y más allá de que no la amara, no pensaba quedar como un estúpido.
_ Oh... ¿Por qué, pasó algo? _ le dijo extrañada Isabella.
Él le echó una mirada fulminante.
_ ¿Qué puede pasar? Quiero cenar con mi esposa y mis hijos _ sonrió levemente _ ¿Cuál es el problema?
¡Los machos Alfas son tan obvios cuando quieren marcar territorio!
_ No ninguno. Voy a ayudar a Layla y ya regreso _ le dijo la joven.
De pronto un silencio incómodo había inundado la sala, solo se rompía de tanto en tanto por la risa de los chicos. Los hombres permanecían en silencio, echándose miradas desafiantes.
Al rato, Layla e Isabella salieron sonriendo, Eva y Alex inmediatamente se sacaron las respectivas fotos.
_ ¡Gracias a ambos! _ les dijo Eva emocionada abrazándolos _ Mis amigos no pueden creer que esté con ustedes.
Isabella se echó a reír.
_ Sepan disculpar a mis hijos, son demasiado efusivos.
Glen la miró anhelante y sonrió, realmente la valía m*erda que estuviera el marido allí.
_ No se preocupe Bella_ tomó un papel y un bolígrafo anotando algo _ Este es mi número personal. Pueden escribirme si lo desean, en dos semanas comenzaré a rodar mi nueva película _ miró sonriendo a Alex guiñándole un ojo _ Seguramente te encantará ver a tu superhéroe favorito en acción ... ¿Qué dices?
El niño dio un brinco de la felicidad que tenía.
_ ¿Podemos ir mamá? Por fa...
Isabella miró a su esposo quien permanecía serio. Glen adivinando la situación se adelantó.
_ Por supuesto, es una invitación para los cuatro _ le dijo sonriendo.
Eso pareció calmar un poco al otro hombre. Pero aún así Andrew reafirmó su posición.
_ Están en época de clases, no pueden estar perdiendo el tiempo _ dijo secamente _ agradezco su invitación, pero no podremos ir.
Alex se sintió decepcionado, Glen apretó los labios.
"No importa lo que hagas, no me alejarás de ella" pensó furioso el actor.