ASLAN Las palabras de ese hijo de puta me tienen al límite. Incapaz de poder dormir o de enfrentar a mi esposa sin nada más que líos en la cabeza, después de darme una ducha me quedo en el despacho pensando en cómo carajos puedo hacer para mantenerla a salvo. Ginevra se ha vuelto muy importante para mí. Más allá de mi trabajo de proteger a mi padre, el proteger la familia que tengo con ella me resulta mucho más preocupante que un lugar dentro de esta organización. Sé que todo se puede ir al carajo. Sé que hasta mi propio padre podría morir en mi intento de proteger a Ginevra de Volkovich, pero no tengo otra alternativa. No planeo entregársela para que haga lo que quiera con ella. Le juré que la protegería y eso fue antes de que cayera por ella. Ahora no hay forma alguna en que deje

