El tiempo cura y trae sorpresas

951 Words
Han pasado seis meses desde que fui echada por el príncipe Robert conde de Carminton, afortunadamente desde que me marché de ahí mi residencia ha sido normal, he aprendido mucho en estos meses y he ganado reconocimiento entre mis colegas y pacientes, en mis días libres salgo de compras con Stacy, se había vuelto mi amiga, cómplice y confidente, supo cada detalle de lo que viví en el palacio, ella pensaba que el príncipe estaba celoso de Ferbuson y que por eso actúo así, ¡Qué bobada! Para ese hombre soy basura y media como podría sentir eso, imposible. Ferbuson ha sido muy amable conmigo, tuvimos un par de citas, es muy caballeroso y realmente guapo, quiere especializarse en cardiología, muy admirable decisión. En nuestra última cita se sinceró conmigo y me pidió que saliéramos formalmente, tuve que rechazarlo, no había viajado hasta este país a buscar un novio, además sería una relación complicada pues solo me faltaban seis meses para volver a mi país, no quería enrollarme y luego sufrir. Estaba muy alagada pero él lo tomó muy bien y ahora junto con Stacy nos reunimos para echar la plática, divertirnos y hasta ver pelis, creo terminará enrollándose con stacy pues los he visto muy sospechosos, me alegro por ellos. Hoy tendremos una asamblea general, expondré una ponencia sobre casos de leucemia en niños, había estado haciendo trabajo de investigación y conseguí una beca para poder formular en el laboratorio pruebas para ayudar a generar células madre, el proyecto sería financiado por el país, debía esmerarme lo mayor posible, anhelaba que no sufrieran más niños y quería poner mi grano de arena. Ahora haría estos últimos seis meses en doble turno, solo descansaría los fines de semana pero sería un esfuerzo que valdría la pena. Me vestí muy seriamente, un traje oscuro con pantalón recto al cuerpo, una camisa rosa claro de cuello ejecutivo, peiné mi caballo en una coleta alta, maquillé mi rostro lo mejor que pude. Estando en el auditorio del hospital subí hasta el estrado donde tomé la palabra, me concentré en hablar sobre el tema, al terminar el público se puso de pie y aplaudió, me sentí tan emocionada, sonreí y dediqué agradecimientos a ellos doblando mi espalda, al recomponerme quedé de frente a ese tipo, estaba allí, vestido elegantemente, de pie, con una sonrisa malévola en su rostro, que no sabía que interpretación darle. Parpadee un par de veces para asegurarme que estaba viendo bien y no alucinaba, el príncipe-director-doctor, rayos ni siquiera sabía cómo llamarle, parecía totalmente recuperado, caminó hasta el escenario y tomó el micrófono, eran tan alto, cuando se posó a mi lado me superaba por una buena cantidad y yo tenía tacones muy altos, su cabellera era espectacular, pero sus ojos lo eran más, me hipnotizó por unos segundos -Quiero dar las gracias a mi novia la Doctora Meredith Olsen, por tan excelente ponencia, ustedes saben que el reino es el encargado de financiar este proyecto, los niños son importantes para nosotros y su salud aún más, tenemos las esperanzas de que juntos podamos encontrar tratamientos alternativos para combatir el cáncer, así también, recibiremos de la fundación AUCC una flamante suma para financiar este proyecto y ayudar a muchos niños. Quedé boquiabierta, pero qué demonios estaba diciendo, ese era mi proyecto personal; se acercó a mí, me dio un abrazo lateral y me indicó que sonriera para la foto, lo hice como una estúpida, debí desbaratar ese numerito ahí mismo, no entendía porque había dicho semejante mentira y me había arrastrado en ella. Inmediatamente los medios de comunicación se lanzaron hasta nosotros, hacían preguntas sobre cómo nos habíamos hecho novios, si el proyecto iba a impulsar la economía del país, entre muchas más -Mi consejero les dará todos los detalles- dijo mirándome y sonriendo Me tomó de la mano y salimos del escenario, realmente estaba atónita, seis meses sin verle y ahora estaba allí de pie queriendo robar mi proyecto y diciendo que era su novia ante todos los medios. -Pero qué demonios- grité- ¿Por qué dijiste esa mentira? -No son mentiras Doctora Olsen, querida, es la pura verdad -Pues yo me quedé en que estabas en una cama amargado, haciendo miserable la vida de los demás y cuando al fin dejaste de fastidiarme vienes con tal estupidez-asunté -No me provoques-afirmó mientras apretaba discretamente mi brazo- la corona quiere que las cosas sean así y no puedes oponerte, no armes un escándalo, sonríe y sube al auto. Decidí subir, definitivamente hablaría con el mismísimo rey para aclarar esa situación, cómo podían disponer de mí sin opinión alguna, aquí será la monarquía pero yo no pertenezco a ella. En cuanto estuvimos arriba de la limosina, él se acercó a colocarme el cinturón se puso tan cerca de mí, sus pestañas enormes rozaban mis mejillas, escuché el clip del cinturón y al regresar besó mi mejilla, los medios se extremaron y tomaron las fotos que pudieron, una vez que el carro arrancó se alejó completamente de mí y me ignoró la mayoría del camino -No te hagas ilusiones-dijo mientras bajábamos del auto- también hago esto en contra de mi voluntad Ahora entendía menos que al inicio, decidí pensar, buscar hipótesis y posibles alternativas de salir de esa disputa que evidentemente era entre ellos y yo resulté embarrada. Toqué mi mejilla y volvió a mi mente ese momento, sus labios eran cálidos y suaves al contacto, aquella vez en el palacio fue tanta la tosquedad que no pude analizar eso, volteé a verlo, su rostro era una roca, era un enigma saber que pensaba o sentía, debe ser difícil tener que cumplir un destino que no deseas o al que no puedes oponerte.   
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