-Julio nos iba enseñando el lugar, aquí definitivamente el tiempo no pasa, todo está tal cual lo recuerdo.-
-Su habitación está lista igual que la del joven Holmes, no sabíamos que vendría alguien más. ¿Quién es la señora?-
-Es la niñera de Andrés.-
-Entonces la ubicaré en el ala de los empleados.-
-¿Con los empleados?- mencionó Jazmín.- Podía sentir su superioridad.-
-Eso es lo que eres Jazmín, si no te parece puedes irte.- mencioné
-No lo dejaré solo señor.-
-Por favor sigan y póngase cómodos.-
-Gracias Julio.-
-Primero revisamos la habitación de Andrés, le habían dado la que yo usaba cuando era niño, este lugar me gustaba pues tiene la mejor vista de la hacienda.-
-Mi hijo estaba contento, creo que este cambio de aire le sentará muy bien.-
-¿Te gusta?- pregunté
-Definitivamente.- mencionó mirando por el balcón.-
-Me acerqué a él y pude ver como adiestraban un caballo, Adaluz estaba sentada sobre la cerca de madera observando.-
-Señor, su abuelo desea verlo.- mencionó Julio.-
-Jazmín ayúdale a mi hijo a organizar sus cosas.-
-Claro señor, también iré ayudarlo en un momento.- la manera como lo dijo no fue la más apropiada.-
-No es necesario, Julio ¿podrías enviar alguien para que me ayude?.-
-Si me lo permite yo lo haré señor.-
-Gracias.- respondí
-El camino hacia donde estaba mi abuelo fue largo, podía ver la cantidad de empleados que había en este lugar, también logré escuchar que la cosecha estaba próxima a salir.-
-Todo va muy bien por aquí, la bonita es tierra prospera.-
-Llegue a la habitación de mi abuelo, él estaba cerca a la ventana observando todo.-
-Hola abuelo.- mencioné
-Rodrigo.-
-¿Cómo estás?-
-Mejor que tu por lo visto.- Respondió encendiendo su pipa.-
-Bueno aquí estoy, eso es lo que querías.-
-Estás aquí por qué deseas la herencia, es bueno hablar con la verdad siempre.-
-Bueno entonces la verdad es que no deseo que Augusto se quede con todo ¿contento?-
-Mucho.-
-Aquí estoy, dime qué haré.-
-Encargarte de todo.-
-Hablaré con Julio, le pediré que me ponga al día.-
-No con el, la administradora es Adaluz, ella es la que debe ponerte al tanto.-
-¿Adaluz?-
-Así es, ella es quien maneja todo el lugar así que búscala lo antes posible y que te instruya.-
-Bien.- fue lo único que respondí
-Salí de su habitación, no sé si me sienta listo para asumir las riendas de la hacienda, la verdad es que no conozco nada del manejo de este lugar.-
-Por ahora será hacerme a la idea que pasaré el resto de mi vida aquí, ya nada me espera en la ciudad, quizás el cambio de ambiente me ayude a mejorar.-
-Todo el resto de la tarde estuve encerrado en mi habitación, solo me asomaba por momentos a la ventana, aún no deseo hablar con nadie.-
-La puerta fue golpeada, anunciaban que era hora de la comida.-
-Fui en busca de Andrés, lo encontré en el pasillo jugando con un cachorro.-
-Hijo es hora de comer, lávate las manos.-
-Si, ya voy.-
-Los dos llegamos al comedor, el abuelo estaba ahí, Andrés pasó a sentarse, pude ver que faltaba una silla, era el espacio perfecto para que yo entrara.-
-Tome los cubiertos, todo se veía apetitoso, corte un pedazo de carne cuando alguien más llegó.-
-Todo se ve muy bien, sí que tengo hambre.- mencionó Jazmín sentándose a mi lado.-
-¿Quién eres?- preguntó el abuelo.-
-Es mi niñera.- respondió Andrés.-
-Soy Jazmín.-
-¿Qué haces aquí?-
-Rodrigo me trajo, soy prácticamente como la madre de Andrés.-
-Así que siempre tuviste una amante bajo tu propia casa, pensé que respetabas a tu esposa.-
-¿Qué estaba pasando? ¿Que era toda esta confusión?-
-Perdón por la hora pero ya sabe cómo son las cosas en este lugar.- Era Adaluz la que ingresaba al comedor.-
-Todo parecía en cámara lenta, la vi como se soltaba el cabello, iba recogiendo las mangas de su camisa, era de cuadros blanco y rojos, su Blue jean ajustado al cuerpo, en su cintura llevaba un cinturón que hacía que su figura se viera como una escultura.-
-No te preocupes hija que te entiendo.-
-Ella se sentó, podía sentir su aroma.-
-Hola pequeño soy Adaluz, ¿cómo te llamas?-
-Soy… soy Andrés.-
-Pues es un gusto conocerte, me contaron que vienes a vivir aquí.-
-Si, mis padres se divorciaron y nos quedamos en la calle así que vinimos a vivir en la hacienda.-
-Yo solo pasaba vergüenza, como es tan directo para decir las cosas.-
-Bueno entonces desde mañana mismo te enseñaré la hacienda, ¿quieres montar caballo?-
-¡Si! Me gustaría.-
-Yo solo los veía charlar, mi hijo estaba emocionado.-
-Lamento no haberlo saludado, ¿cómo se encuentra señor Holmes?- mencionó Adaluz de reojo.-
-Bien.- fue lo único que pude responder.-
-Quiero que sepas que debes informarme qué horario estarás con el.- mencionó Jazmín.-
-¿Disculpa quién eres?- preguntó Adaluz.-
-Es la mujer de Rodrigo, la no oficial por lo visto.- respondió mi abuelo.-
-Entiendo.-
-Ella solo es una empleada.- mencioné
-La comida inició, mi abuelo y Adaluz hablaban de cosas de trabajo yo solo prestaba atención.-
-Hija desde mañana quiero que le enseñes a Rodrigo el manejo de la hacienda, él será mi sucesor, si es que no cambia de opinión.-
-Claro que si, cuenta con eso abuelo, señor Holmes lo espero mañana a las 6:00 am en la entrada de la casa, iniciaremos el recorrido.-
-Yo solo asentí.-
-La comida por fin había terminado, Adaluz se levantó primero, ella iba a salir pero se devolvió a decir algo.-
-Pequeño Holmes ¿te gustaría acompañarme a guardar a los animales?.-
-¡Si! ¿Papá puedo ir?- preguntó
-Yo creo que es tarde.- mencionó Jazmín
-Ve.- Respondí
-Debía tener una conversación con esa mujer, se está tomando atribuciones que no le corresponden.-
-Pero Rodri…-
-Cállate Jazmín.- respondí golpeando la mesa.-
-Adaluz extendió la mano, Andrés sin dudarlo la tomó, yo solo los veía caminar, esa mujer estaba más bella que nunca.-
-Me retiro.- mencionó el abuelo.-
-Jazmín seguía comiendo, mi estómago ya estaba revuelto.-
-¿Quién te crees Jazmín?-
-¿De qué hablas?-
-Sabes muy bien de que hablo, te voy a pedir que no te metas en mi vida, tú y yo no somos nada, la única relación que tenemos es de patrón empleada, jamás te volverás a sentar en esta mesa, no te quiero en mi habitación y menos que me llames por mi nombre.-
-Pero…-
-Pero nada, si no te gusta te puedes ir.-
-Me marche del lugar, mi paciencia ya había llegado al límite.-
-Salí de la casa principal, quería ver dónde estaba Andrés, moverme por este lugar era algo complicado.-
-A lo lejos escuché la risa de mi hijo, él hablaba con Adaluz.-
-“Mañana te enseñaré a montar, espero que tú madre no se enoje.” -
-Ella no es mi madre Ada, es solo mi niñera, aunque si es como una novia para mi papá.-
-“Bueno al menos tiene pareja.”-
-Pareja como pareja no, ellos se encuentran en las noches y tienen sexo.-
-Yo quedé impactado, no podía creer lo que escuchaba, Andrés sabía lo que hacía con su niñera.-
-“Pues si eso hace feliz a tu papá está bien, ahora tú y yo jovencito vamos a cerrar la caballeriza.”-
-Vi como cerraron todo, Andrés se dio la vuelta y descubrió que estaba presente.-
-¡Papá!-
-¿Todo está bien?- pregunté
-Si, Ada me enseñará a montar caballo mañana, ¿me dejarás?-
-Claro, por ahora vamos a dormir.-
-Esta bien, hasta mañana Ada.-
-Que descanses pequeño.-
-Buenas noches.- mencioné girando mi silla.-
-Buena noche señor Holmes.- respondió
-No entiendo que me pasa cuando estoy a su lado, ella en verdad logra intimidarme.-
-Debo aprender a controlar mis emociones, desde mañana comenzaré mi nuevo trabajo, lo mejor es estar con la mente despejada.-