La cabeza de Margaret dio vueltas, a pesar de sospecharlo y no querer aceptar lo que su búsqueda en google le dijo sobre Aleister, escucharlo de la boca del chico de ojos grises lo hizo real y ya no podía seguir fingiendo que el simpático, gracioso, sínico y atrayente Aleister era un simple mortal. Margaret los miro y se carcajeo de risa al instante, ambos chicos la miraron sin expresión alguna en su rostro. Posteriormente ella se detuvo al ver las caras serias. —Vaya, sí que tienes sentido del humor —admitió la pelirroja con ironía. —Es verdad, sino quieres creerme es tu problema, tu amigo Silver es un vampiro; mi familia y yo, somos los encargados de terminar con asquerosas creaturas como él. —¿Qué? —pregunto Margaret incrédula. —Como lo escuchaste, soy un cazador de creaturas sobre

