No es mi novia

1350 Words
-La noche fue larga, trate de todas las maneras de acomodarme, sé que la cama estaba perfecta pero era yo el que estaba intranquilo.- -Mi mente recordó el día que hice mia Adaluz, fue justo en este lugar donde ella me entregó su primera vez, odio pensar que en ese entonces yo era un hombre completo, ahora solo soy la mitad.- -¿Qué pasaría si me hubiera casado con ella? Estoy seguro que no estaría en esta maldita silla, ¿por qué olvidé mi promesa?.- -El sonido del gallo cantando me avisaba que ya era hora de levantarme, aquí no se necesita alarmas.- -Escuché como tocaron la puerta.- -Adelante.- -Buen día mi señor soy Zoraida, he venido ayudarle a preparar el baño.- -Aunque me quisiera negar era imposible.- -Ella me indicó que ya estaba listo, yo ingrese a ver, el lugar era espacioso, la silla entraba por completo.- -Mi señor me quedaré en la puerta por si necesita algo.- le escuché decir.- -Me pase a la silla del baño, pude acomodar mis piernas sin problema, me acerqué a la llave del agua, sentí como bajo helada.- -¡Zoraida!- grite -Si mi señor- mencionó entrando -El agua está helada, ¿Cómo saco la caliente?- -Señor a esta hora no están encendidos los calentadores, se hace después de las 7am así que me toca bañarse con agua fría.- -Ve a encenderlos.- -No podemos, la planta molestaría a los animales que aún duerme, eso les provocaría estrés.- -¿Estrés?- -Señor es mejor que duerman bien por qué si no se vuelven locos.- -Maldición, tendré que bañarme así.- -Déjame solo.- -Zoraida salió, yo seguí duchándome bajo esa inclemente agua helada, creo que mi cerebro estaba bajo cero.- -Me seque el cuerpo y pase a mi silla de ruedas, al salir del baño mi cama estaba tendida, Zoraida había puesto una muda de ropa y mi desayuno estaba sobre la mesa.- -Si necesita algo por favor toque la campana, yo vendré.- -Yo solo asentí.- -Comencé a vestirme, esto era más complicado de lo que parecía, podía sentir un hormigueo en las piernas, solo espero que sea sinónimo de que volveré a caminar.- -Salí a la puerta principal, Adaluz estaba con un par de caballos.- -Llega tarde señor Holmes.- mencionó sin mirarme.- -Pero si son las 6am- respondí -6:10 señor, ya estamos retrasados.- -Solo son 10 minutos.- -Eso ya es mucho y seguimos perdiendo tiempo aquí hablando.- -¡Rafael, Francisco!- Adaluz grito -Si Ada.- llegaron los dos hombres, eran altos y fornidos, por lo visto se alimentan bien.- -Suban al señor Holmes al caballo.- -¿Qué?- -No pensarás que lo lleve en sillas de ruedas por toda la hacienda, así que por favor no me hagas perder el tiempo.- -Los dos hombres me levantaron en sus brazos, reaccioné cuando ya estaba sentado en el lomo del animal.- -Ada se subió a su caballo, ella no demostraba miedo alguno.- -¿Listo?- -Si- respondí sosteniendo las riendas.- -Ella le dio un ligero golpe a mi caballo y arrancamos.- -Bueno señor Holmes la recolección de café comienza a las 6am, al fondo puede ver al rededor de 20 trabajadores, estamos atravesando una temporada seca, es posible que solo saquemos la mitad de producción que años anteriores.- -Ella me iba explicando el proceso del café, yo no tenía idea que había un mundo afuera de la casa principal.- -Pasamos a las demás plantaciones, era increíble todo lo que producía este lugar.- -Yo preguntaba una que otra cosa, Adaluz me explicaba los días en que venían a recoger la cosecha, a quienes les vendían y el precio de cada cargamento.- -¿De quién es esa casa?- pregunté viendo una pequeña cabaña.- -Es la mía.- -Es linda.- -El abuelo me la regaló hace un par de años.- -Entiendo.- -También tengo un auto, me lo dio un hombre una vez como forma de pago por una noche de sexo.- -Eso no… no es cierto.- -Seguimos el recorrido, el calor era fuerte, Adaluz me pasó una botella de agua, en verdad lo agradecí.- -Pronto será la hora del almuerzo, vamos a la hacienda, en la tarde te enseñaré el papeleo.- -Volvimos a la casa, Andrés estaba esperándonos.- -¡Ada!- -Hola pequeño.- -Ella se bajó de su caballo y fue con Andrés, los empleados llegaron y me ayudaron a bajar y me acomodaron en mi silla.- -Ada dijiste que me ibas a enseñar a cabalgar.- -Pues así será, vamos almorzar y ahora iremos al corral, ¿te parece?- -¡Si!- -Los tres entramos a la casa, iríamos al comedor, pero antes de llegar Jazmín se nos atravesó.- -Mi señor, ya el almuerzo está servido.- -Lo sé, para allá vamos.- -Seguimos caminando y ella detrás, al parecer aún no entiende su lugar.- -Me hice en mi puesto, Andrés estaba delante y Ada a mi lado, antes de que Jazmín hiciera algo hablé.- -Puedes irte Jazmín, no eres necesaria.- -Pero.. señor.- -¿Tú novia no comerá con nosotros?- preguntó Ada -¡Claro yo debo estar aquí!- mencionó sentándose -Vete Jazmín, no lo volveré a repetir y esa no es mi novia.- -Ada cortaba su comida sin observarme.- -No es la novia, es mi niñera solo que en las noches duermen juntos.- mencionó Andrés.- -¿Qué?- -Andrés no es así, es solo que tu padre y yo estamos intentando tener una relación.- -¡Cállate! Sal de aquí y no lo repito más.- -Jazmín salió del lugar, yo estaba que moría de rabia, esa mujer se estaba convirtiendo en un problema.- -El almuerzo fue en silencio, Ada terminó rápido y se marchó, mencionó que iría a ver a sus animales, le indicó a Andrés que se verían en las caballerizas en media hora, conmigo en dos horas en el despacho.- -Tan pronto se marchó hablé con Andrés.- -¿Por qué dices que tengo algo con Jazmín?- -¿Acaso miento?- -Si, ella no es mi pareja, es tu niñera.- -Es hora que seas honesto, sé muy bien que ella duerme contigo todos los días, adicional siempre me dice que pronto se casarán.- -Eso no es cierto.- -Ella dice que es verdad.- -Te pido que dejes de mencionar eso delante de la gente por qué no es cierto.- -Está bien, ahora te dejo por qué iré con Ada.- -Me quedé solo en el comedor, todo esto era un caos.- -Comencé a dar vueltas por todo el lugar, me concentré en Andrés y Ada, ellos estaban en el corral, ella le explicaba las características de cada animal, pedí un té y me fui al despacho.- -Miraba los documentos que había sobre el escritorio, quería entender un poco del manejo administrativo, la puerta se abrió, supongo que Ada ya había llegado, pero no fue así, era Jazmín quien traía mi te.- -Mi señor le traje el té.- -¿Qué haces tú aquí?- -Rodrigo ¿qué te pasa?- -¿Qué te pasa a ti?- -Mi amor sé que me extrañas, qué tal si hacemos eso que tanto te gusta.- -¿De qué hablas?- pregunté -Jazmín se acercó a mi, vi como iba soltando su vestido, yo trataba de alejarme.- -¿Qué estás haciendo? ¡Vístete!- -Se que me extrañas.- -Jazmín se subió sobre mi, yo no quería tocarla.- -¡Vete!- -Hazme el amor como sueles hacerlo.- -Bueno señor Holmes aquí estoy.- Era Ada quien había ingresado.- -Ah, perdón no quería ser inoportuna.- Vi como salió y cerró la puerta.- -¡Mierda!- -Empuje a Jazmín, cayó al suelo, en ese momento quería asesinarla con mis propias manos.- -Salí en busca de Ada, no sé por qué sentía que debía pedirle perdón.- -La búsqueda fue en vano pues la vi tomar su caballo y marcharse, yo solo la veía alejarse.- -¡Maldición!- -Mi señor su abuelo quiere verlo.- era Julio quien hablaba.- -Iré, pero necesito que me hagas un favor.- -Claro el que digas.- -Saca a Jazmín de esta casa hoy mismo, envíala a la ciudad o donde sea.- -¿A su novia?- -¡No es mi novia!- grite abandonando el lugar.-
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD