Alfonzo Hernández acaba de cumplir 31 años, sus padres anhelan que algún día les presente a una linda chica, pero ese día ha tardado bastante. Hoy recuerda su primer día en la preparatoria porque fue interesante, ya que se sintió acosado por un grupo de chicas que querían darle un “tour privado” por la escuela, estaba intentando zafarse para ir a su clase cuando llegó a su lado un chico como de su edad, que también llamó la atención de las chicas, dijo que su nombre era Sergio y comenzó a caminar a su lado, coincidieron en todas las clases y como tenían mucho en común no fue difícil iniciar un compañerismo que iría mucho más allá de la amistad. En sus ratos libres Alfonzo tocaba el piano, su madre lo alentaba y decía que cuando lo veía frente al piano lo imaginaba en un gran concierto.

