Capítulo 4.

2483 Words
Charlotte: Desperté como de costumbre a las seis de la mañana y empecé mi rutina de ejercicios, lo hacía todos los días para mantener mi figura como deseaba. Desde niña jamás me consideré bonita, porque siempre vivía detrás de mamá, ella es una Mexicana preciosa de ojos oscuros y piel tostada, toda una mujer, la que siempre quise ser, pero lamentablemente me parecí más a mi padre, con ese cabello rojizo y pecas, yo era la copia de mi padre y siempre me odie por ello, siempre quise parecerme a mi mamá, en cambio Larry si se parecía a ella, con la diferencia que el tiene el color de piel de papá y los ojos, pero el rostro era el de mamá. Hacía mis ejercicios para mantenerme delgada, ya que cuando era niña y adolescente era demasiado gorda y eso estaba afectando mi salud, papá siempre me hacía tener una autoestima baja diciéndome que con el cuerpo que tenia jamás encontraría un esposo, sus palabras me dolían y me refugiaba en la comida, comía mucho para aliviar mi dolor pero no era suficiente, a la edad de catorce años pesaba casi sesenta kilos y eso me estaba afectando seriamente, me cansaba con solo moverme de un lado a otro, cuando dormía me asfixiaba con mi propio peso hasta que me harte de todo y empecé a hacer ejercicio con Larry, me ayudó como hacerlo y desde ese entonces me dedique por completo a cuidar mi cuerpo haciendo ejercicio y comiendo santamente, claro que a veces me daba mis gustos y comía comida chatarra o dulces pero lo hacía de vez en cuando. Ya terminando mis ejercicios me duche mientras que en mi departamento sonaba música de ambiente, sinceramente odiaba levantarme tan temprano pero tenia una responsabilidad que era mi pequeña, la empresa y debía ir si por que si. Después de ducharme busque en mi closet mi pantalón de vestir n***o y mi camisa rosa pálido, me vestí y me mire en el espejo admirando lo hermosa que soy, porque si soy hermosa. Coloque mis tacones y coloque un listón n***o en mi cuello, recogí mi cabello e hice una coleta bien peinada y me maquille sin ocultar mis pecas, a mi padre le desagradaban mucho y poco me miraba por ellas, las odié por casi toda mi vida, pero con el paso de los años aprendí a amarme a mi misma tal cual soy, no cambiar nada para agradarle a los demás o tratar de encajar, yo me amaba como era y me sentía suficiente con ello. Tomé mi bolso donde metí todo lo que necesitaba, deje comida a mi bebé con agua y salí de mi departamento, baje hasta el estacionamiento encontrándome con Fenn, el portero, es un señor de al menos unos cincuenta años, lleva trabajando aquí por años y todo el mundo lo aprecia, siempre anda con una sonrisa y se comporta muy amable con todos, personas como el es que necesitamos en este mundo tan podrido. —Buenos días señorita Charlotte —se quito el gorra y se la volvió a poner. —Buenos días Fenn ¿como está? ¿Fue buena la guardia? —Oh si, gracias a Dios fue buena y tranquila... Pude dormir unas dos horas —me susurro y rió. —Se lo merece por trabajar duro, espero que tenga un buen día, saludos a su esposa. —Lo haré... Por cierto olvidaba algo —buscó algo en su puesto de trabajo y me dio una bolsa de regalo— espero que le guste, mi esposa lo hizo. Abrí la bolsa con emoción encontrando un suéter tejido a mano para mi bebé, estaba precioso. —Me encanta Fenn, Martha hace un increíble trabajo tejiendo... Es precioso —sonreí— dile que muchas gracias, esta hermoso. —Sabía que iba a gustarle señorita, sabemos que tiene un gato y por eso mi esposa lo hizo, usted se ha portado muy amable con nosotros, sobre todo con migo.. No es mucho ni lujoso pero, es algo hecho de corazón. —¿Bromeas? Este es un regalo excepcional y vale mucho más que cualquier cosa Fenn —el sonrió orgulloso— a mi gato le va a encantar, lo sé. —Lo aprecio mucho señorita... Bueno no le quito más su tiempo, tenga buen día. —Igualmente para ti Fenn. Camine hasta donde estaba mi auto y mi sonrisa no se borraba, Fenn es un buen hombre y por supuesto que merece que lo ayude, una vez me salvo de ser asaltada aquí en el estacionamiento, recuerdo como le dio con el bate al chico dejándolo inconsciente, Fenn es un militar retirado quien lamentablemente jamás tuvo una ayuda ya que quedó incapacitado para trabajar, así que no le quedó de otra que trabajar como portero y de seguridad en el edificio, lo único que se de el es que esta casado con Martha desde hace treinta años y que tienen un hijo que vive fuera del país, nada más. Subí a mi auto y maneje hasta mi trabajo, llegando ya estaban mis empleados trabajando y ordenando las nuevas vitrinas para las decoraciones nuevas, camine hasta mi oficina donde estaba Jasper esperándome con mi café, amaba a mi asistente, es tan dedicado, por eso de ganó ese aumento. —Jefa, aquí tiene su café —me lo dio—, hoy tiene reunión con los exportadores de telas y accesorios de griferia —asentí. —Gracias Jasper ¿algo más? —Ah si, el señor —buscó en su libreta— Lucian Coleman agendo una cita para hoy, pero le dije que tenía el horario ocupado pero insistió. —¿Llamara hoy? —asintió. Lucian no se va a rendir. Que idiota es. —Si llama de nuevo, dile que tengo un día libre que es el treinta de febrero. —Pero jefa... Ah ya entendí —sonrió— se lo diré, también tiene una visita, lo hice pasar a su oficina. Asentí y entre a mi oficina, sentado en el sofá estaba Larry, mi hermano junto con William. Dejé mi bolso en mi escritorio y corrí a abrazarlo. —Hermano... Hace tiempo que no te veía —lo abrace más fuerte. —Hola piojita.. Estas hermosa —nos separamos del abrazo— toda una ejecutiva. —La mejor de todas —sonreí orgullosa y mire a William— Will cuñadito —lo abracé— que hermosa sorpresa. Nos sentamos en el sofá, Jasper les trajo café, me alegraba tanto de ver a Larry, estaba más cambiado pero seguía siendo apuesto. Como mamá. —Vinimos por dos cosas importantes —asentí— la primera es que hoy vamos a celebrar porque vamos a adoptar un bebé —William tomó la mano de Larry —¿En serio? —pregunté emocionada. —Si cuñada, ya estamos listos para completar nuestra familia, fue un poco duro al inicio pero, ya estamos en proceso para adoptar a una hermosa niña que armamos desde que la vimos. La cara de felicidad de Larry era preciosa, al fin iba a cumplir su sueño de ser padre, más feliz no puedo estar. —¿Y la segunda? —Que después que adoptemos a la niña, nos mudaremos aquí —Larry sonrió— vamos a abrir un nuevo bar en el centro de la ciudad, queremos que nuestra hija crezca cerca de la que será su nueva familia. —No sabes lo feliz que me hace saberlo hermano —le tome la mano— sabes que cuentas conmigo para lo que sea. William y Larry llevan casados casi ocho años, fue duro su relación al inicio porque mi padre se oponía a ello, ya que el es homofobico y está en contra de todo lo que para el es una aberración y según mi padre Larry lo era, por suerte mi hermano tiene a alguien que lo ama a su lado. Me contó que estan más que bien en el bar y que dejarían a cargo a alguien de su plena confianza y yo me encargaria de decorarle el bar, por supuesto que yo estaba encantada con la idea. —Tienes que verlo Charlie, es un niño hermoso y bastante inteligente, es igual a su mamá. —No puedo creer que seas padrino —reí. —Pues mi querido amigo Carlo me dio ese honor, Jeremiah es un niño precioso, Carlo es un buen padre y esposo, ama con locura a esa mujer... Lastima que este casado, porque creeme que sería un gran partido para ti. —Rei— No quiero saber nada de relaciones ahora. —Lo sé, oye.. Te cuento que Carlo comparte esposa con sus dos amigos, Mikael y Axel ¿puedes creerlo? Estaba sorprendida por lo que Larry me contó, la Poligamia es más común de lo que pensaba. —Vaya.. Que suerte tiene esa mujer. —Lo tiene, es que sus esposos son bastante atractivos aunque Mikael es bastante arrogante —rio— Axel es un poco más tranquilo y Carlo pues, algo serio pero es un buen tipo... La madre de Emma también tiene dos esposos, cada día la Poligamia se ve más. Y es cierto, cada vez la Poligamia se ver más en este país, yo no estoy en contra de nada que tenga que ver con amor, pero yo no me vería en una relación así, seria complicado, aunque por el lado del sexo sería estupendo, tener dos o tres hombres para complacerme a la vez, sería genial. Larry, William y yo hablamos un poco más hasta que ellos se tuvieron que ir, quedamos en vernos en la noche en un bar para celebrar esto, por fin sería tía, tendré a una niña que consentir y cumplir sus caprichos, por eso trabaje tanto, para lograr los metas y ser la tía Sexy y millonaria. (.....) Eran ya las ocho de la noche, estaba lista para irme cuando Jasper entró a mi oficina con un ramo de rosas enorme, lo colocó sobre la mesa con un poco de dificultad. —Jefa, le llego esto.. Camine hasta el enorme ramo de rosas y tome la tarjeta que había en ellas, la abrí para leer lo que contenía, la letra era de Lucian. "Se que amas las Rosas y quise regalarte un enorme ramo, sabes que no me rendire cariño si y lo sabes, siempre tuyo, Lucian" Me reí de la estupidez que escribió y rompí la tarjeta en dos para tirarla a la basura. —Jasper tienes novia ¿cierto? —Si Jefa. Tomé el ramo de Rosas y se lo di, quería botarlas pero sería un desperdicio. —Llevaselas a tu novia —sonreí— que ella las merece, seria una pena botarlas. —Gracias Jefa —sonrió feliz. Salió de mi oficina con el enorme ramo en sus manos, estaba arreglandome para ir al bar con mi hermano y cuñado, no sabía si Marie iba a ir, hablando del diablo, Marie entró a mi oficina. —¿Lista para mover ese trasero? Moví mi trasero y ella río. —Más que lista belleza ¿Patrick ira? —Si, llegará después, vámonos. Salimos del trabajo después de cerrar todo muy bien, ella subió a su auto y yo al mio, maneje hasta el bar club donde Larry me dio la dirección, esperaba algo más pequeño pero no, Larry siempre buscando lo más grande, el bar Club se llamaba Bitches Club's, bastante elegante nótese mi sarcasmo. Estacione mi auto y baje, ya Marie había llegado, había mucha gente esperando afuera pata entrar, camine hasta el guardia. —¿Nombre? —Charlotte y Marie.. La reservacion la hizo William Hatcher. —Busco en la lista— Aquí están, adelante. Marie tomo mi mano y ambas entramos mientras ella chillaba como loca, desde hace tiempo ha querido venir aquí, por dentro todo era más grande y habían luces Led por todos lados, también chicas bailando en cabinas de vidrio, este lugar era perfecto. Me encantaba. Buscamos a Larry hasta que lo encontramos sentado en una mesa con William, amaba ver a mi hermano así de feliz, el lo merece. Llegamos a ellos y de inmediato nos dieron las bebidas, Larry ordenó una margarita para mi y Whisky para Marie, la música estaba increíble, tanto que me dieron ganas de bailar. —¡Ya regreso! —les grite para que pudieran oírme. Asintieron y me fui a la pista a bailar, estaba contenta por mi hermano y William. Habían muchas personas en la pista bailando y otras comiéndose entre ellas, yo me concentre en bailar, hace mucho que no lo hacía y no iba a perder esta oportunidad, mi cuerpo se movía al ritmo de la música electrónica, todo iba bien hasta que sentí como alguien me tomó de la cintura para pegarme a su anatomía, molesta me gire encontrándome con un tipo bastante pasado de copas. —¡Vamos preciosa muévete así! ¡Te vez muy sexy! Maldito asqueroso.. ¿Como se atreve a tocarme así? Y menos sin mi permiso. Quite bruscamente sus manos de mi cintura pero el insistió en tocarme y me pego a él de forma dura, estaba empezando a molestarme. —Una hermosa mujer no puede bailar sola.. —Puedo bailar sola —le dije molesta— odio que me toquen y más sin mi permiso, sueltame idiota. —Eres de las rudas ¿eh? A las fieras como tu se les puede domar en la cama fácilmente. Forcejee con el pero vaya que si tenia fuerza, mi paciencia se fue al limite cuando toco uno de mis pechos, iba a patearle los huevos cuando alguien detrás de él lo agarra por la chaqueta barata que tenía y lo giro para golpearle el rostro y hacerlo caer al suelo. Mi vista se fue al hombre que lo golpeó dejándome fría al verlo. —Morgan.. —susurre sorprendida. —Saquen a este animal de mi club —le dijo a los de seguridad. Dios mio, seguía siendo el mismo de hace años, su cabello estaba largo y vestía un traje caro de color n***o. Sus ojos conectaron con los míos y él estaba tan sorprendido como yo. —Charlotte —se acerco a mí— no fue mi imaginación, si eras tu. Iba a salir corriendo cuando me sostuvo de la muñeca pata no huir, me llevó por toda la multitud hasta subir por unas escaleras, mi cuerpo estaba en shock pero me movía, el abrió una puerta y entramos a una oficina. Esto no me puede estar pasando ahora, primero Lucian y ahora Morgan, me tienen que estar jodiendo. ******************************** Buenos días mis lectoras ✨ aquí tienen actualización de Los Amores de Charlotte ? espero que les guste el capitulo porque a mi me encantó, sobre todo la mención de mis Super tres ?✨ Dejen sus votos y comentarios lxs leo ? By Rosslix ?
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