Hablamos por mucho rato sobre el desamor y él me comentó que quería iniciar una nueva vida, que quería cambiar e iniciar una relación completamente firme, aunque estaba pasando un mal momento quería seguir intentándolo con alguien más sin importar los riesgos. Yo no quería tener una relación estable con nadie pero él era diferente solo ante mis ojos por supuesto y recuerdo que mientras él hablaba yo pensaba:
Sé que puedo hacerlo feliz y sé que puedo lograr que cambie, no me sentía segura de ir tan en serio pero mi corazón me decía: ¡Inténtalo! ¡ Arriésgate! Por primera vez en tu vida entrégate al amor, no importa lo mucho que hayas sufrido, ésta vez no será así. Tenía una lucha interna conmigo misma porque yo también había conocido la traición a pesar de que nunca había amado me hirieron y me había prometido que jamás me iba a enamorar de alguien para evitarme una desilusión tan grande, pero mi corazón gritó tan fuerte ¡ Hazlo, él merece la pena! Yo reconocí que él me hablaba de esa manera por que se sentía lastimado y solo quería olvidar, a pesar de eso decidí arriesgarlo todo y me despedí del miedo y la inseguridad, aposté todo lo que tenía al amor y me lancé al vacío sin saber si había algo que detuviera mi caída.
Después de mirarlo a la cara le dije:
_ Vamos a intentarlo, yo también quiero darme la oportunidad de volver a empezar.
Ambos acordamos intentarlo y dar lo mejor por esa relación.
Ya habían pasado las horas de una manera súper rápida, él estaba acostado en la cama y yo lo observaba mientras me hablaba; su amigo Alberto con quien vivía se fue a cocinar a la habitación de un amigo y nos dejó solos, así estuvimos por bastante rato hablando y yo no paraba de verlo, amaba su mirada sentía que me perdía en ella y no deseaba salir de allí, poco a poco el ambiente comenzó a cambiar y él se acercó y me observó detalladamente, yo solo sentía que no tenía fuerzas para mantenerme frente a él, poco a poco sentí sus manos en mi cara y luego alrededor de mi cuello, no sé como explicar lo que sentía pero fue tan único era como si nunca mi piel hubiese sido tocada por alguien más, él borró todas las huellas que habían en ella y cuando sentí sus labios junto a los míos supe que jamás había besado en mi vida con tanto deseo a alguien mas. ¡Dios Santo! Les juro que yo no quería que terminara, yo me sentía tan diferente por una razón y era por que estaba depositando toda mi confianza en él, desde el primer momento decidí que con él necesitaba arriesgarme y sin pensar en nada mas decidí entregarme a esa relación al máximo.
Anteriormente yo había tenido muchas relaciones fallidas y la razón era porque no estaba abierta a la posibilidad de enamorarme de alguien, no quise nunca dejarme llevar por mi corazón, no quería darle a alguien el poder de destruirme cuando quisiera, ésta fue la primera vez que tomé una decisión tan grande en mi vida. Yo no lo conocía, no sabía quien era y qué le gustaba, pero estaba dispuesta a profundizarme en él, por que mi corazón lo deseaba tanto que lo creyó sincero. Me dolió verlo pasar por lo mismo que yo pasé, lo ayudé a recoger las piezas rotas de su corazón, comencé a colocarlas en su lugar y a sanar las heridas que en él habían, recuerdo que le dije: yo te haré confiar de nuevo, no quiero lastimarte, dame tiempo para demostrártelo, sé que es difícil lo que estás viviendo pero juntos lo vamos a superar.
Luego de tantas miradas el ambiente se puso más cálido y luchaba mucho conmigo misma para no sentirme intimidada. Yo debía mantenerme fuerte pero ese nuevo sentimiento estaba acabando por completo conmigo, ya no sabía ni siquiera quien era yo, la nueva Evangeline estaba comenzando a nacer, ya llevaba varios meses queriéndolo en secreto pero él no debía saberlo.
Recuerdo que la hora de irme a casa llegó y sinceramente no quería marcharme, solo pensaba en detener el tiempo y quedarme allí y por si fuera poco Spaik y Alberto me pidieron que me quedara esa noche para ver una película, junto a ellos también estarían otros amigos.
puedo asegurarles que por un momento pensé: ¿será que me quedo? Pero mi corazón gritaba con todas sus fuerzas: ¡HAZLO! Mientras que mi cerebro se rehusaba totalmente pero como siempre desde que él llegó a mi vida decidí escuchar a mi corazón y dejar de lado la razón.
Sabía que podía arrepentirme en algún momento pero decidí seguir adelante con lo que estaba sintiendo, quería ver hasta donde me llevaría todo esto y hablando con muchísima franqueza yo anhelaba que fuera eterno.
( Esa noche vimos una película de acción y romance.)
-¿Quieren el nombre de la película?
"Mi novio el asesino perfecto"
Sin dudas esa película nos dio un empujón demasiado grande y comenzamos a fantasear con la hermosa vida de pareja que tenían los personajes. Esa noche nos colocamos apodos, reímos, jugamos y dormimos en la misma cama, (Si a eso se le puede llamar dormir) no había más espacio y por supuesto aunque externamente fingía que no me agradaba la idea, en mi interior moría de felicidad.
La habitación estaba helada, oscura y la cama en la que dormimos era muy pequeña. Por mucho rato estuvimos basándonos a oscuras ¡Pero que bandida! -No me juzguen, también ustedes lo han hecho- y que rico besaba ese hombre, había desbloqueado una nueva forma de enloquecerme.
Decidimos acostarnos a dormir aunque quedábamos algo apretados y mientras pasaban las horas yo continuaba despierta. ¡Bendito Insomnio! ¿Pero saben qué? Él también estaba despierto, yo pude notarlo y no paraba de pensar en qué podría pasar si él descubría que yo tampoco podía dormir, para mí era demasiado el simple hecho de pensar que el hombre que me ponía el mundo de cabezas estaba allí a mi lado, en la misma cama, el olor de su perfume me desestabiliza y esas benditas sensaciones impedían que pudiera conciliar el sueño.
Solo nosotros estábamos despiertos y quizás ambos lo sentíamos no lo sé! Mi brazo me estaba molestando por la posición en la que estaba acostada así que despacio me di la vuelta y respiré profundo para dar la impresión de que dormía, ( pero que risa) ¿ alguna vez te ha pasado? ¿Alguna vez te has sentido como yo en ese momento?
Él por supuesto sabía que yo tampoco podía dormir y actuaba de la misma manera que yo, de repente siento que me abraza y se acerca a mi cuello, podía sentir su respiración, sus brazos rodeándome y en ese momento me quedé estática, mi cerebro tenía un tremendo espectáculo y gritaba: ¡PAUSA! ¡NO TE MUEVAS, NO HAGAS NADA! Y mi corazón como siempre, parecía que tenía un megáfono y gritaba aún más fuerte: ¡DÉJATE LLEVAR! Y por su puesto ¿a quién creen que escuché? De un momento a otro mi cerebro comenzó a calmarse y me susurraba: te está tocando déjalo seguir, mi corazón palpitaba a mil por segundo, allí mi razón y mi sentir se volvieron uno y comencé a actuar, me dejé llevar por ese mar de sensaciones y me entregué completamente y sin miedos al hombre que logró mostrarme otra parte de mi.