El nuevo Coronel.

717 Words
Llegué a mi departamento completamente cansada.Era casi madrugada y, para ser honesta, la misión no había tenido nada especialmente interesante.Un par de viejos demasiado insistentes que intentaron manosearme, pero nada que no pudiera manejar.Lo más gracioso fue cuando Maca terminó vomitando en los zapatos de un tipo. Le envié la información a mis compañeros con un mensaje breve: “Misión cumplida, aunque con drama incluido”. Me dejé caer en la cama sin ganas de nada más, con el cuerpo pesado y la mente aún dando vueltas. Y ahí estaba él.Lucí, mi gato n***o, llamado así por Lucifer, que me miraba desde la esquina con esos ojos amarillos que parecían brillar en la oscuridad. Saltó sin hacer ruido sobre la cama, se acurrucó junto a mí y ronroneó como si supiera que necesitaba un poco de paz. Lo acaricié un momento, dejando que su calor me calmara. Porque a veces, después de un día donde todo fue un desastre… un gato n***o es el mejor demonio con el que uno puede contar. Me acosté hasta el mediodía. Domingo es domingo, y las responsabilidades podían esperar un rato más. Luego me di una ducha rápida, dejando que el agua caliente me despertara de verdad. No soy de cocinar, así que me conformé con una pizza fría que saqué de la nevera mientras hojeaba el móvil. En eso, vi un mensaje de Mía. Una foto. Mis dos sobrinos, Santino de cinco años, con esa sonrisa traviesa que ya me conoce a la perfección, y Leonardo, apenas un año, todavía balbuceando sus primeras palabras, aunque con toda la energía del mundo. No pude evitar sonreír. Verlos me recordó por qué seguía peleando en este mundo lleno de caos y mentiras. Un recordatorio dulce en medio de la tormenta. En parte estoy donde estoy por ellos. Por Santino, con su sonrisa traviesa, y por Leonardo, que apenas empieza a descubrir el mundo. Si alguien intenta tocarlos, sabrán muy bien quién soy. No soy solo una soldado o una infiltrada. Soy su tía, su protectora. Y haré lo que sea necesario para mantenerlos a salvo, aunque eso me cueste todo lo que tengo. Llegó el lunes, y el salón principal de la base era un hervidero de murmullos y uniformes perfectamente planchados. Tenientes, capitanes, sargentos... todos estábamos reunidos, esperando lo que ya era un secreto a voces: el cambio de mando. El Coronel Anderson, con su andar pausado y su mirada gastada por los años, subió al estrado. Sabíamos que se retiraba, pero verlo allí por última vez imponía. —Han sido años de servicio y disciplina —dijo con solemnidad—. Pero todo ciclo termina. Y el mío… hoy llega a su fin. Hizo una pausa. Nadie se movía. —A partir de ahora, el mando será del nuevo Coronel designado. Un hombre que conoce el campo como pocos, que no se esconde tras un escritorio, y que, les advierto, no tiene fama de ser blando. Recíbanlo como corresponde. La puerta se abrió como si el propio viento la empujara. Entró David Clarke. Y el silencio fue total. Uniforme n***o perfectamente ajustado. Botas brillantes. Cabello oscuro, corto a los lados y peinado hacia atrás. La barba en forma de candado delineaba su mandíbula afilada. Pero lo que más impactaba eran sus ojos: azules, intensos, fríos. No eran ojos que buscaban aceptación. Eran ojos de alguien que había visto demasiado… y había aprendido a no confiar en nadie. Subió al estrado sin mirar a los costados. No saludó. No sonrió. Tomó el micrófono y su voz retumbó con un tono áspero, directo, casi letal. —Soy el Coronel Clarke. No vengo a caerles bien.Vengo a poner orden.Y si no les gusta, pueden pedir su baja hoy mismo. Nadie respiró. —No tolero el error. No tolero la desobediencia. Y menos la mediocridad. El que no esté dispuesto a dejar el alma aquí, puede irse por donde vino. Hizo una pausa, escaneándonos con la mirada. Cuando me vio, me sostuvo la mirada un segundo más de lo necesario. Sentí el pulso acelerarse.Sabía quién era yo. Y yo también sabía quién era él. —Aquí no hay favoritos. Aquí no hay espacio para débiles.Hay soldados… o hay polvo. Soltó el micrófono sin más. Su declaración estaba hecha.Y el infierno, oficialmente, había comenzado.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD